Los ojos son los órganos encargados del sentido de la vista, pero en algunos casos puede que presenten fallas para lograr su misión y pueden darnos problemas, como sucede con la miopía: un trastorno de la visión en que existen problemas para ver de lejos, incluso si se pueden observar adecuadamente objetos cercanos.

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Ver de cerca, pero no de lejos, un problema común

Uno de los problemas de la vista más comunes es la miopía, que se trata de un trastorno de la visión que causa que las personas puedan ver claramente objetos que están cercanos, pero llegan a ver borrosas las cosas, personas o paisajes que están lejos.

Este problema se debe principalmente a que la luz que entra por los ojos, a través de dos partes conocidas como córnea y cristalino (que ayudan a enfocar), no llega a alcanzar la retina (la parte posterior del ojo), por lo que las imágenes que se observan se ven borrosas.

La miopía puede ser causada debido a alguna de las siguientes situaciones:

  • Problemas en la córnea (que es la capa delantera del ojo) o el cristalino, lo que hace que no puedan proyectar la luz hacia la retina correctamente.
  • Problemas en el globo ocular, es decir, que puede ser más grande, por lo que no se puede proyectar adecuadamente la luz en la retina.

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¿Cuáles son los síntomas de la miopía?

La miopía se caracteriza porque, básicamente, las personas pueden ver correctamente y sin ningún problema todo aquello que esté cercano, pero tienen dificultades para mirar las cosas que se encuentran lejos. Sin embargo, puede tener otros síntomas, como:

  • La necesidad de entrecerrar los párpados para intentar mirar claramente algo que esté lejos.
  • Visión borrosa al mirar objetos lejos, por lo que podrían no identificarse.
  • Ojos cansados o adoloridos (fatiga ocular).
  • Dolores de cabeza, que son causados por esfuerzo visual constante (aunque no es tan común).
  • Dificultad para mirar mientras se maneja, especialmente por la noche.
  • Necesidad de sentarse delante de televisores o pantallas (principalmente en niños).
  • Parpadeo excesivo.
  • Necesidad de frotarse frecuentemente los ojos.

Si bien estos síntomas requieren de revisión médica, existen otros que si bien no son propios de la miopía, si se presentan requieren de atención médica urgente, como: ver repentinamente puntos o "motitas" que flotan, destellos de luz en uno o los dos ojos, una sombra como una cortina que interfiere con la visión.

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La miopía podría tener complicaciones

Además, aseguran especialistas, en algunos casos la miopía puede generar problemas diferentes, que no están limitados únicamente a la dificultad de ver de lejos, y que en algunos casos pueden ser incluso graves si no se toman medidas adecuadas.

En primer lugar, indican, la miopía puede tener impactos negativos en la calidad de vida de las personas, principalmente si este problema no se corrige (con lentes o cirugía), ya que puede impedir el cumplir o realizar sin dificultades las actividades diarias.

Por otro lado, se ha visto que la miopía puede tener otros impactos importantes en la salud de los ojos, que pueden ser leves (como la fatiga ocular, que puede ser común), y en casos de miopía severa, podrían ser más graves, como:

  • Desprendimiento de retina.
  • Glaucoma.
  • Cataratas.
  • Otros daños en la retina, como maculopatía miópica.
  • Lesiones en los tejidos del ojo (desgarros, inflamaciones, cicatrices o sangrados).

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Afortunadamente este problema se puede solucionar

Sin embargo, no todo está perdido. Aunque la miopía es un problema que puede resultar muy molesto y ciertamente puede arruinar la calidad de vida de las personas, e incluso tener impactos negativos en el rendimiento escolar de los niños, este problema puede ser corregido.

Para lograr que la miopía deje de ser un problema, existen 3 tratamientos disponibles, que son:

  • El uso de gafas graduadas especialmente de acuerdo a las necesidades, que suelen ser el primer tratamiento y el menos invasivo, y ayudarán a ver de forma clara.
  • Los lentes de contacto son otra de las primeras opciones que se tienen disponibles, y al igual que las gafas o anteojos, se necesitan que sean lentes graduados.
  • También existen cirugías, que buscan cambiar la forma de la córnea para que se pueda mirar de forma correcta y sin más problemas a futuro, e incluso se pueden colocar lentes dentro del ojo.

(Con información de: Mayo Clinic, National Eye Institute, American Academy of Ophthalmology, Clínica Universidad de Navarra.)