México es uno de los países que más discrimina a las personas con enfermedades mentales y concientizar sobre ellas es importante.

Una casa de 1930 en la colonia Roma, que sirvió en su momento como hospital psiquiátrico, es la sede de “Dementia”, una experiencia inmersiva que busca darle visibilidad a las enfermedades mentales.

Foto: Karina González Fauerman

¿Te atreverías a sentir lo que sienten las personas con enfermedades mentales?

YoTambién informa que “Dementia” consiste en un recorrido por distintos cuartos diseñadpos totalmente por pacientes psiquiátricos con diagnósticos como ansiedad, depresión y esquizofrenia, entre otros.

Por medio de instalaciones eléctricas, placas de programación y música, se recrearon atmósferas y sensaciones que reflejan las distintas enfermedades mentales.

El director y fundador de Casa Bash, colectivo artístico multidisciplinario que organizó la propuesta, Ulises Baldovinos, explica que actualmente se habla de temas socioeconómicos, raciales y de orientación sexual, pero casi no se informa sobre las y los pacientes psiquiátricos.

Ulises tiene TDH con autismo y opina que se les ve mal y con cierto prejucio a las personas que, como él, viven con estos problemas.

“Hubo un boom de casos de salud mental en nuestro país durante la emergencia sanitaria. Sin embargo, el gobierno federal recortó el 80% del apoyo a instituciones de salud pública. La representación y presencia de la salud mental se encuentra estigmatizada. Queremos normalizar y entender los temas de salud mental”, detalla.

Foto: Karina González Fauerman

Un poco de lo que vivirás dentro

Un pasillo rodeado por vegetación, haciendo una analogía de la visión del túnel de los pacientes suicidas, recibe a los visitantes a “Dementia”. A un lado, a la derecha, se encuentra el primer cuarto: una farmacia que rinde homenaje a un hospital psiquiátrico rodeado por cráneos y botellas de medicina.

Posteriormente, se ingresa a un espacio blanco acolchonado que fue diseñado por un joven de 14 años que presenta ataques psicóticos y pierde la noción espacio-tiempo. Este cuarto no es apto para cardiacos ni con marcapasos, ni para personas con antecedentes de epilepsia fotosensible, ya que se proyectan luces de estrobo.

Con música clásica estruendosa y líneas de colores con movimientos aleatorios, se representan las alucinaciones que tuvo el menor al estar en un ambiente privado de sonido y luz.

Otra cuarto, detalla YoTambién, fue diseñada por una persona bipolar que mediante telas rojas colgantes simula la carga que experimenta en su vida.

Dos cuartos más fueron creados por otra paciente con trastorno límite de la personalidad (TLP) y trastorno de la personalidad paranoide:

  • uno está equipado con televisores que emiten ruido blanco de forma ininterrumpida
  • en el otro se aprecian espejos con imágenes referentes a la disociación y rostros que parecieran salir de las paredes y “perseguir” a quien las mira.

Con un papel tapiz que luce caras sonrientes deformadas se expresa una felicidad incompleta. Esta habitación fue hecha por una paciente con depresión, que conceptualizó el padecimiento.

Incorporó letreros transparentes que dicen “DESPIERTA” rellenos de cápsulas que enfatizan que estar deprimido va más allá de algunas frases trilladas como “échale ganas” o “no seas floja” y que requiere de medicamentos para el control.

Foto: Karina González Fauerman

Si sigues caminando, hay una silla de terapia de shock que hace conciencia sobre cómo actualmente todavía es usada para reactivar conexiones eléctricas a nivel neuronal, pero con anestesia, en pacientes a los que no les sirven los tratamientos médicos.

“Dementia” termina con dos cuartos:

  • Uno que aborda la esquizofrenia. Si te atreves a entrar ahí, escucharás voces y susurros intercalados.
  • Otro dedicado a la ansiedad, donde el público camina por un laberinto opacado por humo y debe encontrar la salida.

“Queremos acercar poco a poco a la gente de una manera digerible lo que implica tener una condición de carácter mental, ya que todos los días vivimos con ella”, apunta Baldovinos.

Ha llegado a las personas correctas

“Queremos romper barreras, ya que alguien esquizofrénico, por ejemplo, también es humano, sensible y amoroso. Sin embargo, hemos sido atacados por muchas personas que no son neurodivergentes y nos dicen que cómo podemos romantizar una situación mental”, explica Ulises.

A pesar de ello, YoTambién destaca que la experiencia ha llegado a las personas correctas: una pareja, ella con esquizofrenia, TDH y trastorno límite de personalidad y él con ataques psicóticos, se sintió emocionada al verse representada. También han ido familias con personas suicidas y asociaciones de suicidiólogos.

  • Dementia
  • Casa Bash: Bajío 338, Roma Sur
  • $250 estudiantes o Inapam (necesario mostrar credencial); general $350; miércoles 2x1, viernes $250 todos los boletos a precio de estudiante
  • Martes a domingo de 13:00 a 22:00 pm
  • Abierta al público de febrero a mediados de marzo

(Con información de YoTambién)