En época decembrina, los regalos son una parte importante de cada celebración. Las posadas, la Navidad y el Año Nuevo son las excusas perfectas para dar obsequios

Y aunque dar un presente a alguien podría parecerte una tarea sencilla, la realidad es que un buen regalo tiene su ciencia. 

No se trata de comprar algo porque sí, los mejores regalos no se tratan de dinero ni intención, sino de otro aspecto mucho más fundamental y comúnmente subestimado.

¿Cómo dar el regalo perfecto? Esto dice la psicología

Para encontrar el regalo perfecto, la mente tiene mucho que ver y es por eso que hoy te vamos a platicar qué dice la psicología sobre cómo dar un obsequio inolvidable y que verdaderamente cumpla su propósito: hacer feliz a alguien. 

(Foto: Especial)

Para muchas personas el obsequio ideal es el que cuesta más caro; para otras es aquel objeto que cumple una necesidad básica y para otros es algo impersonal, como una tarjeta con saldo. 

Pero en realidad, la psicología dice que lo que construye el regalo perfecto es el contexto. De acuerdo con un artículo del New York Times por la autora del libro No estás escuchando: lo que te estás perdiendo y por qué es importante, Kate Murphy, lo que más importa en un obsequio es la capacidad de escuchar, observar y empatizar del que da el regalo

Por su parte, la psicoanalista Bonnie Buchele dice que otro aspecto fundamental de un regalo es lo que se quiere comunicar con éste, por lo que al momento de hacer la compra vale la pena esperar un segundo y preguntarse ¿“Qué quiero decir con este regalo”?

¿Qué hace a los mejores y peores regalos?

Los mejores regalos son los que demuestran que se presta atención a lo que la otra persona quiere, necesita o desea. Por el contrario, los peores regalos son los que hacen que uno se pregunte a sí mismo si la otra persona realmente le conoce. 

Todavía peores son los regalos con un subtexto juicioso en el que hay una intención clara de que la persona que recibe el presente modifique un comportamiento, como por ejemplo cuando regalan un cupón para cortarse el cabello o una membresía de gimnasio. 

Por su parte, Julián Givi, profesor de Mercadotecnia en la Universidad de Virginia Occidental, dijo al New York Times que un pecado común es que a la hora de pensar en dar un regalo, la persona tiende a no priorizar a la persona que va a ser la receptora de dicho presente. 

(Foto: Especial)

Regalos con perspectiva 

De tal manera que las personas caen en el error de dar regalos basados en sus propios deseos y motivaciones en vez de considerar las preferencias de la otra persona. En el ámbito de la psicología a esto se le llama “toma de perspectiva”, es decir, ver las cosas desde un punto de vista ajeno.

Para resumir, el regalo perfecto debe ser aquel que: 

  • Está pensando desde una toma de perspectiva de la otra persona
  • Toma en cuenta las pasiones, preferencias y personalidad de la persona receptora
  • Presta atención a los temas que agradan y despiertan interés
  • Es consciente del entorno de la otra persona y sus costumbres y modo de vida
  • Identifica no solo lo que gusta sino lo que causa agravio y entonces regala algo que puede ayudar a aligerar la carga

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(Con información del New York Times)