¿Te gusta cumplir años? Para algunas personas, envejecer es algo terrorífico y desastroso. Se le llama gerontofobia a la gente que teme o detesta a los adultos mayores o la simple idea de crecer.

De acuerdo con la psiquiatra del Kings College London, Carolina Kralj, la gerontofobia es un trastorno de ansiedad que no se limita exclusivamente a un problema médico, sino que se encuentra directamente relacionado con el concepto social de vejez que se tiene.

¿Conoces a alguien así?

Gerontofobia: ¿Le tendrías repulsión a tus abuelitos?

El Instituto Nacional de Geriatría define la vejez como una etapa de la vida cuyo inicio es determinado por cada sociedad.

Dentro de México se acepta como inicio de la vejez los 60 años, mientras que en las naciones desarrollados es a los 65 años.

“La vejez se define también como una construcción social tanto individual como colectiva que determina las formas de percibir, apreciar y actuar en ciertos espacios sociohistóricos”, apunta el instituto.

Es importante no confundir la gerontofobia con la gerascofobia. Ambas implican un temor a la vejez, pero la segunda está más enfocada en un tema personal, como:

  • deterioro de la movilidad
  • confinamiento en asilo de ancianos
  • pérdida de la belleza física
  • aparición de enfermedades
  • aislamiento social
  • pérdida de la independencia
  • muerte

La gerontofobia, por su parte, tiene que ver más con una discriminación por edad.

El doctor Samuel Lawrence explica en Psychology Today que la gerontofobia sirve como un vehículo por el cual las personas pueden ventilar sus temores de dependencia y fallecimiento sobre los demás, haciendo que sea su problema y no el de ellos.

“Solemos cosificar a las personas mayores como una forma de contener con seguridad el problema sin solución de que algún día nosotros también vamos a desaparecer”, detalla el especialista.

¿Tiene cura la gerontofobia?

El doctor Lawrence precisa que el tratamiento de la gerontofobia se basa en aceptar (y hasta celebrar) el proceso totalmente natural del envejecimiento.

“Iniciar el proceso es muy sencillo: dale a las personas mayores una ciudadanía plena e igualdad de derechos en todos los ámbitos, ya sea en la casa, el lugar de trabajo y en la sociedad”, concluye.

(Con información de Psychology Today, seniordiscounthub.com)