El uso del cubrebocas es fundamental para protegernos de la transmisión y el contagio del coronavirus, pero no todos los tipos de esta herramienta ofrecen un 100% de protección y hay unas más efectivas que otras para detener las partículas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) actualizaron sus pautas para el uso del cubrebocas el pasado 14 de enero y recomendaron a las personas usar el tipo de protector más efectivo que puedan, les quede bien y puedan usar constantemente. Esto es lo que debes saber sobre el uso del cubrebocas.

Uso del cubrebocas: ¿Cuál me protege mejor contra el coronavirus?

Los CDC recuerdan que el uso del cubrebocas, de cualquier tipo, es mejor que no usar ninguno, pero que el ajuste debe de ser el correcto y que hay unas más efectivas que otras.

En ese sentido, apuntan que los cubrebocas de tela, comúnmente usados por las personas, no son tan efectivos para detener las partículas que pueden contener covid como otros tipos.

“Para ajustar mejor los cubrebocas desechables y de tela y estar más protegido, las personas pueden utilizar dos (uno abajo y otro arriba), combinar cubrebocas de tela o desechable con accesorios de ajuste, modificarlos para que se sujeten detrás del cuello y la cabeza con bandas elásticas o lazos, en vez de bandas detrás de las orejas”, indican los CDC sobre el uso del cubrebocas.

De acuerdo con los centros, los cubrebocas N95, cuando son usados de manera correcta, ofrecen la mayor protección, pues filtran hasta el 95% de las partículas; le siguen las KN95, cuya filtración depende de los estándares, pero al ser utilizados de manera correcta, ofrecen una mayor protección que los cubrebocas desechables. Después vienen los cubrebocas desechables (o quirúrgicos) y por último están los de tela que no son de uso médico.

“Los cubrebocas no deben ser usados por pequeños menores de 12 años de edad”, advierten los CDC.