Especialistas de la Universidad de Queensland encontraron una manera de reprogramar el sistema inmune para combatir enfermedades complicadas, como las inflamatorias o crónicas: con una molécula.

¿Cómo funciona esta molécula? Aquí te lo contamos.

Reprogramar nuestras defensas es posible con una molécula, ¿Cómo?

Los expertos de la Universidad de Queensland precisan que se trata de una molécula derivada de la glucosa en las células inmunes que tiene la capacidad de frenar el crecimiento de bacterias y amortiguar las respuestas inflamatorias de nuestro organismo.

De acuerdo con los expertos, los efectos de esta molécula llamada “ribulosa-5-fosfato” en las bacterias los sorprenden, ya que pueden cooperar con otros factores inmunológicos para detener el crecimiento de las cepas de la bacteria E. coli que provocan enfermedades, por ejemplo.

“También reprograma el sistema inmune de las personas para apagar la inflamación destructiva, lo que contribuye tanto a padecimientos infecciosos potencialmente letales”, presume el doctor Kaustav Das Gupta.

El doctor Gupta se refiere a padecimientos como:

  • sepsis
  • enfermedades respiratorias
  • hepáticas crónicas
  • inflamatorias intestinales
  • artritis reumatoide
  • enfermedad cardíaca
  • accidente cerebrovascular
  • diabetes
  • demencia

Su estrategia también apaga la inflamación destructiva, por lo que se pueden combatir enfermedades crónicas con su molécula.

“Al estimular la vía inmunitaria que genera ribulosa-5-fosfato, podemos darle al cuerpo el poder de luchar contra los padecimientos inflamatorios e infecciosos, que son no uno, sino dos de los principales desafíos mundiales para la salud de las personas”, comenta el profesor del Instituto de Biociencia Molecular de Queensland, Matt Sweet.

Hasta el momento, la tecnología ha mostrado hallazgos prometedores para administrar la enzima generadora de ribulosa-5-fosfato en las células inmunes y ha sido presentada como patente provisional por la empresa de comercialización de la Universidad de Queensland.

“Pudimos identificar una vía de macrófagos que discrimina entre el peligro proximal y distal para activar respuestas inflamatorias o antimicrobianas, respectivamente”, se puede leer en el estudio publicado en el Journal Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).