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La increíble transformación de un gato callejero

Ginger eligió a sus humanos sin imaginar que tendría una vida feliz, junto con sus dos hermanos bulldog francés

LÉRIDA CABELLOJun 15, 2021 
Tiempo de lectura: 6 mins.
Ginger supo elegir a las personas con quienes sería feliz Fotos cortesía: Familia Aguilar García

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Ginger apareció en la vida de la familia Aguilar García como por arte de magia. Cuando Marco y Tere llegaron a la casa de unos amigos abrieron la puerta del carro y ahí estaba el gatito todo sucio y chillando.

“A Ginger lo rescatamos como hace un año tres meses, íbamos a la casa de un amigo a comer y justo nos estacionamos, apenas abrí la puerta del carro y como por arte de magia que me sale el gatito. Estaba bien cochino, chiquito, flaquito, tenía el pelo bien reseco, feo. Y en ese momento decidimos adoptarlo compramos una caja, le dimos leche y de comer le tocó un pedazo de ¡picaña!”, recordó Tere.

Ese mismo día saliendo de la comida con su amigo le fueron a comprar todo lo que el gatito iba a necesitar: arena, arenero, alimento y unos ratoncitos de plástico para que tuviera con qué jugar cuando llegaran a casa. Lo que no sabía el michi es que en casa lo esperaban dos hermanitos bulldog francés.

“Cuando llegamos mis bulldog francés se alocaron, y él no se espantó ni nada, luego, luego se hicieron hermanitos y se quedó dormido en uno de los baños de la casa, hizo en su arenero. Siempre que lo iba a ver, Kevin y Lola (mis perritos) iban a verlo y él nada más los observaba, y así se quedaban, pero yo no dejaba que se acercaran porque tenía miedo de que se fueran a corretear”.

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La increíble transformación

El gatito parecía de color gris, pero cuando Marco lo bañó descubrieron que era blanco, pues estaba muy sucio, lleno de grasa, por lo mismo que andaba en las calles en busca de algún dueño. Al respecto dijo Tere.

“A los dos baños ya quedó limpio, ahorita como que ya se está haciendo amarillito, pero antes estaba como más blanquito. Cuando lo recogimos estaba bien pulgoso, piojoso, tenía un buen de gusanos en la cola, se le veían como lombrices chiquitas, ya lo hemos desparasitado tres veces. Estaba bien desnutrido, tenía el pelo seco”.

Después de esta experiencia que vivieron al encontrar de la nada a Ginger, Tere está convencida de que los gatos eligen a sus dueños.

“A mí no me gustaban los gatos la verdad, porque yo decía son malos, o bueno no malos, pero se me hacían muy huraños. Cuando conocí a Marco él tenía un gatito y andaba tras de mí, hasta que se murió, y le dije a Marco yo quiero un gatito hasta que Ginger me encontró porque dicen que los gatos te eligen a ti, no tu a ellos”.

¿Los gatos eligen a sus dueños?

De acuerdo con el portal Mundo gato, especializado en michis los gatos sí eligen con quien vivir debido a que son animales muy intuitivos y con una gran sensibilidad que les permite identificar a las personas con quienes la convivencia será agradable.

Como en el caso de Ginger, que se acercó al carro de Marco y Tere y los eligió, ganándose su confianza y cariño para que lo adoptaran y formara parte de su familia, integrada por ellos y por sus bulldog francés, Kevin y Lola.

Dueños responsables

Tere recomienda a los dueños de gatos que los lleven a esterilizar porque así ya no les dan ganas de salir y no se orinan por todos lados, como les ocurrió al principio con Ginger.

 “Esterilizar a los gatitos sí es importante porque así no les dan ganas de salir a buscar gatitas, ni de andar de vagos, ni de que se orinen por todos lados. Tenía dos semanas con nosotros cuando me orinó dos sillones, unas alfombras y la cama porque lo venía a buscar yo creo una gata que se azotaba en la ventana”.

Ginger y sus gustos

A Ginger le encanta el atún, los frijoles enteros, el bolillo, las tortillas, el chicharrón y su sobrecito de comida, y hasta el alimento de sus hermanos Kevin y Lola, de quienes ha aprendido a comportarse un poco como perro, pues le encanta salir a pasear con su correa, a la que lo acostumbraron desde chiquito, porque le gustan que lo saquen a jugar, así que se sube a un bote y empieza a maullar para que se la pongan. También le gusta que lo acaricien, cosa que no es muy común en los gatos.

Ginger ama a su dueña Tere, pese a ello nunca le ha llevado los regalitos que suelen hacer los gatos como: ratones, cucarachas, lagartijas, pájaros. También quiere mucho a Marco, su otro dueño y a sus hermanos Kevin y Lola, pues le encanta comer y dormir con ellos, se han vuelto inseparables.

Lo que le desagrada

A Ginger, “el güerejo”, “mi cielo” y “tonto”, como también le llaman cariñosamente Tere y Marco no le gusta que lo lleven a pasear en coche, le estresa a tal grado que se le cae el pelo.

“Cuando se sube al coche se estresa, no le gusta, empieza a jadear y a tirar un buen de pelo, de por si tira pelo, pero más de lo normal. Aunque llevemos abajo las ventanas y vaya adelante o atrás le desagrada”.

Finalmente, Tere comentó que, aunque no le gustaban los gatos, Ginger se ganó su corazón porque no es huraño, no se enferma, es muy tierno, noble, obediente, limpio y la quiere mucho, siempre está con ella, sabe cuándo algo le pasa.

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