La hipertensión después del coronavirus no es algo raro. De hecho, el 34.78% de los sobrevivientes de covid-19 prolongado reportó hipertensión ortostática, lo que representa una frecuencia significativamente mayor en comparación con el 6.4% de los sujetos sanos sin SARS-CoV-2, mencionó el miembro titular en la sección de cardiología de la Academia Nacional de Medicina, Jesús Antonio González Hermosillo González.

Durante el Foro “Covid. Impacto, lecciones y desafíos”, organizado por El Universal, Sumédico, la Academia Nacional de Medicina, la Facultad de Medicina de la UNAM y PISA Farmacéutica, el doctor González Hermosillo destacó que se requiere una mayor conciencia en la consideración de hipertensión y otros trastornos como complicaciones del virus.

“Se requiere conciencia de que estos dos padecimientos pueden ser complicaciones de covid-19 para considerar intervenciones diagnósticas y terapéuticas apropiadas”, dijo el también miembro titular de la Sociedad Mexicana de Cardiología.

Hipertensión Ortostática, una de las complicaciones por coronavirus

En palabras del doctor González Hermosillo, hay estudios donde se indica que el 11% de las personas estudiadas en un periodo de 31.6 +- 5 días presentaban una hipertensión de nueva aparición. En otra investigación se pudo ver que 30% de los supervivientes de covid prolongado tenían hipertensión ortostática.

"Comparamos a los individuos que tenían covid-19 prolongado con un grupo histórico de pacientes sanos y vimos que en estos últimos la presencia de hipertensión fue de 6%, mientras que en el grupo de covid prolongado fue de 35%", dijo.

Un artículo publicado en The Journal of Clinical Hypertension define la hipertensión ortostática como el aumento sostenido de la presión arterial después de estar de pie.

Los autores de la publicación en esta revista científica mencionan que este padecimiento se define de forma variable en varios estudios y no tiene una definición unánime.

Por otra parte, expertos de la Universidad de Zagreb y el Centro de Salud Zagreb Oeste decidieron ver si el coronavirus podía ser una de las causas de la hipertensión arterial y analizaron a 199 personas.

En su estudio, registraron edad, historia, valores de laboratorio y terapia antihipertensiva de los pacientes. Pudieron ver que en un año, 32 de los 199 presentaban hipertensión arterial de recién verificación o que se volvió peor cuando ya existía.

El doctor González Hermosillo detalla que un subconjunto de pacientes con secuelas post-agudas de la infección por SARS-CoV-2 demostró un aumento de la presión arterial desenmascarado por el desafío ortostático pasivo, lo que sugiere un incremento del tono simpático.

“Las secuelas del covid largo pueden ser por diferentes posibilidades. A efecto directo del virus, es muy posible que partículas genéticas virales o que el mismo virus pueda persistir en los tejidos. Hay algunos estudios en los que se ha demostrado la presencia de material viral en el cerebro y en el tubo digestivo”, abunda el especialista.

González Hermosillo señala que el covid-19 altera y produce un verdadero desequilibrio en el sistema inmune inflamatorio, pues el SARS-CoV-2 puede llegar hasta el cerebro.

“Una es por vía hematógena, alterando la barrera hematoencefálica, pero también lo puede hacer a través de la puerta de entrada anatómica", destaca.