¿Sabías que no es necesario tener una alta puntuación de coeficiente intelectual para determinar las capacidades de tu hijo? Si quieres saber si tu hijo es superdotado, estas son las señales que no puedes dejar pasar. 

Anteriormente se creía que los niños genios debían tener un Coeficiente Intelectual (CI) superior a la media, sin embargo, los especialistas han señalado que el alto rendimiento también se puede manifestar a través de distintas áreas de aprendizaje como la creatividad, adaptabilidad y el liderazgo.

Los primeros en cuestionar el consenso sobre la prueba de coeficiente intelectual son los psicopedagogos y entrenadores deportivos, para ellos la superdotación es más amplia que una muestra métrica. La prueba de CI establece que niños que alcanzan un percentil superior a 97, son superdotados.

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¿Cómo funciona el cerebro de un niño superdotado?

Según los neurocientíficos, los niños superdotados tienen un mayor volumen de materia gris en algunas regiones del cerebro, y esto hace que las sinapsis (conexiones) actúen más rápido de lo normal. Esto se debe a que la materia gris influye en la corteza frontal, así como en ciertas estructuras que afectan el pensamiento.

¿Cómo identificar si tu hijo tiene altas capacidades?

Marta María Peláez, psicóloga, educadora infantil, y experta en Altas Capacidades, explica cuáles son algunos aspectos que pueden ayudar a reconocer que tu hijo tenga altas capacidades intelectuales:

  • Tiene muy buena memoria
  • Aprende con facilidad y muestra mucha curiosidad
  • Su lenguaje es más preciso y rico en comparación de otros niños de su edad, su forma de expresarse llama la atención
  • Se aburre en clase
  • Muestra especial interés por temas concretos (el espacio, los animales, el cuerpo humano, la muerte, etc)
  • Tiene muy desarrollado el sentido de la justicia
  • Es perfeccionista (hasta el punto, a veces, de preferir no hacer algo antes de no hacerlo todo lo bien que querría)
  • Muestra una especial sensibilidad a nivel sensorial (vista, gusto, oído, olfato o tacto)
  • Su forma de razonar y de relacionar conocimientos llama la atención con respecto a su edad cronológica

Peláez arguye que no en todos los casos se tienen que mostrar esas señales a la vez, cada niño requiere una prueba personalizada y una adecuada intervención.

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Para aprender más de...¿Cómo lograr que los niños descansen suficiente?

La importancia del sueño en los niños.
El sueño es una necesidad biológica fundamental, ya que ayuda a que nuestros tejidos se regeneren. En el caso de los niños, es necesario para su correcto crecimiento y desarrollo, así como para su estado de humor.
(Información de Manual MSD).
Trastornos del sueño y niños.
En los niños, los trastornos del sueño son todos esos problemas que causan que el niño tenga dificultades para conciliar el sueño o para mantenerse dormido, causando interrupciones en el dormir o un mal descansar, que puede generar fatiga, problemas de humor y mal rendimiento académico.
(Información de AACAP).
Consejos para que los niños duerman bien.
About Kids Health informa que ayudar a que los niños descansen bien no es difícil, y puede lograrse con algunas estrategias simples, orientadas a lograr que los niños obtengan al menos 10 horas de sueño diarias.
1. Desarrolla una rutina.
Los niños suelen responder bien a las rutinas, y los ayuda a que tengan una correcta higiene del sueño. Tener una rutina también permitirá que conciliar el sueño les sea menos complicado, y que por lo tanto puedan reponer más energías al descansar. Se debe elegir una hora específica para irse a acostar y seguir una serie de pasos que culminen en ir a la cama.
2. Reacciona ante el llanto cuando sea necesario.
Durante los primeros meses de vida el llanto es una forma de expresar una necesidad, por lo que se requiere acudir de forma inmediata. Cuando comienzan a crecer (a partir de los 7 u 8 meses), podrá ir dejando que el niño llore un poco antes de acudir a él o de que él solo se calme. Normalmente el llanto puede ser signo de dependencia a la presencia de la madre o el padre, y esta debe ir disminuyendo gradualmente.
3. Ofrece un ambiente acogedor.
Es importante que los niños se sientan cómodos en su habitación, y que también sea adecuada para obtener un descanso adecuado. El dormitorio debe ser oscuro y silencioso, sin tener objetos que proyecten algún tipo de luz, ya que podría alterar los ciclos del sueño; lo ideal es dejar la luz del pasillo encendida y la puerta entreabierta. Si el niño es pequeño (un bebé), deben evitarse objetos como peluches o mantas, ya que podría propiciar el riesgo de muerte de cuna.
4. Reconoce las acciones del niño.
About Kids Health informa que, en ocasiones, los niños suelen intentar manipular y cambiar las rutinas para ir a dormir, prolongando y posponiendo la hora de ir a la cama, porque no quieren separarse de sus padres o porque no quieren que el día termine. Estas estrategias deben ser identificadas para que logren evitarse, y también se le debe hacer saber al niño que ha sido descubierto y que, de seguir haciéndolo, pueden haber consecuencias por su comportamiento.