La vacuna contra el herpes zóster, también llamado “culebrilla”, es la única manera de protegerse del padecimiento y la neuralgia posherpética, que es la complicación más común.

Por ello, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) decidieron informar sobre la vacuna Shingrix, una inyección recomendada en modalidad de un par de dosis para los adultos mayores de 50 años.

¿Cómo funciona esta vacuna contra el herpes zóster? Esto es lo que indican los CDC.

¿Qué debo saber sobre la vacuna Shingrix para herpes zóster?

En palabras de los CDC, Shingrix para herpes zóster es una vacuna recombinante que sirve para prevenir el padecimiento y sus complicaciones.

Los CDC indican que tiene una eficacia de más del 90% para prevenir el herpes zóster y la neuralgia posherpética. Su inmunidad se mantiene fuerte durante los primeros 7 años después de su aplicación.

Para los adultos que tienen sistemas inmunes debilitados, las investigaciones muestran que la vacuna Shingrix tiene una eficacia del 68% al 91% en la prevención, de acuerdo con la afección que esté afectando el sistema inmune.

Su administración es la siguiente:

  • Los adultos de 50 años o más deben recibir dos dosis de Shingrix, separadas por 2 a 6 meses
  • Adultos mayores de 19 años que tienen o tendrán sistemas inmunes debilitados debido a una enfermedad o terapia: dos dosis de Shingrix.

Si recibiste la vacuna contra la varicela, tenias herpes zóster o recibiste Zostavax, debes ir a que te pongan Shingrix, detallan los CDC.

¿Quién no debe recibir esta vacuna contra el herpes zóster?

Los CDC precisan que las personas que no deben recibir la vacuna Shingrix son aquellas que:

  • Han tenido alguna vez reacción alérgica severa a cualquier componente de la vacuna o después de recibir una dosis de Shingrix
  • Se padece herpes zóster
  • En la actualidad está embarazada. Las mujeres embarazadas deben esperar para recibir esta vacuna

¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de esta vacuna contra la culebrilla?

  • dolor leve o moderado en el lugar de la inyección
  • enrojecimiento e hinchazón
  • cansadas
  • dolor muscular
  • dolor de cabeza
  • escalofríos
  • fiebre
  • dolor de estómago
  • náuseas

Los síntomas de los eventos adversos se quitaron por sí solos en aproximadamente 2 a 3 días, informan los CDC.