Las infecciones íntimas son un tema que a muchos incomoda, incluso a médicos y por ello el doctor Gerardo Casanova Román, médico infectólogo, tiene el objetivo de hacer conciencia sobre el tema, pues considera que “tenemos un monstruo” por infecciones como el Virus del Papiloma Humano (VPH).

El experto señala que actualmente los retos más importantes tienen que ver con esta infección,  que ya ocupa el primer lugar de todas las infecciones que se presentan en la vagina y en el cuello uterino y que más allá del problema genital, puede ser un factor de cáncer cervicouterino

“No solamente eso, sino que desde el punto de vista emocional muchas personas con VPH se sienten terriblemente mal”, puntualiza en entrevista con SuMédico el también presidente fundador de la Asociación Mexicana para el Estudio de las Infecciones de Transmisión Sexual. 

(Dr. Gerardo Casanova) 

Su deseo de ayudar lo llevó a ser médico

El doctor Casanova relata que cuando estaba en la preparatoria, le dolía ver cuando los animales enfermaban y tuvo el deseo de ser veterinario, pero luego pensó que le gustaría tratar algo más, incluso estar en un zoológico.

Sin embargo, su deseo de ayudar fue creciendo y decidió no solo enfocarse en lo animal, sino en los seres humanos; fue cuando se metió más en la medicina

“Le echaba muchas ganas y en mi primer semestre en la Facultad de Medicina de la UNAM me vieron algunos profesores y me invitaron a participar en un curso de formación de profesores de histología, que es el estudio de las células y era solo para 120 alumnos de todas las generaciones”, recuerda.   

Aunque el sueldo era muy simbólico y apenas le alcanzaba para el pasaje, estar como instructor era un honor y lo hacía muy feliz. Desde entonces, el doctor Casanova asegura que se fue encariñando con la docencia.

“Me gustó tanto que desde entonces no he dejado de dar clases en diferentes universidades, fui profesor de la Facultad de Medicina en la UNAM durante 36 años, también estuve en el Instituto Politécnico Nacional y en La Salle”, menciona.

Además, el doctor fue parte de los fundadores de la escuela médico naval y de una universidad privada llamada West Hill, así como de Saint Luke.

La salud genital es lo que a nadie le gusta

Su pasión por entender y ayudar a los pacientes con infecciones sexuales surgió en su maestría en Ciencias Biomédicas, pues su tema de tesis fue sobre el Virus del Papiloma Humano.

“En ese tiempo todavía nadie hablaba del virus y al terminar la maestría me certifiqué como infectólogo y fui investigador en el Instituto Nacional de Perinatología”, asegura.

(Foto: freepik) 

El doctor Casanova también hizo una maestría en educación y un diplomado en colposcopía. “Toda mi vida he estado metido en el tema de la salud genital, lo que a nadie le gusta o se le hace desagradable”.

En el InPer el doctor estudió una maestría en educación médica y durante 25 años, fue jefe de la Clínica de Transmisión Sexual.

Durante ese tiempo, relata que lo que veía eran pacientes con algún proceso infeccioso genital y que les causaba ruptura prematura de membranas o que no se podían embarazar porque su pareja tenía una infección genital.

No todas las infecciones de VPH son por transmisión sexual

El infectólogo destaca que existe una agrupación de infecciones que se llaman genitales y que no necesariamente son de transmisión sexual. “Muchas de ellas son por una alteración del microecosistema, vaginal, lo que antes se conocía como flora”.

El doctor Casanova explica que estas alteraciones pueden surgir porque la mujer tomó antibióticos de amplio espectro o por duchas vaginales, por lo que aparece un proceso infeccioso que generalmente pone en riesgo un embarazo.

“Estas infecciones son muy comunes en la mujer y en primer lugar se encuentra la candidiasis, causada por un hongo; en segundo lugar está la vaginosis, causada por bacterias y en tercer lugar está la infección mixta, pacientes que tienen candidiasis más vaginosis”, detalla el experto.

Se estima que en México 70 al 90% de las mujeres han tenido candidiasis en algún momento de su vida. “Han tenido cuando menos un episodio de candidiasis en su vida”.

Consumir muchos carbohidratos aumenta los hongos vaginales

El experto puntualiza que, si una paciente es obesa, es diabética o consume más carbohidratos en un cierto momento podría empezar a elevarse la cantidad de levaduras u hongos en la vagina, lo que favorece las infecciones

“Puede ocurrir en la mujer embarazada; empieza a tener más flujo, comezón y ardor, aunque no es tan grave como la vaginosis, que pone en riesgo el embarazo al infectarse las membranas y romperse antes de tiempo”, agrega.  

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En la mujer no embarazada, la vaginosis causa una complicación que se llama enfermedad pélvica inflamatoria debido a que los microbios de la vagina ascienden a través del cuello, entran en la cavidad uterina, infectan las trompas de Falopio e invaden la cavidad abdominal. Como consecuencia hay muchas molestias y dolor.

En cuanto a las infecciones que sí son de transmisión sexual, destacan la clamidia, el VPH, la sífilis y gonorrea, aunque estas últimas son menos frecuentes.   

En jóvenes están aumentando las infecciones sexuales

El doctor lamenta que todavía hay personas sin educación sexual de prevención que al tener una pareja nueva, no consideran el riesgo de una infección y no hacen uso de preservativo.

Debido a esto, en los jóvenes han aumentado las infecciones sexuales y los embarazos, pues no se acuerdan, no quieren o no tienen el dinero para usar el condón o algún otro método de protección.

“Cuando una adolescente tiene un embarazo y una infección genital tiene más riesgo de perder al bebé”, asegura el experto.

Las infecciones genitales también repercuten en la fertilidad por una obstrucción en las trompas de Falopio y también favorecen el embarazo ectópico, donde el feto crece fuera del útero.

Este panorama empeora cuando la mujer adquiere una infección a una edad temprana, pues tardan mucho en atenderse y cuando quieren tener hijos, ya hay secuelas importantes. 

Tenemos un monstruo de infecciones sexuales

Los avances en la rama de las infecciones sexuales han sido notables, pues en décadas pasadas mataron a mucha gente y se les llamaban las enfermedades secretas, apunta el doctor Casanova, pero ahora se habla más del tema y la industria farmacéutica tiene más productos para combatirlas, como la penicilina.

“Empezaron a disminuir las infecciones bacterianas, pero empezaron a elevarse las infecciones virales, tanto que hoy tenemos un monstruo por infecciones como la hepatitis B, el VPH, el VIH y la viruela símica”, alerta. 

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Para el experto, es importante tener presente que los virus nos están atacando de una forma terrible y que no hay suficientes antivirales para poder acabarlos, por ello lo mejor es seguir las medidas de prevención.

“Para una relación sexual con una nueva pareja siempre hay que utilizar el preservativo y protegernos. Al no utilizarlo o hacer caso de las medidas preventivas, se está viviendo en la ignorancia total y la irresponsabilidad”, señala.

Los médicos no siempre buscan las infecciones íntimas

Además del incremento en infecciones como el VPH, otro reto que destaca el experto es educar más a los médicos para sospechar de las infecciones, especialmente cuando hay problemas para lograr el embarazo. 

“Como son infecciones silenciosas, los médicos no las buscan, por ejemplo, la clamidia es una de las infecciones bacterianas de transmisión sexual más comunes en el mundo, por lo que hay que buscarla si una paciente no se puede embarazar”, destaca. 

(Foto: freepik) 

Según el experto, tampoco debemos olvidar que hay otras variedades de infecciones como el herpes genital y el molusco contagioso que han ido aumentado en los últimos años.

“Es alarmante que en los últimos 10 años hemos visto que ha aumentado un 400% la infección por el virus del molusco contagioso”, puntualiza.

“Tenía que quemarle las verrugas a un niño y eso me dolía mucho”

El caso que más marcó al doctor Casanova en sus años como médico fue el de un niño de solo 4 años que llegaba a su consultorio para que le quemaran las verrugas genitales.

“Este niño llegaba con sus carritos, los ponía en la mesa de exploración y se bajaba su ropa para que yo le empezara a poner el ácido, que es dolorosísimo. Solo veía cómo se le escurría el sudor y las lágrimas; era algo que me causaba tanto dolor”, relata. 

Lo peor es que este niñito también era VIH positivo debido a que su madre se contagió durante el embarazo. 

“Un día mientras le quemaba sus lesiones el niño me dijo ‘doctor, pero de todas maneras me voy a morir, ¿verdad?’, fue terrible, una situación dolorosísima”, agrega.

El caso de bartolinitis del tamaño de una papaya

Otro caso muy fuerte fue el de una chica que traía una infección de las glándulas que lubrican durante la relación, las llamadas glándulas de Bartolino. Cuando estas glándulas se inflaman surge la bartolinitis.

“Un día llegó una joven de 21 años que no podía caminar bien, de hecho, tenían que sostenerla. Cuando pasó al consultorio me dijo que le había salido un tumor pero al revisarla el labio le colgaba, tenía una estructura ovalada del tamaño de una papaya”, recuerda. 

(Foto: Pexels) 

Esta situación tan grave, relata el experto, era porque la joven tenía una bartolinitis que había dejado crecer desde hace mucho tiempo y además venía embarazada.

Para tratarla, tuvieron que abrir, sacar toda la glándula en un proceso que se llama marsupialización y volver a corregir la piel para que regrese a la normalidad tanto como se pueda.

Hay que enfocarse en la prevención

El experto destaca que hay muchas personas que pueden tener un virus de la hepatitis B que puede ser de transmisión sexual y ni siquiera lo saben, por eso hay que enfocarse en la prevención.

“En el caso del VPH tenemos vacunas, así que debemos aplicarlas”.

Por ello, el experto destaca que además del papanicolaou, que ayuda a detectar lesiones relacionadas con el cáncer, es necesario hacer un estudio llamado cultivo cérvico-vaginal que detecta si hay un crecimiento de ciertas bacterias dañinas para dar tratamiento oportunamente.

Este estudio se debe hacer de preferencia cada 6 meses y el papanicolaou cada 2 años si se tiene una misma pareja. 

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También se debe estar al pendiente de los cambios en el flujo vaginal. “Lo normal es tener un escurrimiento de un flujo transparente en el periodo de ovulación, pero si de repente empieza a aparecer comezón, ardor durante las relaciones o cambian las características del color y el olor del flujo o hay un aspecto grumoso como requesón, hay que consultar al médico.

En el caso del hombre, sobre todo si ha tenido varias parejas sexuales y no utiliza el preservativo también debe acudir con el médico para que lo revisen y le hagan exámenes de infecciones sexuales.

“Los genitales del hombre son más secos, no tienen tanta humedad, por lo que no se producen tanto las infecciones, pero sí son portadores asintomáticos de bacterias, hongos y virus que pueden infectar a su pareja; por eso la recomendación es ir al médico cada seis meses”, señala.

¿Cómo nació la Asociación Mexicana para el estudio de ITS?

El doctor relata que, junto a otros colegas, vio que en México había mucha necesidad de las pacientes de un lugar donde las atendieran, porque, aunque podían acudir con un urólogo o ginecólogo, no había un espacio donde se pudieran concentrar los expertos en el tema y donde éstos se actualizaran constantemente. 

(Foto: freepik) 

Así fue como decidieron crear la Asociación Mexicana para el estudio de las Infecciones de Transmisión Sexual.

Además, buscan capacitar cada vez a más médicos en infecciones sexuales, así como crear clínicas de atención de este tipo de infecciones en todos los hospitales del Estado de México y clínicas de colposcopía.

“Esto va a prevenir tantas complicaciones que vemos, como la ruptura prematura de membranas en el embarazo o el parto pretérmino en mujeres que padecen infecciones sexuales y no se tratan”, concluye.

Para aprender más de...Virus del Papiloma Humano (VPH): Guía para entender la enfermedad

(Foto: www.scientificanimations.com, HPV causing cervical cancer, CC BY-SA 4.0)
¿Qué es el VPH?
También llamados Papilomavirus, son un grupo de aproximadamente 200 virus que provocan una infección viral causante de verrugas o diferentes tipos de cáncer. Entre dichos virus, hay 35 que pueden causar lesiones tanto benignas como malignas.
(Foto: https://www.scientificanimations.com, Sexually transmitted infection, CC BY-SA 4.0)
¿Cómo empieza el VPH?
Este virus es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que se contrae durante el contacto sexual con otros genitales infectados mediante el sexo oral, vaginal o anal. Una persona se infecta a través de una pequeña herida abierta en la piel. Es la ETS más común en las personas sexualmente activas.
¿Cómo se detecta el VPH?
No presenta síntomas, aunque a algunas personas le salen verrugas genitales. Su diagnóstico se hace a partir de un examen de papanicolau + colposcopía y de ser necesario, con una biopsia del cérvix. También se pueden hacer estudios de sangre para determinar si se posee alguno de los 35 tipos del virus que puede causar cáncer.
Prevención:
La vacuna contra el VPH previene la enfermedad y el cáncer relacionado al virus. Las vacunas en hombres y mujeres es a partir de los 9 años en adelante. El uso correcto del condón femenino y masculino también ayuda a evitar la infección.
¿Cuál es la cura del VPH?
Esta enfermedad no tiene cura, aunque las verrugas pueden desaparecer por sí solas o con tratamiento y las lesiones precancerígenas o cancerígenas se pueden tratar con cirugía. Llevar una vida saludable, hacer ejercicio y no fumar puede ayudar a potenciar el sistema inmune y manejar la enfermedad para prevenir el cáncer.
Los riesgos de la enfermedad:
Aunque la enfermedad es completamente tratable, existen complicaciones para la salud en los casos más graves: las mujeres embarazadas con VPH pueden contagiar a sus bebés y hay personas que pueden desarrollar cáncer de cuello uterino, de vulva, de vagina, de ano, de pene y orofaríngeo.