Desde hace más de 10 años, el doctor José Manuel Mier Odriozola se ha dedicado al programa de cirugía de mínima invasión, una aproximación que mejora la vida de los pacientes con enfermedades torácicas, reduce costos y disminuye el tiempo de recuperación de los pacientes atendidos.

Actualmente, es director de Cirugía de Tórax en el Hospital Ángeles Lomas y coordina la Clínica de cáncer de pulmón y tumores torácicos en dicha institución.

Dentro de sus aportes a la medicina resalta la creación del primer centro en México de cirugía torácica robótica y las primeras operaciones con el paciente despierto.

Mier Odriozola ha ido más allá, pues una de sus aproximaciones incluye la atención del paciente sin necesidad de anestesia.

¿Cómo se lleva a cabo una cirugía sin anestesia?

Este procedimiento ha sido implementado en la Clínica de cáncer de pulmón y tumores torácicos durante la última década y el doctor y su equipo abordan todas las cirugías que se pueden hacer, desde extraer un pulmón con cáncer por mínima invasión, hasta las primeras cirugías que se hicieron en nuestro país con paciente despierto, sin anestesia.

Actualmente hay anestésicos y otras medicinas que pueden ser administradas a un paciente según la operación que se esté realizando. En ciertos casos, un anestésico regional o local puede ser suficiente para que la persona atendida no sienta dolor.

Midtown Surgical & Skin Institute, de Estados Unidos, apunta que para ciertos procedimientos de mínima invasión, se puede utilizar la sedación consciente o "anestesia crepuscular", en donde se usa una medicina que mantiene a la persona despierta, pero sin dolor y relajada.

En palabras del Instituto y centro de rehabilitación Fleni, de Argentina, la cirugía en paciente despierto se lleva a cabo con técnicas anestésicas específicas para poder examinar la respuesta del lenguaje a la estimulación eléctrica.

Los doctores usan la técnica sedación-despierto-sedación que les permite llevar a cabo la primera parte de la operación y abordar la lesión, con la persona sometida a sedación y analgesia.

Todo esto les deja a los médicos posicionar al receptor que está siendo atendido en la camilla de operación y realizar todas las maniobras que pueden causar dolor bajo condiciones anestésicas (puesta de sondas, accesos venosos y el abordaje quirúrgico a la lesión).

Los doctores localizan las lesiones mediante técnicas de resonancia magnética funcional y tractografía.

“Todo eso fue gracias a la tecnología de mínima invasión, que tiene muchos beneficios. Algunos de ellos son la agresión mínima al cuerpo del paciente, una recuperación más rápida, menos días de estancia intrahospitalaria y que las personas y los médicos gasten menos”, explica el doctor Mier, especialista en cirugía de tórax, que se ha preparado en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) y la Harvard Medical School, entre otras instituciones.

El doctor Mier explica para SuMédico.com que la cirugía de mínima invasión no solo implica una menor molestia para la persona atendida o menor esfuerzo por parte de los médicos, sino que una vez recuperado el paciente, ya no tendrá que tomar tantos medicamentos como en los tratamientos tradicionales.

“Ya no se necesitan tantas medicinas y tampoco se requieren tantos bancos de sangre, menos terapia intensiva. El paciente se puede reincorporar de manera más pronta a sus actividades laborales, por lo que una persona no corre el riesgo de ser dado de baja de su trabajo”, apunta.

Actualmente, dentro del currículum del doctor Mier, destaca (entre otros logros) la elaboración del libro “INSIDE Cirugía Torácica Mínimamente Invasiva”, que se trató del Primer tratado de Mínima Invasión en Tórax realizado en español en el mundo.


Foto: proporcionada por el doctor Mier Odriozola

¿Qué es la cirugía torácica?

La cirugía de pecho, también llamada cirugía torácica, es definida por Mayo Clinic como la operación que comprende los órganos del pecho, pero se extiende al esófago, la tráquea y la pared torácica, que incluye el esternón.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, el tórax comprende la parte del cuerpo entre el cuello y el abdomen, incluyendo los siguientes órganos:

  • Esternón y costillas
  • Esófago
  • Nervios
  • Tráquea
  • Bronquios
  • Pulmones
  • Pleura (capa delgada de tejido que cubre los pulmones)
  • Vasos sanguíneos grandes y corazón
  • Timo (glándula que forma parte del sistema inmune)

“Dentro de lo que más atendemos están las enfermedades oncológicas: cáncer de pulmón, tumores del tórax y el mediastino”, detalla el doctor Mier.

“Se trata de una operación con la que puedes volver rápido a tus labores”

Entre los beneficios de la cirugía torácica se encuentra la diferencia en el tiempo de recuperación que tienen los pacientes en comparación con las personas sometidas a cirugías abiertas.

“Los riesgos se reducen enormemente. En las cirugías abiertas se requieren muchos días de estancia intrahospitalaria, banco de sangre, terapia intensiva y alto consumo de medicamentos”, señala.

Si operas a una persona del pulmón por manera tradicional, mínimo tiene que estar 6 o 7 días en el hospital, pasar por terapia intensiva y tomar medicina por muchos días

“Por mínima invasión, pueden estar solo 1 día o 2 en el hospital y no necesitan pasar por terapia, transfusiones o medicamentos caros. Enfermos con una herida grande, de la manera clásica, tienen que estar por incapacidad mínimo 15 o 20 días. Con mínima invasión pueden regresar a su vida prácticamente al día siguiente", apunta el doctor Mier.

“Se operan a 1,100 y 1,200 personas, pero se necesitan por lo menos 70-80 mil en el país”

El cáncer de pulmón es el tumor en el planeta que mayor número de defunciones causa por año y México no es ajeno a las cifras.

“En nuestro país, cada año mueren aproximadamente entre 7 mil y 8 mil personas por cáncer pulmonar que desafortunadamente fueron diagnosticadas en etapas avanzadas. Sin embargo, no se tienen muy buenos registros en la nación”, señala.

El doctor Mier comenta que trabajó cuatro años en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y aproximadamente se operaba a entre 1,100 y 1,200 enfermos por año. Aunque es una cifra elevada, no se cubren las necesidades del país.

“No se cubre ni de lejos. En México se deberían de realizar al menos 70-80 mil cirugías de nuestra especialidad al año, pero no se están operando. La inmensa mayoría de los pacientes de nuestro ámbito se están quedando sin tratamiento apropiado”, lamenta.

“En México hay demanda, pero poca oferta de especialistas en tórax”

El director de cirugía de tórax en el Hospital Ángeles Lomas destaca que México es un país con una alta demanda de cirugía torácica pero con poca oferta de cirujanos torácicos, pues apenas, para todo el país, no se pasa de los 80.

“Médicos que practiquen cirugía de mínima invasión no somos más de 5. Esto se debe a que son muchos años de estudio de la carrera y una gran cantidad de años de especialización en esta área, entonces hay desánimo y deserción, sobre todo de los estudiantes jóvenes”, lamenta.

Detalla que para terminar la especialidad con cirugía robótica mínimo se requiere tener 33 o 34 años de estudio y que los sistemas públicos para especializarse en México son mal pagados. Por ello, él y otros expertos, optaron por estudiar en el extranjero.

“La especialidad dura lo mismo aquí y en otras naciones, pero fuera de México te lo remuneran mejor y puedes llevar una vida personal al margen de la medicina de una manera más cómoda”, señala.

Para aprender más de...5 consecuencias de la cirugía de cataratas que debes conocer

Un procedimiento que mejora la vista:

La American Academy of Ophthalmology (AAO) indica que la cirugía de cataratas es un proceso seguro y exitoso que mejora la vida de los pacientes. Sin embargo, existen algunos efectos secundarios del procedimiento.
1: Ver borroso:

Sí, uno de los efectos secundarios de la operación de cataratas, pero la AAO señala que es el resultado de la inflamación después del procedimiento y unas gotas para los ojos pueden ayudar
2: Sensación de tener algo en el ojo:

Mucha gente se queja de que sienten que tienen arena dentro del ojo o que el ojo se siente irritado después de la cirugía de cataratas. La AAO explica que esto es una sensación normal provocada por la pequeña incisión en el ojo y debe sanar en aproximadamente una semana.
3: Deslumbramiento, halos y otras imágenes:

Dichos efectos pueden ser más notorios entre la cirugía del primer ojo y la del segundo ojo. Si la disfotopsia (las imágenes) siguen siendo un problema después de 3 a 4 meses, se recomienda decírselo al médico tratante y ver opciones de tratamiento.
4: Sensibilidad a la luz:

No es raro experimentar un poco de sensibilidad a la luz por la sequedad en el ojo. Pero si estos se entrecierran, o se cierran por reflejo cuando la persona se expone a cualquier luz, puede ser una señal de inflamación en el iris o en el ojo.
5: Náuseas:

No es raro tener náuseas persistentes durante 1 o 2 días después de la cirugía de cataratas. Suele ser un efecto secundario de la anestesia intravenosa que se usa para la sedación

“Conforme caminas por el sendero de la medicina te das cuenta de lo que te gusta”

En sus palabras, todos los médicos tienen un sentido humanista y de servicio. Conforme fueron pasando los años y fue conociendo la forma de ser de la medicina, se fue orillando a las áreas que le generaban interés o gusto. Así entró él a la medicina.

“Hay gente que a medio camino se da cuenta de que ver pacientes no es los suyo y prefieren dedicarse a la industria de la farmacia. Otros, se dedican a la medicina laboral. Ellos no tienen nada que ver con pacientes”, explica.

Habemos a quienes nos gusta más lo clínico, pero entre nosotros también existen personas a los que les gusta la cirugía y a quienes no les apasiona hacerlo

“A mí siempre me gustó el corazón, me gustaba mucho el tórax y ese fue el motivo por el que me incliné a la cirugía torácica”, abunda.

“El futuro de nuestra especialidad pasa y seguirá pasando por el cáncer”

El doctor resalta que el futuro de la especialidad pasará y seguirá pasando por el cáncer, pues cada año se diagnostica más esta enfermedad.

“La gente vive más tiempo y la gente cada vez está más expuesta a los agentes cancerosos, contaminantes y alimentos. Todas esas son las causas de que cada vez veamos más la enfermedad. Se tiene que trabajar más en la oncología”, concluye.