Las personas adultas mayores a veces necesitan un cuidado especial que requiere la disposición completa del tiempo y energía de una persona y cuando no hay algún miembro de la familia con tal disponibilidad, es común considerar la contratación de un cuidador primario.

Un cuidador primario es aquella persona que facilita la vida y complementa la falta de autonomía de una persona afectada por alguna discapacidad y le asiste en tareas diarias como el aseo, la alimentación y el desplazamiento.

La tarea de un cuidador no es sencilla pues requiere la atención y devoción total al paciente, por lo que se debe ser cuidadoso al escoger a una persona para tal labor. A continuación, te damos 6 consejos a tomar en cuenta antes de contratar un cuidador primario.

6 cosas que debes tomar en cuenta antes de contratar un cuidador primario 

  1. Contratación propia o por agencias
  2. Tipo de cuidador
  3. Checa credenciales y referencias
  4. Realiza una entrevista
  5. Haz las preguntas correctas
  6. Toma en cuenta la opinión del adulto mayor 

(Foto: Especial)

Contratación propia o por agencias

Lo primero que debes tomar en cuenta es si vas a contratar un cuidador por tu cuenta o por medio de una agencia. Ambas opciones tienen sus ventajas y desventajas. La ventaja de contratar a alguien por tu cuenta es que puedes elegir libremente al cuidador, pero la desventaja es que tú te tienes que encargar de todo lo que tiene que ver con su paga y documentación legal.

Tipo de cuidador

En segundo lugar, tienes que tomar en cuenta cuáles son los tipos de asistencia que necesitarás. Existen los asistentes de cuidado personal, los auxiliares sanitarios y las enfermeras.

Los asistentes de cuidado personal desarrollan las siguientes labores:

  • Compañía, aseo personal, vestimenta, limpiezas del hogar básicas, comidas, transporte y mandados. Usualmente no cuentan con ninguna capacitación o certificación.

Los auxiliares sanitarios realizan las siguientes actividades:

  • Controlan el estado del paciente, comprueban sus signos vitales y le ayudan en las actividades de la vida diaria, como bañarse, vestirse o ir al baño. Estos ayudantes también proporcionan compañía, realizan tareas domésticas ligeras y preparan las comidas. Normalmente tienen certificación.

Los auxiliares de enfermería se encargan de:

  • Observan e informan de los cambios en el paciente, toman las constantes vitales, preparan el equipo médico, cambian los vendajes, limpian los catéteres, controlan las infecciones, realizan ejercicios de amplitud de movimiento, ofrecen ayuda para caminar y administran algunos tratamientos. 
  • También ayudan en el cuidado personal, las tareas dentales, la alimentación y en algunas tareas domésticas y limpieza. Es obligatorio que cuenten con una certificación y algunas tienen especialidad en distintos tipos de terapia.

De tal forma que tienes que determinar el nivel de asistencia que tu adulto mayor requiere y debes tomar en cuenta que mientras más especializados sean los servicios, mayor costo tendrán. También te conviene verificar si tu seguro médico cubre algún tipo de cuidador.

Para aprender más de...Cuidados paliativos: ¿quiénes son los cuidadores primarios?

¿Quiénes son?
El cuidador principal es una persona que, por cuenta propia o por encargo, facilita la vida y complementa la falta de autonomía de una persona afectada con cualquier tipo de discapacidad y le asiste en tareas diarias como aseo, alimentación y desplazamiento.
Tipos:
Hay dos tipos de cuidadores, los formales e informales. Se distinguen por las tareas que realizan, la capacitación que tienen, la remuneración, el nivel de afecto o compromiso con el enfermo y el parentesco.
Informales:
Los cuidadores informales son a menudo familiares o amigos que no tienen capacitación, que no perciben un pago por su tarea y que tienen un alto grado de compromiso hacia la tarea debido al afecto que tienen con el enfermo y en consecuencia ofrecen una atención sin límites de horarios.
Formales:
Suelen ser personas con capacitación para el cuidado de otros, ya sean doctores, enfermeros o trabajadores sociales. Perciben una paga por su labor, tienen un horario y obligaciones establecidas y un menor compromiso afectivo.
Malestar mental:
Diversos estudios han demostrado que hay una relación entre niveles altos de depresión y ser cuidador de un enfermo de Alzheimer. De igual forma, se ve más afectada la salud mental que la física y se observa ansiedad, estrés, depresión, hipocondría, pánico e ideas suicidas en los cuidadores primarios.
Malestar físico:
La mayoría de los cuidadores presenta molestias físicas como dolor de cabeza, falta de apetito, temblores, problemas gástricos, sensación de falta de aire, arritmias, vértigos, trastornos del sueño, fallas en la memoria y fatiga.
Síndrome del cuidador quemado:
Es el nombre que se le otorga al agotamiento físico y mental que se produce en los cuidadores por la dedicación plena a una persona dependiente sin ayuda de otros y al emplear estrategias ineficientes de resolución de problemas. Se considera que se produce por el estrés crónico de la labor.
Cambios en la vida:
Se experimentan diversos cambios en la vida de un cuidador como conflictos en las relaciones sociales, dificultades económicas, escaso o nulo tiempo libre, cambios en el estado de ánimo y la salud física. Lo positivo es que las relaciones familiares pueden mejorar y se puede experimentar una satisfacción por cuidar de otro.
Mejorar la situación:
Es claro que los cuidadores requieren apoyo social por parte de la familia o las instituciones de salud. También se deben implementar estrategias para planificar el cómo, cuándo y dónde del cuidado. Se debe priorizar el autocuidado y aceptar ayuda de otros y saber que no por eso se ama menos al enfermo.

Checa sus credenciales y referencias

Recuerda que un cuidador primario es una persona que va a pasar mucho tiempo con tu ser querido en su espacio personal, por lo que es importante que el trabajador sea una persona confiable y que además sepa lo que está haciendo. Si el cuidador no tiene credenciales y no puede comprobar su experiencia, no lo contrates.

Realiza una entrevista con el candidato

Después de asegurarte de que cubre los requerimientos, realiza un par de entrevistas con el potencial empleado. Lo mejor es que se vean en persona tú, el candidato y el adulto mayor, ya que es importante tener el punto de vista y la opinión de la persona que recibirá el cuidado, además de que es fundamental que exista una cierta afinidad.

Haz las preguntas correctas durante la entrevista

Por medio de las preguntas es que puedes empezar a descubrir la personalidad de alguien y buscar que tenga ciertas características fundamentales para cuidar de tu ser querido: debe ser responsable, honesto y compasivo.

Pregunta cosas acerca de sus experiencias previas y sobre cómo reaccionaría ante determinadas situaciones.

Para aprender más de...Consejos para los cuidadores primarios

El cuidador primario realiza muchas actividades de asistencia que por el nivel de compromiso y atención generan cambios en su vida. Lo anterior puede ocasionar conflictos, malestares emocionales y un descuido del autocuidado. Estos son algunos consejos para aligerar la carga de dicha labor.
Resolver conflictos:
Se recomienda escribir en una hoja la lista de problemas de acuerdo a su importancia. También es una buena idea escribir las soluciones, cualquiera que venga a la mente, no importa si es mala o buena.
Para encontrar la mejor solución deberás preguntarte si la resolución te hará sentirte mejor física y emocionalmente y por mucho tiempo, si los demás se sentirán mejor y si necesitas muchas cosas para hacerlo. Las mejores soluciones serán las que en su mayoría responden positivamente a las preguntas.
Cuida tu salud mental:
Cuidar de alguien que no se puede valer por sí mismo puede ser una labor exhaustiva emocionalmente. Por ello, resulta necesario aprender a expresar e identificar las emociones y sentimientos, pues de lo contrario, si se aguantan o embotellan es más fácil explotar.
Además, es importante recalcar que cuando una emoción negativa se mantiene durante mucho tiempo y que afecta varias áreas de la vida, es necesario buscar ayuda profesional con un psicólogo o psiquiatra.
Está bien pedir ayuda:
Al ser un cuidador primario, es fácil que se descuiden las actividades personales pero es importante cuidar que no suceda eso muy seguido. Es importante contar con otros familiares o amigos y delegar tareas para que todos tengan tiempo de realizar sus propias actividades. para delegar tareas se debe tomar en cuenta las capacidades y habilidades de cada miembro de la familia.
Autocuidado:
Es importante dedicar al menos una hora a realizar actividades de relajamiento y ocio. Puedes salir a caminar, leer, ver la tele o bordar; también es importante hacer alguna actividad como correr, bailar o hacer yoga. Es esencial alimentarse bien y evitar saltarse comidas.

Toma en cuenta los deseos de tu adulto mayor

Una vez que hayas completado los pasos anteriores deberías platicar con tu adulto mayor sobre su opinión acerca del cuidador. Nunca tomes una decisión sin antes consultarlo. 

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(Con información de AARP, Daily Caring)