Conforme el paso del tiempo un sector vulnerable de la población siempre son las personas de edades avanzadas, las cuales se ven en gran amenaza cada año por la temporada de frío.

Esto se debe a que una persona mayor de los sesenta años de edad sus mecanismos para regular la temperatura y combatir el frío están enlentecidos o bajos de actividad fruto del envejecimiento.  

En Madrid, en los primeros diez años de este siglo más de trescientas personas mayores de los sesenta y cinco años de edad fallecieron a causa del frío.

Esta temporada por el simple hecho de su frescura obliga al corazón a bombear más sangre y se produce un aumento de la presión arterial, hipertensión, la cual conlleva un incremento del riesgo de sufrir un accidente cardiovascular.

También la artrosis, OA por sus siglas en inglés, es la forma más común de artritis.

Algunas personas la llaman enfermedad degenerativa de las articulaciones o artritis de desgaste, esta se presenta con más frecuencia en las manos, las caderas y las rodillas, empeora con el frío y de forma especial con los cambios bruscos de temperatura.

¿Las personas en edades avanzadas tienen una temperatura corporal más baja?

Las personas mayores o bien adultos mayores consumen muchos fármacos como los antihipertensivos los cuales afectan a los vasos sanguíneos y hacen que no se vaso dilaten o que lo hagan de más, esto afectando directamente al intercambio de temperatura.

Las personas en edades avanzadas a causa de los psicofármacos tienen alterada la sensación y la respuesta al frío, por lo que deben de ser vigilados para que no se presente una muerte causa de la hipotermia la cual suele ser la exposición al clima frío o la inmersión en agua fría.

Por lo que, si no se trata, la hipotermia puede provocar una insuficiencia del corazón y del sistema respiratorio total.

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¿Pueden agravarse las patologías en las personas en edades avanzadas con el frío?

El frio podría agravar sus patologías crónicas. Pacientes con EPOC o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, con enfermedades cardíacas, o renal crónica, por exponerse al frío presentaron severas afectaciones.

Las enfermedades del sistema nervioso, las cuales pueden afectar a la regulación de la temperatura son tan solo algunos de los factores que pueden influir en la sensación de frío de las personas de edades más avanzadas.

Las hormonas también participan en la regulación de la temperatura, los pacientes que han tenido ictus o que tienen Parkinson, enfermedades de la tiroides y de las glándulas suprarrenales enfrentan alteraciones en temporada invernal. Las personas de edades avanzadas durante el frío también presentan un incremento en las enfermedades de la piel

Una cosa que ocurre con el frío es que las plaquetas tienden a agruparse, aumenta el fibrinógeno, una de las sustancias que ayuda a esa agrupación cuando tenemos una herida para que se forme el trombo.

Pero si se forma el trombo cuando no tienes herida este puede ir a algún lado y provocar un infarto, por el hecho de agregación de plaquetas o de esa sangre.

¿Cómo combatir el frío en las personas mayores?

  • Abrigarlos. Evita las telas pesadas, esto impide la circulación en alguna zona del cuerpo. Hacerlo con varias capas y holgadas, esto facilita a que el calor se redistribuya entre la piel y la ropa.
  • Lo idóneo es abrigarles sobre todo por donde perdemos calor, que es por la cabeza, por las manos, y por los pies.
  • Calzado. Cómodo y caliente, evitar los roces para prevenir heridas. Se recomienda evitar antideslizantes para evitar que se caigan.
  • Los geriatras especialistas alertan porque siempre hay muchas caídas porque el calzado para el frío no es el adecuado en los adultos mayores.
  • Baños de calor. Activar la vitamina D, la falta de luz en esta época provoca un ánimo tendente a la depresión. El hecho de que muchos mayores vivan solos y no tengan una compañía les hace aislarse cada vez más y unido con el ámbito depresivo que provoca la falta de luz influye mucho.
  • Actividad física.  Para que los músculos sigan produciendo calor y les sigan manteniendo lo más independientes posibles.
  • Dieta equilibrada y una hidratación adecuada. Muchas veces las personas de edades avanzadas no beben líquidos suficientes.
  • Con la llegada del invierno, la medicación que toman las personas de edades más avanzadas debe ser supervisada. Hay fármacos que efectivamente pueden afectar a la sensación de frío y a respuesta frente a este fenómeno.

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Vacunación imprescindible

Durante esta temporada del año se debe de hacer hincapié y formar parte de las campañas de vacunación, a pesar de que nuestro adulto mayor tenga miedo y presente necedad con el tema de las vacunas.

La vacuna del neumococo y la antigripal, así como la del COVID-19 son fundamentales. Son fundamentales para evitar que empeoren las infecciones respiratorias.

Es importante detectar pacientes que puedan tener una posible situación de aislamiento o una mala vivienda, debido a que en este periodo de frío se puede tener algún riesgo.  Hay que estar pendiente de las personas de edades avanzadas.

(Con información del Instituto Nacional de Geriatría e Infosalus)