El herpes zóster es una infección viral que causa un sarpullido doloroso. Puede aparecer en todo el cuerpo, pero con más frecuencia luce como una sola línea de granitos en el lado izquierdo o derecho del torso. 

Este tipo de herpes es causado por el virus de la varicela-zóster, que como su nombre lo indica, es el mismo patógeno causante de la varicela en los niños. 

Cuando una persona tiene varicela, el virus realmente nunca se va del organismo, sino que permanece inactivo en el tejido nervioso y el cerebro. Más tarde puede ocurrir un evento que lo reactive como herpes zóster

¿Qué es un herpes zóster y por qué sale?

Cualquiera que haya tenido varicela puede desarrollar herpes zóster, aunque no a todas les sucede. No se conoce la causa exacta de este virus aunque se asocia a problemas con el funcionamiento del sistema inmune

(Foto: Freepik)

El herpes zóster pertenece a la familia de los herpesvirus junto con el herpes genital y el herpes labial. Estos son los síntomas de la culebrilla:

  • Dolor, ardor, entumecimiento u hormigueo
  • Sensibilidad al tacto
  • Sarpullido rojo que aparece unos días después del dolor
  • Ampollas llenas de líquido que se abren y forman costras
  • Picazón
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Sensibilidad a la luz
  • Fatiga

¿Cómo se contagia el herpes zóster?

Se produce por el contacto directo con las llagas abiertas del sarpullido. Se puede transmitir entre cualquier persona que no sea inmune a la varicela. 

Este tipo de herpes es contagioso hasta que se formen costras y se debe evitar el contacto con cualquier persona que aun no haya tenido varicela o que no se haya aplicado la vacuna. 

(Foto: Wikimedia Commons)

¿Qué tan grave puede ser el herpes zóster?

Las complicaciones de este virus son principalmente cuatro:

  1. Neuralgia posherpética, que se refiere a cuando el dolor del herpes continúa mucho tiempo después de que ya desaparecieron las ampollas
  2. Pérdida de la visión si el herpes está en el ojo o cerca de este y se produce una infección oftálmica
  3. Problemas neurológicos según qué nervios se vean afectados y puede causar encefalitis, parálisis facial o problemas de equilibrio
  4. Infecciones de la piel su las ampollas no se tratan correctamente 

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(Con información de Mayo Clinic)