José Javier tiene 71 años y a mediados del 2021 fue diagnosticado con cáncer de próstata. Todo empezó cuando presentó cambios en la frecuencia de la orina. “Empecé a sentir muchas ganas de orinar con frecuencia, no pensaba que tuviera algún problema, pero se fue incrementando la molestia", cuenta en entrevista con SuMédico.

"Unos meses después, tuve que hacer una presentación en una Universidad en Vallarta y el evento duró más o menos tres horas. Para no interrumpir, decidí aguantarme las ganas de orinar constantes que tenía, y de regreso en la carretera, me bajé a intentar orinar unas 10 veces sin éxito. Sentía una gran necesidad, pero no pude orinar nada”, agrega. 

(Foto: José Javier, paciente de cáncer de próstata

Después de ese inconveniente, José Javier buscó atención médica, aunque confiesa que en su vida siempre descuidó mucho su salud pues jamás pensó que podría pasarle algo grave, mucho menos el diagnóstico que le dio el médico: cáncer de próstata.

“Creo que tal vez mucha gente minimiza la cuestión de la salud, así era yo, siempre fui así, por eso creí que lo que me pasaba se iba a arreglar poco a poco, pero no fue así”, dice.

7 de cada 10 llegan en etapas incurables de cáncer de próstata

Cada 11 de junio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Próstata, afección que, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), registra más de 25,000 casos nuevos al año en México, de los cuáles mueren más de 7,500.

(Foto: Pinterest) 

Lo más grave es que 7 de cada 10 llegan en etapa incurable, sin opción de tratamiento curativo.

En entrevista con SuMédico, el doctor Iván Calvo, urólogo y cirujano oncólogo del Programa Opus del INCan, señala que el cáncer de próstata es la primera causa de cáncer en el hombre a nivel mundial y la primera causa de muerte por cáncer en varones.

En México también es primera causa de cáncer y segunda causa de muerte por la enfermedad.

Según el experto, se estima que 40% de pacientes en México están en etapas terminales, metastásicas o incurables, en comparación con el 9% en el primer mundo. Solo 30% de pacientes llega al médico en etapas tempranas en el país.

¿Qué es el cáncer de próstata?

Lo primero que hay que entender, según el experto, es que la próstata es una glándula que todo hombre tiene y su función es reproductiva, ya que ayuda a la composición del semen, da nutrientes a los espermatozoides, principalmente fructosa y zinc e impide el desarrollo de bacterias.

“Es como del tamaño de una nuez y se encuentra por debajo de la vejiga y delante del recto”, señala el doctor.

El cáncer de próstata es el crecimiento acelerado de las células que no mueren y se producen de más, además de que tienen diferentes alteraciones en su anatomía. Estas células viajan ya sea por el torrente sanguíneo, por vía linfática o por órganos que están cerca de la zona afectada. 

Se estima que 1 de cada 6 mexicanos tiene riesgo de padecer la enfermedad. Tener un familiar de primer grado que la ha padecido aumenta el riesgo hasta 2 veces más de padecer cáncer de próstata; si se tiene más de dos o tres familiares de primer grado con antecedente se tiene un riesgo hasta 8 veces más de padecerlo. 

De acuerdo con el doctor Calvo, ser hombre y mayor de 65 años es el principal factor de riesgo.

Hay otros factores modificables como la obesidad; sin embargo, la principal causa del diagnóstico tarde es el tabú que hay alrededor de las pruebas diagnósticas.

Se calcula que 70% de hombres no acuden por miedo a padecer la enfermedad; 50% no conocía los síntomas y 60% porque creen que disminuye su masculinidad

“Desgraciadamente el cáncer de próstata tiene factores de riesgo no modificables. La raza es otro factor, principalmente los afrodescendientes. Otros factores que son modificables, pero no tienen tanto peso son el sedentarismo, la obesidad, la diabetes e hipertensión”, puntualiza el experto.

Frecuencia en la orina, la señal

Conforme pasaban los meses, José Javier recuerda que se iba incrementando la frecuencia para orinar hasta que en el viaje que hizo a Puerto Vallarta se aguantó las ganas y después ya no pudo orinar. 

 

Al llegar a casa pensó que se sentiría mejor, pero no ocurrió así. “Fue una noche de infierno, no pude orinar toda la noche, me la pasé caminando de aquí para allá y nada”, recuerda.  

La mañana siguiente, buscó ayuda médica y tuvieron que ponerle una sonda para poder orinar. Estuvo 15 días con ello, pero le resultaba muy incómodo, no la soportaba y pidió que se la quitaran.

“Como bromeando, el doctor me dijo ‘te la voy a quitar ahorita, son las 10 de la mañana. Mañana voy a estar aquí hasta las 5 de la tarde y vemos si puedes orinar’. Tal como lo sospechó el médico, no pude orinar nada en ese tiempo, pasé otra noche de infierno, sin orinar y con mucho dolor”, relata.   

“Tuvieron que ponerme otra vez la sonda y el doctor me dijo que lo más probable es que me operarían”, agrega.

¿El cáncer de próstata tiene síntomas?

No se puede decir que el cáncer de próstata es prevenible, asegura el doctor del INCan, pero se puede diagnosticar oportunamente para tratarlo.

“Solo el 20% los cánceres pueden producir síntomas y desgraciadamente el cáncer de próstata en etapas tempranas no causan ningún síntoma, sino hasta etapas avanzadas”, lamenta el experto.

Generalmente, produce problemas obstructivos de la vía urinaria que comúnmente se manifiesta cuando el paciente tiene que levantarse en las noches a orinar e ir más veces de lo normal, y que el chorro urinario se corte, que sea más débil o que no tenga tanta fuerza.

“También que tengamos que empujar para que salga, que nos quedemos con ganas de seguir orinando o con la sensación que no vaciamos completo, así como sangrado en la orina o en el semen”, destaca Calvo.

La próstata estaba muy inflamada

José Javier buscó la opinión de otro doctor y fue ahí donde confirmaron que necesitaba la operación debido a que tenía la próstata muy crecida, lo que estaba obstruyendo totalmente la salida de la orina. 

“Mi cirugía duró más tiempo de lo normal y me explicaron que fue porque estaba muy obstruido el conducto por donde cortan la próstata, de tal manera que no pudieron quitarla toda. Me hicieron biopsia también y tres días después el doctor me dijo que los resultados no salieron como ellos lo esperaban, pues tenía cáncer”, señala. 

En ese momento, José Javier confiesa que no dimensionó el problema, solo preguntó qué era lo que se tenía que hacer y le recetaron un medicamento para inhibir el crecimiento del cáncer de próstata.

“También me mandaron a hacer otros análisis y salió que mi nivel de enfermedad es de 7. Hay una escala que se llama de Gleason, que mide el nivel de cáncer en el cuerpo. La medición empieza desde el 6, donde es prácticamente inexistente, con 7 algo hay y así hasta llegar al 10, donde es una catástrofe”, explica José Javier. 

¿Cómo diagnosticar a tiempo el cáncer de próstata?

El doctor Iván Calvo refiere que todo hombre de más de 50 años debe iniciar su estudio de cáncer de próstata y si se cuenta con un familiar de primer grado con la enfermedad, el inicio de los análisis es a los 45 años.

(Foto: Pixabay) 

Para hacer estas pruebas el paciente puede ir directamente con un urólogo. Primero tiene que conocer sus niveles de antígeno prostático con una muestra en sangre; el otro estudio está basado en el tacto rectal y se complementa con un ultrasonido de la próstata.

“Es importante tener en cuenta que se debe hacer todo el esquema, ya que un 5% del total de cánceres no eleva antígeno prostático y la única forma de poderlo detectar es mediante un tacto rectal, que muchos no se hacen debido al tabú”, resalta el experto. 

Mantener la calma puede ayudar 

Fue de mucha ayuda para José Javier tener un yerno que es médico, ya que estaba pendiente de la de la situación y le dio un buen consejo.

“Cuando le di los resultados del estudio me dijo algo que no se me olvida: ‘tú te vas a morir con cáncer, pero no te vas a morir de cáncer, así que despreocúpate, piensa en otra cosa, no le hagas mucho caso, atiéndete y listo’”, asegura. 

Así lo hizo, ya que recuerda que se realizó una prueba PCA para ver la cantidad de antígenos que tiene la sangre por el cáncer de próstata y el resultado fue de 134. “Ahí me asusté, porque creí que era alto; sin embargo, supe que hay otros pacientes que llegan a tener más de 2 mil”, destaca.

En dos semanas perdió casi 20 kilos

Al empezar a tratarse, José Javier perdió mucho peso debido a que no tenía hambre y prácticamente en una semana o dos perdió 19 kilos. “Ahora lo agradezco mucho porque me siento muy bien. Luego me hice otra prueba PCA para ver si había disminuido el cáncer, pero no, así que me recomendaron una inyección de quimioterapia”, relata.

Actualmente, el tratamiento de este paciente consiste en tomar una pastilla diaria y recibir quimio cada tres meses. “Llevo la primera apenas y en el mes de julio me toca la segunda, ahí la llevo, pero yo me siento muy bien”, dice feliz.

(Foto: Pixabay) 

No obstante, reconoce que el cáncer de próstata tiene algunas repercusiones, sobre todo de tipo psicológico y en la cuestión sexual, ya que se ve muy mermada la libido, pero desde el punto de vista físico no le causa molestias. “Hago mucho ejercicio, camino una hora diaria y llevo una dieta saludable”, cuenta.

Tratamientos de cáncer de próstata alcanzan los 60 mil pesos al mes

Cuando se encuentra en etapas tempranas, se puede ofrecer al paciente desde vigilancia, con la intención de no tener tantas complicaciones por el tratamiento, hasta cirugía radical de próstata que consiste en quitar la próstata, vesículas seminales o inclusive ganglios dentro o alrededor de la próstata, y radioterapia, indica el doctor Calvo.

En etapas de metástasis, el cáncer ya no es curable, sólo se controla y el paciente puede iniciar un tratamiento que consiste en inhibir la producción de testosterona del cuerpo, que es lo que alimenta el cáncer y se hace con inyecciones o hasta quitando los testículos.

“Existe una infinidad de tratamientos, la desventaja es que todos son costosos, de 50 a 60 mil pesos al mes durante todo el resto de la vida, lo que es un gran peso para la economía familiar y del sector salud”, lamenta el especialista.

Una vez controlada la enfermedad, los pacientes siempre tienen que estar en vigilancia porque el cáncer puede regresar, entre más agresivo, más porcentaje de recurrencia tiene.

“Los otros se enferman, yo no, soy invencible”

José Javier admite que fue muy desordenado en su vida anterior, ya que se la pasaba en la fiesta interminable, con bebidas y comida no muy sana.

“Jamás pensé que me pasaría, pensaba ‘los otros se enferman, yo no, soy invencible’, tonterías que tiene el macho mexicano, que tenemos”, reconoce.

Ahora lleva una dieta mediterránea, donde se sugiere el consumo de pescados de agua fría como salmón, atún, arenque o sardina, aunque dice que no son fáciles de conseguir y es muy caro.

“Otra cosa que me hizo empezar a cuidarme más es que tenía la presión alta y empecé a tomar también un medicamento para eso. Además, cada tres semanas me aplican una dosis de vitamina C intravenosa, de magnesio y otros componentes que me han hecho sentir muy bien”, indica.  

¿Qué es Opus y cómo puede ayudar al diagnóstico a tiempo?

Opus es el Programa de Atención Integral de Cáncer de Próstata del Instituto Nacional de Cancerología, desarrollado con apoyo del gobierno federal con la intención de reforzar el tratamiento del cáncer de próstata, así como su diagnóstico oportuno.

Está destinado para todos aquellos hombres de 40 años interesados en su salud prostática que desean hacerse pruebas diagnósticas y recibir el tratamiento de ser necesario.

Para tener acceso a este programa se debe acudir directamente al INCan y pedir una cita al programa Opus o llamar para agendar cita, al 56 28 04 00, ext. 6055. 

“Está abierta a toda la población masculina mayor de 40 años con o sin factores de riesgo, particularmente para quienes no tienen ninguna seguridad social”, indica Calvo.

El doctor puntualiza que todos debemos saber que el cáncer de próstata en etapas tempranas es curable y es muy fácil de realizar el diagnóstico oportuno, pero hay que concientizar a todos los hombres mayores de 40 años a realizarse esta prueba para disminuir el porcentaje de enfermedad en etapas avanzadas, ya que en éstas el cáncer no es curable. 

Que el cáncer no impida una vida normal 

José Javier sabe que su enfermedad puede avanzar, pero también que lo puede detener con la toma del medicamento y una vida sana, así como una buena actitud. 

(Foto: Pixabay) 

“Me mantengo muy positivo, se me olvida que tengo cáncer y esa es una recomendación que yo podría hacer a toda aquella gente que tiene este problema, que no le den más importancia de la que tiene, que no se vuelva un factor que impida que desarrollen su vida normal, que traten de mantenerse ocupados, que se dediquen a leer, que investiguen, en fin, que no se encierren, hagan vida social, vean a sus amigos, estén bien con su esposa y agradezcan”, sugiere.

Desde su experiencia, lo más importante es saber que el cáncer de próstata puede ser controlado, sobre todo si nos checamos en la edad adecuada, “pero casi no lo hacemos a pesar de que es el cáncer de mayor frecuencia en el hombre”, lamenta.