La falta de horas de sueño o el sueño de mala calidad durante la adolescencia favorecen un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple en la edad adulta de acuerdo con estudio realizado en Suecia y publicado en Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry.

Los investigadores del Instituto Karolinska sugieren que mientras se es joven, es importante registrar suficientes horas de sueño reparador pues ayuda a prevenir la afección.

El desarrollo de la enfermedad neurodegenerativa se encuentra mediado por factores genéticos y ambientales, como:

  • Fumar

El tabaco es reconocido como un factor de riesgo de desarrollo de esclerosis múltiple. Se calcula que alrededor del 40-80% de los casos nuevos de esclerosis múltiple son fumadores jóvenes.

  • El peso en la adolescencia

Las y los adolescentes con obesidad muestran el doble de probabilidad de desarrollar esclerosis múltiple, EM, durante la edad adulta en comparación con las y los que no lo son

  • La infección por el virus de Epstein Barr

La mononucleosis infecciosa, que a veces se abrevia como mono en inglés, es una enfermedad contagiosa.

El virus de Epstein Barr, VEB, es la causa más común de la mononucleosis infecciosa.

En el caso de la esclerosis, el virus de Epstein Barr infecta a los linfocitos B, se refugia escondido en ellos y los activa saltándose pasos normales de control. Pasos que sirven para que no ataquen a nuestras células, de ahí que también se relacione con otras enfermedades autoinmunes, como el lupus.

  • La exposición al sol

Media hora de exposición diaria al sol reduce a la mitad el riesgo de esclerosis múltiple. Los niños, adolescentes y adultos jóvenes que pasan 30 minutos diarios al aire libre bajo el sol pueden reducir a la mitad el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple.

  • La vitamina D

Si no se trata, la deficiencia de vitamina D puede causar osteoporosis en adultos, raquitismo en niños y adversidades con los bebés de mujeres embarazadas. También la deficiencia puede estar relacionada con enfermedades cardíacas, diabetes y cáncer.

Mantener niveles adecuados de vitamina D puede generar un efecto protector y reducir el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple.

Además, los horarios laborales extensos también se han relacionado con un mayor riesgo de la afección, particularmente a una edad temprana. Los patrones de sueño como la duración, interrupción del reloj biológico y calidad del sueño pueden afectar este riesgo.

Foto: Canva

¿Qué es la esclerosis múltiple, EM?

La esclerosis múltiple, EM, es la más común de las enfermedades inflamatorias que dañan la cubierta de las fibras nerviosas, mielina del sistema nervioso central, SNC.

En los adultos jóvenes ocupa el primer puesto entre los trastornos neurológicos que causan incapacidad.

Foto: Canva

¿Falta de sueño como factor de riesgo de la esclerosis múltiple?

El sueño insuficiente y un mal descanso durante la adolescencia puede suponer un factor de riesgo que aumente las posibilidades de desarrollar esclerosis múltiple, EM.

El estudio sueco realizado por del Instituto Karolinska permite realizar la afirmación en la que ha involucrado a más de 5.000 individuos sanos y enfermos de entre 12 y 19 años de edad.

Torbjörn Åkerstedt, Tomas Olsson, Lars Alfredsson y Anna Karin Hedström, autores de la investigación basaron su trabajo en el estudio de la población a través de los datos de la Investigación Epidemiológica de la Esclerosis Múltiple, EIMS.

Incluyeron a residentes suecos de 16 a 70 años de edad.

Las personas con EM fueron reclutadas de hospitales y clínicas de neurología privadas y emparejadas por edad, sexo y área residencial con dos personas sanas seleccionadas al azar del registro nacional de población entre 2005, 2013 y 2015, 2018.

Los investigadores se centraron particularmente en los patrones de sueño desarrollados entre los 15 y los 19 años de edad y el análisis final incluyó a 2.075 personas con esclerosis múltiple y 3.164 sin la afección en este grupo de edad cuando se reclutaron para el estudio.

Pablo Villoslada, neurólogo líder del grupo de Neuroinmunología del Idibabps Hospital Clínic y profesor adjunto en la Universidad de Stanford, explica que el grupo del Instituto Karolinska lleva años trabajando en la epidemiología de la esclerosis múltiple. Los cuales realizan estudios rigurosos, como es este caso.

Hasta ahora no había una evidencia clara de que la falta de sueño en adolescentes fuese un factor de riesgo.

¿Cómo se relaciona la cantidad de sueño con el riesgo de la esclerosis múltiple?

Se preguntó a los participantes sobre sus patrones de sueño a diferentes edades:

  • La duración del sueño en los días de trabajo o escuela y los fines de semana o en los días libres.
  • El sueño corto se definió como menos de 7 horas/noche.
  • Sueño adecuado de 7 a 9 horas.
  • Sueño prolongado como 10 o más horas.

Los cambios en el tiempo de sueño entre los días de trabajo, escuela y los fines de semana o días libres se calcularon durante la adolescencia de 15 a 19 años y se clasificaron como menos de 1 hora por noche, 1 a 3 horas y más de 3 horas.

A los participantes del estudio también se les pidió que evaluaran la calidad del sueño durante diferentes períodos de edad usando una escala de 5 puntos, donde 5 es igual a muy bueno.

La edad promedio a la que se diagnosticó la Esclerosis Múltiple fue de 34 años de edad.

Foto: Canva

¿Riesgo de un diagnóstico de esclerosis múltiple?

La duración y la calidad del sueño durante la adolescencia se asociaron con el riesgo de un diagnóstico de esclerosis múltiple, el cual aumentó junto con menos horas de sueño y una peor calidad.

En comparación con dormir de 7 a 9 horas por noche durante la adolescencia, el sueño breve se asoció con un aumento del 40% en el riesgo de desarrollar EM. Después de tener en cuenta otra variedad de factores potencialmente influyentes, incluido el IMC a los 20 años y el tabaquismo.

Pero el sueño prolongado, incluso los fines de semana o los días libres, no se asoció con un mayor riesgo de enfermedad neurológica. De manera similar, la mala calidad del sueño evaluada subjetivamente durante este período se asoció con un aumento del 50% en el riesgo de desarrollar la afección.

Foto: Canva

¿Adolescencia y la esclerosis múltiple?

Con la adolescencia cambia el patrón de sueño y la mayoría de adolescentes están faltos de sueño, pero esto no tiene por qué aumentar el riesgo de la esclerosis múltiple.

En este estudio demuestran que dormir menos de siete horas aumenta ligeramente ese riesgo.

Como ellos dicen, no quiere decir que esto sea la causa, podría ser la consecuencia de estar ya incubando la enfermedad, lo que se llama el pródromo de la enfermedad en medicina.

Los cambios en el tiempo de sueño entre los días de trabajo, escuela y los fines de semana o días libres no parecieron influir.

Los resultados siguieron siendo similares cuando se excluyeron los que trabajaban por turnos.

Con respecto a cómo podría causar la falta de sueño un mayor riesgo de esclerosis múltiple, podría deberse a una peor regulación de la respuesta inmunitaria debido al estrés crónico de la falta de sueño.

Todas las funciones fisiológicas como sueño y respuesta inmunitaria están muy relacionadas entre sí.

Foto: Canva

¿Sueño de calidad como factor preventivo de la esclerosis múltiple?

Los investigadores especialistas advierten que sus hallazgos deben interpretarse con cautela debido a la posible causalidad inversa, por lo que la falta de sueño podría ser una consecuencia del daño neurológico y no al revés.

Pero señalan que se conoce que la falta de sueño y la mala calidad del mismo afectan las vías inmunitarias y la señalización inflamatoria, mientras que el reloj biológico también participa en la regulación de la respuesta inmunitaria.

El sueño insuficiente o perturbado es común entre los adolescentes, este es un fenómeno que se explica en parte por los cambios fisiológicos, psicológicos y sociales durante este período de edad.

¿Uso de las redes sociales y los patrones de sueño?

La disponibilidad de tecnología y acceso a internet en cualquier momento contribuye a que las y los adolescentes no duerman lo suficiente y representa un importante problema de salud pública.

El sueño insuficiente y la baja calidad del mismo durante la adolescencia parecen aumentar el riesgo de desarrollar en la edad adulta.

El sueño reparador suficiente, es necesario para el funcionamiento inmunológico adecuado. Puede ser otro factor preventivo.

(Con información de Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry y la Clínica de Esclerosis Múltiple)