El tratamiento que en sus inicios fue experimental ahora es una herramienta vital para combatir el cáncer en la sangre. Hablamos del trasplante de médula ósea, un procedimiento que ya tiene más de 50 años de uso.

Sesenta años después de que se comenzara a usar la operación para atender a personas con diferentes tipos de cáncer en la sangre, este tratamiento se ha actualizado y aquí te dejamos los últimos 5 avances que se tienen.

¿Cuáles son las novedades en el trasplante de médula ósea?

De acuerdo con el doctor William Hogan, fue gracias a las importantes contribuciones de muchos pacientes, personal de enfermería, investigadores y proveedores durante muchas décadas que los trasplantes de sangre y médula ósea se convirtieron en un tratamiento eficaz para mucha gente.

"Es asombroso reflexionar sobre la repercusión de esta terapia en tantos pacientes durante los últimos 60?años. Esperamos una época de innovación rápida y proporcionar terapias con mejor calidad que se centren en el paciente para una serie de enfermedades devastadoras", dijo Hogan.

¿Cuáles son los últimos avances en el trasplante de médula ósea? Aquí te las explicamos:

1: Uso de donantes incompatibles:

Antes se creía que el donante tenía que ser de la misma familia del receptor, pero después se vio que incluso entre familiares podían no ser compatibles. Be The Macth explica que esto no es un impedimento para recibir el trasplante de médula ósea, pues existe la posibilidad de que el donante sea compatible con otra persona.

“Los médicos buscan un donante que coincida con el tipo de tejido de su paciente, específicamente con el tipo de tejido del antígeno leucocitario humano (HLA). Cuanto más cercana sea la coincidencia entre los marcadores HLA del paciente y los del donante, mejor para el paciente”, indica esta asociación.

2: Condicionamiento de intensidad reducida:

Muchos tipos de cáncer afectan a las personas mayores, pero los trasplantes de sangre y médula antes se limitaban a las personas de menor edad.

La gente mayor que no se encuentra lo suficientemente sana para recibir un trasplante de sangre o de médula ósea tiene ahora más opciones gracias a un enfoque que proporciona dosis más bajas de quimioterapia y radiación en comparación con un trasplante.

3: Terapia de células T-CAR:

La Universidad de Dartmouth indica que se trata de una forma emergente de inmunoterapia, que consiste en sobrealimentar las células T de un paciente para que pueda reconocer y atacar las células cancerosas.

“Los pacientes que reciben terapia de células T con CAR deberán permanecer en el Centro de Cáncer durante un tiempo para que puedan ser monitoreados en busca de eventos adversos y su respuesta al tratamiento”, indica esta institución educativa.

4: Biomarcadores para detectar complicaciones graves a tiempo: 

Los especialistas han descubierto marcadores metabólicos que pueden predecir el riesgo de que una persona desarrolle una enfermedad grave de injerto contra huésped, que es una complicación severa de los trasplantes de sangre y médula ósea en la que las células inmunitarias del donante empiezan a atacar los tejidos sanos del receptor.

Con este avance se pueden usar tratamientos personalizados de manera inmediata.

5: Uso de los trasplantes de médula ósea para tratar otras afecciones:

Además de que los especialistas de Mayo Clinic se encuentran evaluando si los trasplantes de células madre pueden tratar otros padecimientos, como la esclerosis múltiple, Johns Hopkins Medicine indica que los trasplantes de médula ósea también funcionan para algunos cánceres de tipo sólido y trastornos de inmunodeficiencia