Si te hiciste una perforación en los labios o la lengua y no estás seguro de cómo cuidar tus nuevos piercings, aquí te explicamos lo que expertos recomiendan. 

Lo primero que debes saber es que hay dos tipos de piercings orales: intraoral y perioral, que son las perforaciones internas y externas de la boca respectivamente. 

Por esas características únicas que poseen las perforaciones de la boca es que también poseen riesgos particulares que otras perforaciones no tienen. 

Los piercings orales, en particular los piercings en la lengua, pueden aumentar el riesgo de envenenamiento de la sangre, daño a los nervios, coágulos de sangre, enfermedad de las encías, y más. Te enseñamos cómo cuidarlos. 

¿Cómo cuidar una perforación de la lengua o labios?  

Además los piercings situados dentro o alrededor de la boca pueden agrietarse o romperse al hablar, morder o moverse mientras se duerme. Incluso esto puede causar daño a los dientes y además puede convertirse en un peligro de asfixia.

(Foto: canva)

Sobre todo como la boca es un lugar acogedor de bacterias, los piercings orales son más susceptibles a las infecciones. Por eso es importante saber cómo cuidar tus perforaciones. 

En los primeros días después de un nuevo piercing en la boca, no es raro observar un poco de sangrado leve, hinchazón o decoloración alrededor de la zona del piercing.

El proceso de cicatrización de un piercing oral es engañoso, ya que la piel exterior se curará antes que el interior de la herida.

Por lo tanto, aunque parezca que no hay ningún problema, es importante mantener una higiene adecuada para conservar limpio el piercing. Tanto si el piercing está fuera, en el labio, como dentro, en la lengua, empieza siempre por lavarte bien las manos antes de manipularlo.

(Foto: canva)

Para los nuevos piercings linguales, asegúrate de cepillarte los dientes y usar hilo dental con regularidad, así como de enjuagarte con colutorio sin alcohol dos o más veces al día, pero sin excederte. Con otro cepillo de dientes, cepilla ligeramente la zona del piercing para mantenerla libre de placa y bacterias. 

Lo mejor es abstenerse de fumar o vaporizar después de un nuevo piercing oral, ya que fumar puede ralentizar el proceso de cicatrización. No obstante, si lo haces, asegúrate de enjuagarte la boca con agua embotellada o destilada, así como después de comer o beber. 

En el caso de piercings labiales nuevos, enjuágalos con agua tibia cada día, acompañada de dos enjuagues diarios con agua salada. Es normal que se forme algo de costra alrededor de la joya, así que quítala con cuidado antes de secar la zona.

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(Con información de Health digest)