La vejez trae consigo muchos cambios, desde el aspecto de la piel y el cabello, hasta la frecuencia de la orina. Aunque parece insignificante, este último cambio puede decir mucho de la salud, por ello, te decimos los 5 problemas que afectan la frecuencia de la orina en la vejez

De acuerdo con la revista 65 y más, una persona sana puede orinar entre cuatro y diez veces al día, aunque el promedio suele estar entre seis y siete veces.

(Foto: Freepik) 

En realidad, la cantidad de orina depende de muchos factores, como la cantidad de líquidos que se ingieren, el uso de medicamentos y el tamaño de la vejiga. Sin embargo, también pueden influir problemas de salud que te detallaremos a continuación.

Problemas que afectan la frecuencia de la orina en la vejez 

La Clínica Universidad Navarra señala que hay diversos problemas que afectan la frecuencia de la orina en la vejez, ya sea que se vuelva excesiva o muy reducida, toma nota:

1. Diabetes 

Tener diabetes mal controlada o peor aún, no diagnosticada, favorece un exceso de azúcar en el torrente sanguíneo que hace que el líquido cambie y se orine con mucha mayor frecuencia, así que mantente atento a estos cambios.

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2. Hipercalcemia o hipocalcemia

Estos padecimientos se refieren a las alteraciones en los niveles de calcio en el cuerpo, ya sea que estén demasiado altos o muy bajos, lo que puede influir en el flujo de orina en la vejez.

3. Anemia falciforme

Esta condición afecta la función renal y la concentración de orina, lo que hace que las personas con anemia falciforme tengan la necesidad de orinar con más frecuencia.

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4. Infección del trato urinario

Esta condición suele ser común en la vejez y también afecta la frecuencia de la orina. Puede ocurrir tanto en hombres como mujeres, aunque en ellas es más común debido a la propia anatomía de los genitales, que propician que las bacterias del ano lleguen hasta el tracto urinario.

Una infección urinaria suele manifestarse con una necesidad urgente de orinar, incluso cuando se acaba de ir al baño. Es posible que, durante la infección, se tenga que orinar con más frecuencia pero en cantidades muy pequeñas. Otra señal es el ardor al orinar o las molestias en la vejiga.

5. La propia edad

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, hay cambios en los riñones y en la vejiga con la edad.

(Foto: Pixabay) 

A medida que se envejece, estos cambios pueden afectar el funcionamiento de los órganos. Por ejemplo, la cantidad de tejido renal se reduce y la función renal disminuye, la pared de la vejiga cambia, es menos elástica y no puede contener tanta orina como antes, la uretra también se puede bloquear por músculos debilitados que provocan que la vejiga caiga de posición y se tenga menos orina.

Los expertos recomiendan acudir al médico ante cambios no solo en la frecuencia de la orina en la vejez, también cuando se manifiesta lo siguiente: 

  • Orina muy oscura o sangre fresca en la orina
  • Problemas para orinar
  • Orinar con más frecuencia de lo normal
  • Necesidad repentina de orinar

Ya lo sabes, los cambios en la frecuencia de la orina en la vejez pueden ser indicio de otros problemas de salud, así que no los dejes pasar y consulta con tu médico de confianza.

(Con información de Revista 65 y más, MedlinePlus)

Para aprender más de...¿Cuáles son los tipos de envejecimiento?

Vejez y envejecimiento:
El envejecimiento es el proceso que inicia desde el nacimiento y que concluye en la muerte, se caracteriza por una disminución gradual del funcionamiento adecuado del organismo. La vejez es la última etapa de la vida que comienza a partir de los 60 años y que forma parte del envejecimiento. ¿En qué tipo de envejecimiento estás?
Las etapas de la vida:
Las personas viven cuatro etapas del ciclo de vida referidas como “edades”. La primera edad comprende desde la infancia y hasta la juventud; la segunda se relaciona con la vida activa y reproductiva; la tercera se refiere a la época de retiro y por último, la cuarta edad se relaciona a la fase de una mayor dependencia y un deterioro acelerado.
Envejecimiento ideal:
En esta segunda etapa las personas tienen una completa capacidad funcional, es decir, no se les dificulta realizar las actividades de la vida diaria como caminar, comer, desplazarse, usar el sanitario, preparar comida, ir de compras o administrar dinero. Tampoco tienen enfermedades y presentan un buen estado físico.
Envejecimiento activo:
Las personas en este grupo ya presentan alguna enfermedad crónica y tienen algunos problemas para realizar alguna actividad cotidiana. Normalmente aquí se encuentran personas en la etapa de prevejez, que es de los 50 a los 64 años de edad.
Vejez:
Son personas que ya presentan más de una enfermedad crónica, su estado de salud es regular, tienen una leve incapacidad funcional aunque continúan independientes y tienen un ligero deterioro mental. Esta es la tercera edad que comprende de los 65 a 74 años.
Envejecimiento patológico:
Es la última etapa de la vida en la que las personas tienen enfermedades crónicas, un mal estado de salud, un deterioro mental considerable, tienen dificultad para realizar actividades de la vida diaria y dependen completamente de otros. A esta etapa se le denomina la cuarta edad e incluye a personas en edades de 75 en adelante.