Cookies
Este sitio web utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia. Aviso de privacidad
Vida sana
Pareja
Soy mamá
Familia
Especialidades
Herramientas


© 2022 Todos los derechos reservados. Grupo La Silla Rota. PUBLICACIONES COMUNITARIAS S.A. de C.V.

¿Realmente los gatos son menos cariñosos que los perros?

Se cree que los gatos son menos cariñosos y hasta indiferentes pero la ciencia revela a qué se debe su comportamiento y qué significa

SUSANA CARRASCONov 22, 2019 
Tiempo de lectura: 5 mins.

Lo + leído

Los gatos son animalitos con fama de indiferentes y hasta poco cariñosos pero, ¿qué tan cierto es esto? Para entender por qué se cree que los gatos son menos cariñosos y cuál es el significado de su comportamiento, es necesario explorar sus orígenes.

Estos felinos que definitivamente no son como los perros, esconden muchos misterios en su comportamiento.

¿Los gatos son menos cariñosos?

En comparación con los perros, los gatos pueden parecer menos cariñosos e indiferentes. Los perros, siempre demuestran su afecto al primer gesto, brincan, se agitan y mueven la cola para hacernos saber que están felices de vernos.

Pero, ¿y los gatos? a su manera, ellos también nos demuestran su afecto, el problema es que los humanos no hemos sabido interpretar correctamente las señales de su cuerpo que al igual que en los perros, tienen un significado.

Los gatos también tienen un lenguaje corporal, por ejemplo, muestran su estado de ánimo moviendo la cola, erizando su pelaje o moviendo sus bigotes y orejas.

Por lo general, su ronroneo muestra que el gato está contento y en modo amigable.

Pero a pesar de que fueron domesticados hace miles de años, los felinos aún tienen mala fama y sus movimientos corporales no son interpretados correctamente.

Quienes tienen gatos, aseguran que sus mascotas solo se muestran cariñosas cuando quieren recibir comida, pero que generalmente, se muestran independientes y sin ganas de socializar mucho.

Pues bien, la clave de este comportamiento está en su domesticación, ya que de todos los animales que el hombre ha domesticado, el gato es la única especie solitaria, es decir, que por naturaleza no suele vivir en grupos.

El gato salvaje africano del que domesticamos a nuestros gatos, el Felis lybica, tiende a llevar una vida solitaria, en la que solo se reúne con otros cuando es momento de procrear.

El mayor problema de su domesticación, es que los humanos esperamos que su comportamiento sea igual que el de los perros, cuando claramente no es así. Algunas investigaciones han demostrado que la sociabilidad de los gatos con los humanos es un tema complicado.

"Es muy variable, está marcada por la genética, y la parte social puede depender de las experiencias de las primeras seis u ocho semanas. Si tuvieron experiencias positivas en la primera etapa de su vida, es probable que les vayan a gustar los humanos y que quieran pasar tiempo con ellos", señala la veterinaria Karen Hiestran.

Esa es la razón por la que los gatos callejeros suelen esconderse o huir de los humanos, mostrando un comportamiento mucho más parecido al de sus ancestros salvajes.

¿Cómo saber si mi gato me quiere?

Hay algunos aspectos que debemos tomar en cuenta al relacionarnos con nuestro gato.

Lo primero es entender que al igual que los perros, los gatos se comunican en gran parte a través de su cuerpo, aunque hay algunas diferencias.

Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Portsmouth en Reino Unido encontró que los perros aprendieron a imitar las expresiones de los bebés, lo que despierta en los humanos el deseo de protegerlos.

Esto pudo ser posible debido a que los perros tienen un músculo en la cara que les permite elevar la parte interna de la ceja y hacer ciertas expresiones, cosa que para los gatos es imposible porque no poseen ese músculo. Como resultado, la cara de los gatos luce poco amistosa.

No obstante, algunas señales como el ronroneo o un parpadeo lento mientras te mira, es su forma de expresar amor.

Otra señal importante de los gatos es cuando se refriegan contra sus dueños, lo que generalmente es una señal de apego. Ese gesto es algo que hacen los gatos salvajes con otros gatos con los que se alían, es una manera de crear un “olor común”, que les permite distinguir amigos de enemigos.

Así que cuando llegues a casa y veas a tu felino recostado en el sillón solo mirándote tranquilamente, ten por seguro que está diciéndote cuánto te aprecia y cuánto le alegra que estás en casa.

(Con información de BBC)

Valora este artículo

¿Quieres hacer una corrección? Envia tu corrección

Lo + leído

Últimas noticias

El editor recomienda