Muchas veces las personas no muestran lo que sienten por miedo a lo que dirán los demás, pero cuando se tiene estrés postraumático, una condición desencadenada por una situación aterradora, es importante reconocerlo.

El estrés postraumático puede afectar la calidad de vida de las personas impactando en sus actividades cotidianas y por ello, aquí te decimos 5 señales de este trastorno.

¿Cómo puedo saber si tengo estrés postraumático?

¿Viviste una situación fuerte que sigue estando presente en tus pensamientos? Entonces puedes tener estrés postraumático.

Mayo Clinic advierte que muchas personas afectadas por este trastorno tienen dificultades temporarales para afrontarlas y adaptarse, pero generalmente mejoran con el tiempo y el autocuidado.

Un factor a tener en cuenta para considerar que se tiene estrés postraumático es la duración del miedo que se tenga después del evento desencadenante. Mayo Clinic indica que si los síntomas empeoran, duran meses o años e interfieren con las actividades cotidianas, existe la posibilidad de que se tenga estrés postraumático.

La aparición de las señales de estrés postraumático puede darse días después, pasados meses después del evento o en ocasiones, aparecer luego de años de que se vivió la experiencia.

De acuerdo con el National Health Service del Reino Unido (NHS), algunos de los disparadores del estrés postraumático son:

  • accidentes graves
  • tortura
  • agresión sexual o física
  • abuso, incluido el abuso doméstico o infantil
  • exposición a eventos traumáticos en el entorno laboral, incluyendo la exposición remota
  • problemas de salud graves, como una admisión a cuidados intensivos
  • experiencias de parto, como la muerte del recién nacido
  • el fallecimiento de alguien cercano
  • conflictos bélicos

Si tuviste alguno de estos y sospechas que tiene estrés postraumático, busca estas 5 señales indicadas por el NHS:

  1. Arrebatos de ira
  2. Problemas para dormir
  3. Ansiedad
  4. Dolores de pecho
  5. Dificultad para concentrarse

La Clínica Mayo recomienda acudir al médico si se tienen pensamientos y sentimientos perturbadores acerca de una situación traumática durante más de un mes, si son severas, o si la persona siente que tiene problemas para retomar el control de su vida.