Aunque estamos acostumbrados a la idea de que nuestros órganos tienen la misma edad que nosotros (y, por lo tanto el mismo nivel de envejecimiento), los especialistas aseguran que no siempre es el caso, y que incluso tu corazón podría tener más años que tú.

Incluso si te parece imposible, los expertos indican que esto ocurre porque la edad cronológica y la edad biológica no son lo mismo: la primera son los años transcurridos, mientras que la segunda hace referencia al ritmo al que las células y órganos van envejeciendo.

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Médicos cardiólogos, aseguran que el envejecimiento del corazón y del sistema cardiovascular en general, podría ser un factor importante para desarrollar problemas de salud como la aterosclerosis, por lo que resulta relevante saber cómo retrasarlo o evitar que se acelere.

Este envejecimiento biológico, que no va precisamente a la par del cronológico, podría ser un verdadero problema, ya que cuando los órganos envejecen más rápido, o cuando son más viejos que nosotros, existe un aumento en las probabilidades de morir.

La edad de tu corazón puede aumentar por tu estilo de vida

El proceso conocido como envejecimiento cardíaco o del corazón, ocurre de forma normal en todas las personas conforme vamos avanzando en la edad; pero existen factores que podrían acelerar este deterioro de las células y tejidos cardiovasculares, haciéndolos más viejos.

Este aceleramiento en el envejecimiento puede estar ocasionado por diferentes factores, desde la genética o la edad misma, hasta a factores relacionados al estilo de vida y el estado de salud en general:

  • Hábitos de vida poco saludables (sedentarismo, mala alimentación, consumo de tabaco o alcohol).
  • Estrés.
  • Enfermedades crónicas (diabetes, presión arterial alta y obesidad).
  • Inflamación crónica.
  • Poco y mal sueño.

El envejecimiento del corazón o la edad vascular de una persona, podría ser útil, explican cardiólogos, para poder predecir y reducir los riesgos que una persona tiene de sufrir problemas y enfermedades cardíacas.

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Y que tu corazón sea mayor, podría causar problemas de salud graves

Aunque el envejecimiento cardíaco no es en sí mismo un problema de salud, este podría aumentar los riesgos de padecer enfermedades cardíacas graves, que incluso pueden llegar a ser mortales.

De hecho, especialistas aseguran que conforme la edad cardiovascular va aumentando (de forma natural o inducida por los factores de riesgo), existe la probabilidad de sufrir daños y cambios cardiovasculares como:

  • Mayor riesgo de desarrollar enfermedades, como aterosclerosis, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, y arritmias. 
  • El corazón y los vasos sanguíneos tienen paredes endurecidas.
  • Puede existir menor respuesta o una respuesta disminuida a ciertos estímulos.
  • El corazón se vuelve más rígido y menos elástico, lo que puede afectar el bombeo de la sangre.
  • Las venas y arterias pueden tener peor movilidad de la sangre.
  • La función del corazón puede verse disminuida.
  • El corazón puede cambiar de tamaño.

Es importante aclarar que el envejecimiento del corazón no significa per se que se tendrá una enfermedad cardiovascular, pero a mayor diferencia entre la edad cardiovascular y nuestra edad cronológica, existe un mayor riesgo de desarrollar estas enfermedades.

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Estos consejos ayudarán a rejuvenecer tu corazón

El doctor Borja Ibáñez, cardiólogo y director de Investigación Clínica del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), explica que existen estrategias que pueden ayudar a retrasar el envejecimiento cardiovascular.

Aclara que si bien existen muchos factores involucrados en este proceso, los cambios relacionados al estilo de vida o factores externos a lo biológico (como la genética), podrían ser de gran peso a la hora de prevenir el avance del envejecimiento cardiovascular:

  • Sigue una dieta balanceada, donde consumas suficientes verduras y pocos alimentos procesados, como la dieta mediterránea.
  • Haz actividad física de forma frecuente, y evita el sedentarismo.
  • Evita fumar, y si ya lo haces, deja el tabaco.
  • Mantén tus niveles como de colesterol, presión arterial y azúcar en sangre controlados y en niveles adecuados.
  • No consumas azúcar.
  • Mantén un peso saludable.
  • Si ya padeces enfermedades, como diabetes o hipertensión, procura mantenerlas bajo control y no te descuides.

(Con información de: Fundación BBVA, MDPI, La Voz de la Salud, Anales Real Academia Nacional de Medicina de España.)