¿Qué es la polio y qué debemos saber de esta enfermedad que se ha vuelto a detectar? 

Es la pregunta que surge luego de que, por primera vez en una década, se detectara un nuevo caso de la infección en Estados Unidos, donde se creía erradicada. 

Sin embargo, no es el único caso que se ha reportado este año, ya que para marzo y junio ya se había reportado la detección de casos en Israel y Reino Unido.

(foto: wikipedia)

La poliomielitis: la enfermedad que se creía casi erradicada

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la poliomielitis es una infección poco común, prácticamente erradicada a nivel mundial gracias a las campañas preventivas de vacunación, que se realizaron en 1988, y que además han sido útiles para evitar casos graves de la enfermedad.

Se trata de una infección causada por un virus (poliovirus, un enterovirus), que puede generar diferentes síntomas, principalmente a nivel del sistema nervioso, donde tiende a generar daños que pueden afectar la capacidad de movilidad de una persona y, en casos graves, la muerte.

Aproximadamente 1 de cada 200 personas que se infectan desarrollarán una parálisis que no podrá ser revertida, usualmente en las piernas, además, de 5 a 10% de las personas que tienen este tipo de parálisis pueden fallecer por daños en los músculos de la respiración, reporta la OMS.

(foto: freepik)

¿Cuáles son los síntomas de la poliomielitis?

La Organización Mundial de la Salud indica que los síntomas de la poliomielitis son:

  • Fiebre
  • Cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Vómitos
  • Rigidez en el cuello 
  • Dolores en piernas y/o brazos.

Sin embargo, Mayo Clinic reporta que la mayoría de las personas que están infectadas no producen síntomas (entre el 70 y 75%, reporta el Manual MSD), por lo que se les consideraría asintomáticos.

El Manual MSD refiere que en los casos en que sí hay síntomas, la poliomielitis se puede clasificar en 3 grupos, que presentarán síntomas diferentes y podrían alertar de la gravedad:

  • Poliomielitis abortiva
  • Poliomielitis no paralítica
  • Poliomielitis paralítica

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La poliomielitis abortiva, detalla, es más frecuente en niños pequeños, y está caracterizada por: 

  • Febrícula (temperatura corporal mayor a 37.5°C, pero menor a 38°C), que dura de 1 a 3 días.
  • Malestar general.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor y dificultad en la garganta al momento de tragar.
  • Vómitos.

En el caso de que estos síntomas duren varios días y posteriormente exista rigidez en la nuca y/o espalda, así como dolor de cabeza, con una duración de 2 a 10 días, el Manual MSD explica que podría tratarse de una poliomielitis no paralítica, donde ya hay una afectación conocida como meningitis.

Por su parte, la poliomielitis paralítica (que se refiere como poco frecuente), se produce varios días después de que los síntomas de la poliomielitis abortiva se resuelven. Puede manifestarse con: 

  • Dolores musculares intensos.
  • Aumento de la sensibilidad al tacto (hiperestesias).
  • Sensación de hormigueo o cosquilleo en alguna zona del cuerpo sin razón aparente (parestesias).

En casos graves también puede haber retención de la orina, espasmos musculares, parálisis flácida (el músculo se pone “blando” y sin rigidez o fuerza), y problemas para tragar.

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¿Cómo se contagia la poliomielitis?

Mayo Clinic indica que la poliomielitis puede contagiarse por el contacto directo con una persona infectada (al respirar o tener contacto con la saliva, por ejemplo).

También puede haber un contagio a través del consumo de agua o alimentos contaminados aunque no suele ser tan frecuente, indica la OMS, que además agrega que también puede haber un contagio por las heces de una persona infectada.

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¿Es posible prevenir la poliomielitis?

La forma más eficaz para prevenir la polio, reporta Mayo Clinic, es la vacunación.

Según explica el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en México esta enfermedad ha sido erradicada gracias a la aplicación de vacunas en menores de 18 años, que permiten evitar la infección por este virus.

La Secretaría de Salud reporta que en nuestro país, la prevención de polio se realiza por medio de la aplicación de la vacuna pentavalente, enfocada a proteger a los niños contra la poliomielitis (y los 3 tipos de virus que la producen), pero también contra difteria, tosferina, tétanos e infecciones por Haemophilus influenzae tipo b.

Esta vacuna se aplica en cuatro dosis, comenzando a los 2 meses de edad y finalizando a los 18 meses.

Sin embargo, la Asociación Mexicana de Vacunología reporta que existen otras dos opciones de vacunas:

  • Vacuna oral, también llamada vacuna Sabin.
  • Vacuna Salk, que se utiliza en combinación a otras vacunas.

La Asociación de Vacunología también indica que existen algunos grupos que deben vacunarse:

  • Todos los menores de 18 años.
  • Personas que viajarán a zonas donde todavía hay casos de polio (una dosis de refuerzo).
  • Personas que han recibido un trasplante.

(Con información de: Organización Mundial de la Salud, Manual MSD, Mayo Clinic, Secretaría de Salud, Instituto Mexicano del Seguro Social, Asociación Mexicana de Vacunología.)