La falta de especialistas en el sistema de salud mexicano hace que los médicos internistas deban atender enfermedades de todos los tipos y el doctor Arturo Vázquez, especialista en medicina interna, lo sabe de sobra.

Vázquez es médico egresado de la Universidad La Salle con especialidad en medicina interna por el Hospital Ángeles del Pedregal y primero trabajó en el área clínica, en actividades como el chequeo, pero después le tocó estar en urgencias. Por su desempeño, llegó a ser jefe de esta rama en el Hospital Mocel.

El trabajo no es fácil. Cuando se es médico internista de primer contacto, se deben conocer los síntomas de diversas enfermedades y su posible causa casi al momento de ver al paciente, pues un diagnóstico oportuno puede salvar vidas.

“Estar en áreas de urgencias hace que uno tenga que desarrollar habilidades de diagnóstico muy rápidas. De las condiciones más frecuentes vistas por el internista se encuentran anemia, insuficiencia renal, enfermedades valvulares cardíacas y padecimientos gastrointestinales graves”, detalla.

El destino hizo que se encontrara con las enfermedades de la sangre y se especializara también en esta disciplina. Su detección oportuna, destaca, es fundamental para la supervivencia de los pacientes.

Si el doctor no identifica a una persona con padecimientos hematológicos, por ejemplo, existe el riesgo de que el afectado desarrolle complicaciones como trombosis. Por ello, el deber de un internista es detectarla lo antes posible y tratar algunas de ellas.

“Mi primer caso de enfermedad hematológica la vi en el internado de pregrado”

El doctor Vázquez recuerda que su primer caso de padecimientos hematológicos los vio en el internado de pregrado, cuando apenas iba a graduarse como médico.

“Tengo muy presentes las manifestaciones de anemia en pacientes embarazadas que se encontraban en zonas de bajo nivel socioeconómico. Ellas no tenían acceso a los alimentos de origen animal ni a la suplementación con hierro, ácido fólico o complejo B. Vi a mujeres que tenían manifestaciones únicas muy notorias de anemia”, evoca.

Las señales que vio fueron palidez, soplos cardíacos, frecuencias cardíacas por arriba de lo normal, llenado capilar rápido. “Las vi en muchísimas embarazadas en el año de internado de pregrado. También tuve la oportunidad de ver otras enfermedades hematológicas en la niñez como púrpura, que es un padecimiento que ataca las plaquetas”, rememora.

“No hay tantos especialistas en México y tenemos que ver todo tipo de padecimientos”

En palabras del doctor Vázquez, quien también labora como director médico de Asofarma, existe una asimetría en el sistema de salud mexicano y prueba de ello es que no hay tantos especialistas en las diferentes ramas.

Para atender a los pacientes con enfermedades hematológicas, por ejemplo, es necesario mandar a los pacientes con un hematólogo, pero no hay tantos en todo el país para atender a la población enferma, lamenta el experto.

“Aproximadamente hay 1000 hematólogos en la nación para todas las enfermedades hematológicas. Los internistas somos alrededor de 10 mil. Simplemente por un tema de número, es muy probable que un internista tenga que tratar muchas anemias o enfermedades de tipo crónico junto al hematólogo”, comenta.

En sus palabras, los hematólogos no se dan abasto y ellos, como internistas, deben estar preparados para referir a los pacientes con los hematólogos para tratar condiciones hematológicas de curso crónico.

Las condiciones vistas con más frecuencia por el internista son:

  • Anemia (con manifestaciones de anemia asociada)
  • insuficiencia renal (con manifestaciones de anemia asociada)
  • enfermedades valvulares cardíacas (con manifestaciones de anemia asociada)
  • enfermedades gastrointestinales graves

“Las enfermedades malignas de la sangre más comunes en México son leucemia, linfoma y mieloma”, detalla el especialista en medicina interna, quien apunta que el médico internista debe lidiar con enfermedades vistas por otras especialidades y conocer los síntomas para detectar las enfermedades a tiempo.

Leucemia

Tipo de cáncer que afecta la sangre y los órganos que la producen. Es caracterizada por la proliferación excesiva de leucocitos o glóbulos blancos tanto en sangre como en la médula ósea, que pueden causar dificultades para llevar oxígeno a los tejidos, para controlar hemorragias y para curar infecciones.

De acuerdo con Mayo Clinic, las principales señales de la leucemia son:

  • fiebre o escalofríos
  • fatiga persistente
  • infecciones frecuentes
  • pérdida de peso involuntario
  • ganglios linfáticos inflamados
  • tendencia al sangrado y moretones
  • sudoración nocturna excesiva
  • dolor en los huesos

Linfoma

 Es un tipo de cáncer del sistema linfático, que tiene que ver con el combate a los gérmenes.

Sus principales subtipos son el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin, aunque Mayo Clinic agrega leucemia linfocítica crónica, linfoma cutáneo de células T, linfoma cutáneo de linfocitos B y macroglobulinemia de Waldenström

Algunos de los síntomas del linfoma son:

  • Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos en cuello, axilas o ingle
  • Fatiga que persiste
  • Fiebre
  • Sudoración nocturna
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida de peso sin razón aparente
  • Picazón

Mieloma

Tipo de cáncer que nace en la médula ósea y se presenta cuando las células plasmáticas, encargadas de producir anticuerpos, sufren una mutación y acaban invadiendo la médula ósea. Esto disminuye las defensas e incrementa el riesgo de infecciones.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos señalan que en algunas ocasiones, el mieloma no presenta signos, pero en etapas avanzadas los síntomas pueden incluir:

  • dolor en los huesos, especialmente en la espalda o las costillas
  • huesos que se fracturan con facilidad
  • fiebre sin causa conocida
  • infecciones frecuentes
  • moretones o hemorragias que se dan con facilidad
  • dificultad para respirar
  • debilidad en piernas o brazos o las piernas
  • mucho cansancio

El panorama de las enfermedades de la sangre no es sencillo

En nuestro país, los tumores hematológicos o cáncer en la sangre son un gran desafío para el sector salud, ya que en la actualidad el 70% de los casos son diagnosticados de manera tardía porque los médicos de primer contacto fallan.

La Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer informa que se presentan cerca de 14 mil casos nuevos al año de cáncer en la sangre en México.

¿Cuáles son las señales que pueden indicar una afección hematológica?

Tener la destreza de identificar señales para dar atención de urgencia le dan la experiencia al doctor Vázquez para exponer síntomas de alerta en padecimientos de la sangre. Si tienes alguno de estos, debes acudir con tu médico:

  • palidez
  • cansancio (se tiene que sospechar de anemia)
  • ganglios inflamados
  • moretones que aparecen sin golpes o petequias (puntos rojos)
  • soplos cardíacos
  • coloración violeta en labios o dedos