Se creería que las personas hospitalizadas e intubadas desean ser desconectadas para regresar a sus actividades cotidianas, pero dentro de los síndromes novedosos que se han presentado se encuentra uno que consiste en negar la desconexión: el síndrome post unidad de cuidados intensivos.

El presidente de Sociedad de neumólogía y tórax, Jesús Vázquez, explica para sumedico que el síndrome post unidad de cuidados intensivos es algo real y las personas no quieren separarse de la máquina.

¿Qué es el Síndrome post unidad de cuidados intensivos?

Las personas consíndrome post unidad de cuidados intensivos consideran que están más seguras conectadas al respirador que fuera de la maquinaria, por lo que, como pueden, piden no ser desconectadas.

"Te dicen que no los desconectes, que están seguras con el ventilador y que así están bien", indica el especialista.

Tratar a estas personas no es tarea sencilla. En palabras del doctor Vázquez, los pacientes con este síndrome post unidad de cuidados intensivos ya terminaron su periodo de hospitalización, pero no quieren irse ni abandonar su cama hospitalaria.

"Se requiere mucha terapia psicológica para quitar este síndrome. Nos dicen que se sienten protegidos ahí donde están", dice el experto.

"Se recuerda que el covid largo no es un resfriado común"

A más de dos años de su inicio, la emergencia sanitaria por coronavirus sigue siendo incomprendida en su totalidad y una parte importante de esto es el covid-19 prolongado.

El doctor Vázquez explica que la también llamada "enfermedad post covid-19" se presenta en individuos con una historia probable o confirmada de infección por SARS-CoV-2.

Esto generalmente sucede 3 meses desde el comienzo de la infección con síntomas que duran al menos dos meses y que no se pueden explicar por ningún otro diagnóstico alternativo.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), por su parte, apuntan que son síntomas que duran 4 semanas después de la infección.

El doctor Vázquez resalta que la incidencia del covid prolongado es del 2 al 75% y hay una mayor incidencia de hospitalizados.

La duración de los síntomas es variable y puede oscilar entre 30 y 90 días.

"Se trata de un grave problema de salud pública, que tiene un diagnóstico difícil y más de 200 síntomas diferentes en 10 sistemas y órganos distintos", concluye el experto.