Investigadores de la Facultad de Medicina Miller, en la Universidad de Miami, desarrollaron unas pruebas avanzadas para determinar el riesgo de Alzheimer de un paciente. Su enfoque se llama Brain Health Platform y combina tres medidas: índice de resiliencia (RI), índice de vulnerabilidad (VI) y tarea de codificación de números y símbolos (NSCT).

La idea de su enfoque es que combinando estas tres medidas se puede triangular el riesgo de un paciente de desarrollar Alzheimer y otros padecimientos neurológicos. Aquí te contamos más sobre este avance.

La prueba de nueva generación que puede ayudar a las personas contra el Alzheimer

Dentro de su comunicado sobre el desarrollo de estas pruebas para el Alzheimer, la Universidad de Miami explica que su plataforma está diseñada para tomar información instantánea de la salud cerebral de las personas, lo que permite conseguir datos procesables para que haya una atención personalizada.

El procedimiento con esta nueva prueba para el Alzheimer tarda menos de media hora y se puede hacer ahí mismo sin necesidad de trasladarse a otros sitios para realizarla. La Universidad de Miami detalla que los tres factores se evalúan por lo siguiente:

  • RI: centrado en factores que se pueden modificar, como la ingesta nutricional, la actividad física, la atención plena y las actividades de cognición y de ocio. Las personas reciben varios cuestionarios breves para ver el puntaje que sacan.
  • VI: incluye 12 factores encontrados en el registro médico electrónico del paciente, como los antecedentes de padecimientos cardíacos, el género, depresión y diabetes.
  • NSCT: prueba cognitiva simple que se puede hacer en una computadora o con papel y lápiz

“Esta Plataforma de Salud Cerebral fue creada para apoyar al médico promedio, que ahora puede tomar la evidencia que se ha ido acumulando durante los últimos 20 años y ponerla en práctica clínica. Puede ser complicado analizar la salud cerebral de los pacientes, en especial la primera vez que te los encuentras”, menciona el autor principal del estudio James Galvin.

Con esta innovación, las personas pueden ver con facilidad la situación cognitiva del paciente con riesgo de Alzheimer en comparación con las personas sanas u otras con demencia o deterioro cognitivo leve.

“Se puede ver dónde se encuentra esta persona, ubicar su riesgo cognitivo actual y su probabilidad de desarrollo de Alzheimer en el futuro”, presumió el primer autor, Michael Kleiman.