¿Cómo saber si la terapia está funcionando? Revisa estos tips para comprobarlo

La salud mental es un tema moderno y revolucionario porque desafía el tabú de hablar sobre nuestros sentimientos y dificultades emocionales.

Muchos nos hemos animado a probar la psicoterapia para conocernos mejor, superar traumas o circunstancias difíciles que se presentan en la vida.

Acudir al psicólogo implica invertir tiempo, dinero y esfuerzo pero a veces los resultados no son tan rápidos o notorios como esperaríamos. Aquí te explicamos 5 formas de saber que la terapia está funcionando.

¿Cómo saber si la terapia está funcionando?

  1. Me siento mejor
  2. Mi terapeuta es un buen apoyo
  3. Conozco nuevas cosas de mi
  4. Mis relaciones están mejorando
  5. Dejé de abusar de mis mecanismos de defensa

(Foto: Especial)

Me siento mejor

Uno puede ir sintiendo alivio, tranquilidad o cualquier tipo de mejora por sutil que ésta sea. Lo puedes medir teniendo más momentos de alegría y disfrute o sintiendo más conexión con tu presente.

Si te sientes positivo, con esperanza sobre el futuro y estás venciendo tus miedos, es seguro que tu terapia está funcionando.

Mi terapeuta es un buen apoyo

Acudir al psicólogo no equivale a tener un nuevo amigo, sin embargo, sí cumple el papel de un confidente.

Si sientes confianza con tu terapista e incluso te sientes a salvo en los momentos más desafiantes o vulnerables, estás en el lugar correcto.

Conozco nuevas cosas de mi

Creemos que nadie nos conoce mejor que nosotros mismos, pero la verdad es que tenemos muchos puntos ciegos.

La terapia nos ayuda a observar patrones de pensamiento y de conducta tan adheridos a nosotros que difícilmente podemos descubrir por nosotros mismos.

¿Has aprendido algo nuevo de ti? Tal vez ya descubriste qué ha fallado de tu parte en relaciones pasadas. Entonces tu terapia es exitosa.

(Foto: Especial)

Mis relaciones están mejorando

Tu psicólogo está haciendo un buen papel cuando notas que la manera de relacionarte con otros está cambiando.

Desarrollamos herramientas como la empatía y la paciencia que hacen que nos entendamos mejor con otros. Además, aprendemos otras formas de resolver los problemas que se presentan.

Dejé de abusar de mis mecanismos de defensa

Los mecanismos de defensa nos sirven para lidiar con situaciones que no queremos o podemos enfrentar, sin embargo, solemos tener un uso constante de ellos. Por ejemplo, nos sumergimos en el trabajo para evitar afrontar nuestros vacíos o descargamos nuestro enojo con violencia contra un policía o un conductor.

Cuando la terapia funciona, nos damos cuenta de estos hábitos inconscientes y buscamos botarlos. Renunciar a ellos toma tiempo, pero empiezas a observarlos en ti y hasta controlarlos.

Acudir a terapia requiere valentía y compromiso. Es importante ir de manera voluntaria, con la mente abierta, dispuesto a abrirse, explorar y aceptar cosas nuevas. Si has observado cualquiera de los puntos mencionados, es porque tu esfuerzo está rindiendo frutos y estás con el psicólogo adecuado.

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(Con información de Verywell Mind)