Según nuevos datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las vacunas de refuerzo de Pfizer-BioNTech y Moderna no solo previenen infecciones con la contagiosa variante ómicron, sino que también evitan que los infectados terminen en el hospital.

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Tres grandes estudios publicados este viernes 21 de enero por los CDC confirman que la mejor protección frente a la variante ómicron del coronavirus es la dosis de refuerzo de las vacunas contra la covid-19.

Las dosis adicionales fueron más efectivas contra la infección y la muerte entre los estadounidenses de 50 años o más, mostraron los datos.

Vacunas de refuerzo, fundamentales contra ómicron 

De acuerdo a uno de estos análisis, que tomó como muestra a cerca de 88 mil pacientes hospitalizados en 10 estados, la vacuna de refuerzo fue efectiva en un 90 % a la hora de evitar los ingresos hospitalarios en diciembre y enero, meses en los que ómicron se ha hecho prevalente en Estados Unidos. 

Frente a estos datos, recibir dos dosis de la vacuna tuvo una efectividad del 57 % pasados los 6 meses de haber recibido la segunda.

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Además, la vacuna de refuerzo fue un 82% efectiva en prevenir las visitas a urgencias, frente al 38% en aquellas personas que habían recibido dos dosis y tras haber pasado seis meses después de la segunda, indica el estudio, que revisó más de 200 mil visitas en diez estados.

El otro estudio de los CDC concluyó que las personas que han recibido tres dosis tienen menor probabilidad de contagiarse con ómicron.

En general, las vacunas de refuerzo evitan que las personas se infecten, al menos por un tiempo. Los datos de Israel y otros países también han sugerido que los refuerzos pueden ayudar a prevenir enfermedades graves y hospitalizaciones, especialmente en adultos mayores.

"Estos números deberían ser muy convincentes", señalan expertos 

Los investigadores de los CDC hallaron con este análisis, efectuado con datos de 25 estados y departamentos sanitarios locales, que entre aquellos a quienes se les administró la vacuna de refuerzo, hay 149 casos de covid semanales por cada 100 mil personas, frente a 255 por cada 100 mil entre quienes recibieron dos dosis.

“Los datos de otros países también han mostrado un beneficio significativo de recibir el refuerzo, pero esto realmente lo demuestra en los Estados Unidos”, dijo Akiko Iwasaki, inmunóloga de la Universidad de Yale, sobre las cifras publicadas el viernes. “Estos números deberían ser muy convincentes”, agregó.

Un tercer estudio de los CDC, citado por la cadena CNN y que será publicado por la revista médica JAMA, mostró que la tercera dosis contribuye a evitar que la gente enferme de ómicron.

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La investigación se centró en 13 mil casos de ómicron y encontró que la posibilidad de desarrollar una infección sintomática es 66% menor para quienes tienen la tercera dosis frente a los que solo han recibido dos.

Los tres estudios han hallado que los no vacunados afrontan el mayor riesgo de contagiarse de covid, especialmente de la nueva y altamente contagiosa variante ómicron.

A pesar de estos datos, menos del 40 por ciento de los estadounidenses completamente vacunados que son elegibles para una vacuna de refuerzo la han recibido.

Algunos expertos no están convencidos por los nuevos datos

Estaba claro incluso hace meses que los adultos mayores y aquellos con sistemas inmunitarios debilitados se beneficiarían de dosis adicionales de la vacuna, dijo el doctor Paul Offit, director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia y miembro del equipo de vacunas de la FDA. 

Pero “¿dónde está la evidencia de que una tercera dosis beneficia a una persona joven sana?” preguntó.

“Si está tratando de detener la propagación de este virus, vacune a los no vacunados”, agregó. “Seguimos tratando de proteger aún más a los que ya están protegidos”.

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Pero otros expertos cambiaron de opinión a favor de los refuerzos debido a la variante ómicron altamente contagiosa. Incluso si dos dosis fueran suficientes para mantener a los jóvenes fuera de los hospitales, dijeron, una dosis de refuerzo podría limitar la propagación del virus al prevenir infecciones.

“Ambas son posiciones legítimas basadas en datos”, dijo John Moore, virólogo de Weill Cornell Medicine en Nueva York. Pero llegados a este punto, el debate ha terminado: “Estamos usando refuerzos en todos, y eso es lo que está pasando”.

(Con información de The New York Times y EFE)

Para aprender más de...¿Cómo funcionan las vacunas contra el covid-19?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que actualmente hay más de 200 vacunas contra el covid-19 en desarrollo. Eso no significa que ya estén próximas a ser utilizadas; de hecho, solo 52 se encuentran en las fases de ensayos humanos para comprobar su eficacia o descartarla. Pero ¿cómo funcionan realmente las vacunas anticovid?
Métodos:
Existen 3 métodos para fabricar una vacuna: con agentes patógenos (virus o bacterias) íntegros; con fragmentos del agente patógeno o con el material genético del virus.
(Foto: https://www.scientificanimations.com/wiki-images/, 3D-medical-animation-coronavirus-structure scientificanimations com esp2, CC BY-SA 4.0)
Método 1 con vacunas inactivadas:
Este es una de las 3 estrategias para desarrollar la vacuna bajo el método de agente patógeno íntegro. Aquí se va a aislar el patógeno y se va a destruir o inactivar por medio de sustancias químicas, calor o radiación.
Método 1 con vacunas atenuadas y vectores víricos:
En las vacunas atenuadas se utiliza el virus o un patógeno similar y se mantienen activos pero debilitados; para el vector vírico se usa un virus inofensivo que va a transportar proteínas del patógeno a combatir a fin de que se induzca una respuesta inmune sin causar la enfermedad.
Método 2:
Las vacunas con fragmentos del patógeno solo utilizan partes del virus o la bacteria que son indispensables que el sistema inmune reconozca, estas subunidades suelen ser proteínas o hidratos de carbono.
Método 3:
En la vacuna de ácido nucleico se utiliza una secuencia del material genético para que proporciones instrucciones al cuerpo mediante el ADN o ARN para fabricar proteínas específicas y no todo el virus con la finalidad de que el sistema inmune las reconozca y luche contra ellas.
Actualmente las principales vacunas utilizadas contra el coronavirus utilizan alguno de estos métodos. Los más comunes son el 2 y 3.
(Foto: Spencerbdavis, Solo-mrna-vaccine-4, CC BY 4.0)