Entre la ansiedad y la fobia existe un elemento en común el cual es el temor, en donde se establece una gradación de sentimientos temerosos, que partiendo del miedo conducen a la ansiedad y culminan en la fobia.  

Es necesario precisar que el miedo es un temor ante algo concreto, específico, claro, evidente, que se ve, que es perceptible desde la posición donde uno se encuentra. Del miedo uno se defiende con medidas racionales.

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En lo que respecta a la ansiedad es una vivencia de inquietud y desasosiego en la que se anticipa lo peor. La ansiedad es un temor difuso, vago e inconcreto, sin referencias.

Por eso la reacción que suele provocar en el organismo es de perplejidad, sorpresa, asombro, de una especie de embotamiento confuso que hace que no se reaccione de ninguna manera.

En el lenguaje de psicología actual a esto se le denomina estadio de alarma. Aquí los mecanismos de defensa van a ser inconscientes y se generarán ciertos síntomas:

  • Manifestaciones psicosomáticas.
  • Trastornos de la estética corporal.
  • Hipocondría.
  • Fobias.
  • Obsesiones.
  • Dispositivos de defensa anómalos.

Por otra parte, la fobia es un temor desproporcionado, terrible, superior a uno mismo, que se produce ante hechos, personas o situaciones. Las fobias son miedos irresistibles, tremendos, insuperables, desproporcionados.

Aquí únicamente cabe hacer una cosa:

  • Huir.
  • No aproximarse.
  • No ponerse en contacto con aquello que las produce.
  • Escapar.
  • Actitud de huida o de aplazamiento si de lo que se trata es de enfrentarse a algo o a alguien, evitar y/o aplazar.

¿Por qué se dice que es un camino de ida y vuelta de la ansiedad a la fobia?

Estudios psicológicos han determinado que entre el miedo, la ansiedad y las fobias existe una estrecha cercanía que se recorre como un camino de ida y vuelta en donde los ataques de ansiedad o pánico suelen evolucionar al mundo o espectro fóbico.

Tras las crisis se recobra la calma, aunque queda un cierto estado que se puede definir como temor de expectación ante la posible repetición.

Cuando se consigue sustituir el temor difuso de la ansiedad por un temor concreto que se condensa en objetos del mundo real, este mecanismo se llama desplazamiento.

Desplaza la ansiedad arrojándola fuera y sustituyéndola por miedos más intensos, pero bien delimitados. Mecanismo de carácter defensivo que da paso a la fobia.

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¿Cómo saber si padezco de fobias?

El individuo reconoce lo que le pasa, se da cuenta claramente de su trastorno, capta que tiene un miedo excesivo e irrazonable que puede con él, ante un tipo específico de estímulo. Lo que hay en el fondo de la fobia es ansiedad.

Por ello, la persona se protege y procura evitar ponerse en contacto con aquello que se lo provoca.

La vivencia de padecer una fobia es muy incómoda, displacentera, aquella que no queremos experimentar o sentir, se percibe el desamparo y el terror de que llegue a producirse. Pero, cómo lo externa:

  • Miedo irracional, persistente, sobrecogedor, de una intensidad desbordante.
  • Deseo impulsivo de evitar ese objeto, o situación o persona que se lo provoca.
  • Las fobias son miedos atroces ligados a situaciones específicas, como resultado de un proceso de aprendizaje. A veces las conexiones asociativas son bastante directas, pero en otras ocasiones las conexiones asociativas son más oscuras.
  • Se debe tener cuidado en los casos diagnosticados de ansiedad con dejarlos ir sin supervisión, debido a que pueden conducir a las fobias, repercutiendo y afectando la rutina diaria de la persona que la padezca.

Recuerda, todo tiene tratamiento y los cambios en positivo no tardan en llegar cuando pides ayuda a tiempo.

¿Cómo tratar la ansiedad y la fobia?

Los psicoterapeutas aseguran que cuando un paciente habla con un profesional de la salud mental puede ayudarle a controlar por completo la fobia específica que se tiene.

La terapia de exposición y la terapia cognitiva conductual son los tratamientos más eficaces.

La terapia de exposición se centra en cambiar el modo en que reaccionas al objeto o a la situación que te da miedo.

El tratamiento depende de en qué medida el trastorno de ansiedad afecta tu habilidad para desenvolverte en la vida diaria. El tratamiento más común para el trastorno de ansiedad social incluye psicoterapia, también llamado asesoramiento psicológico o tratamiento de conversación, medicamentos o ambos.

La psicoterapia mejora los síntomas en la mayoría de las personas con trastorno de ansiedad. En la terapia, aprendes a reconocer y a modificar los pensamientos negativos acerca de ti mismo y a desarrollar habilidades que te ayuden a ganar confianza en situaciones sociales.

La terapia cognitivo conductual es el tipo de psicoterapia más eficaz para la ansiedad y puede ser igualmente eficaz cuando se hace de forma individual o en grupo.

(Con información del Instituto Español de Investigaciones Psiquiatricas, Mayo Clinic)