¿Qué harías si el ejército encargado de protegerte se volteara en tu contra? El robo de identidad ya no es nada más obra de los ladrones informáticos y ahora se ha trasladado al reino de las bacterias, donde el toxoplasma aprendió a usar el recurso y ahora lo utiliza a placer.

Se trata de la bacteria más exitosa de todas, pues incluso tú puedes traer el toxoplasma y no saberlo. Este aprendizaje le sirve al toxoplasma para meterse en nuestro cuerpo y viajar a donde le dé la gana, llegando incluso al cerebro.

¿Ya saludaste hoy al toxoplasma?

Si tienes un sistema inmune fuerte, probablemente ni siquiera sepas que tienes el toxoplasma. El problema está en las personas con un sistema inmune comprometido y los bebés por nacer.

Toxoplasma infecta las células inmunes y les roba la identidad. Con eso, puede meterse a nuestro organismo y aparentar ser uno de nosotros. Su principal huésped son los gatos, pero también puede ser encontrado en ratones, ganado y ovejas.

¿Por qué es riesgoso esto? Porque los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que la enfermedad producida por esta bacteria, conocida como toxoplasmosis, es considerada como una de las principales causas de muerte atribuida a padecimientos transmitidos por alimentos en Estados Unidos.

Los CDC resaltan que si una mujer embarazada se infecta durante o justo antes de su embarazo con toxoplasma, su feto puede correr peligro, pues la infección puede ser transmitida al organismo del bebé por nacer.

El daño puede ser mayor cuanto más temprano se da la transmisión del toxoplasma en el embarazo y los resultados pueden ser:

  • Bebé que nazca muerto
  • Aborto espontáneo
  • Agrandamiento anormal o pequeñez en la cabeza

“Descubrimos una proteína que el parásito toxoplasma usa para reprogramar el sistema inmune de las personas. Este parásito inyecta la proteína en el núcleo de la célula inmunitaria y, por lo tanto, cambia la identidad de la célula”, explica el investigador del Departamento de Biociencias Moleculares del Instituto Wenner-Gren de la Universidad de Estocolmo, Arne ten Hoeve.

En palabras del experto, Toxoplasma engaña a la célula inmune para que piense que es otro tipo de célula y dicha acción cambia la expresión génica y el comportamiento de la célula inmunitaria.

“El toxoplasma hace que las células infectadas que normalmente no deberían viajar por el cuerpo se muevan con mucha velocidad”, detalla ten Hoeve.