¿Padeces síndrome de intestino irritable? El lugar donde vives puede jugar un papel. Investigadores del centro médico Cedars-Sinaí propusieron una nueva teoría en donde la gravedad puede ser la causa de este padecimiento.

La directora de Investigación de Servicios de Salud en Cedars-Sinai y autora de la hipótesis, Brennan Spiegel, menciona que las personas nos vemos afectadas por la gravedad desde el momento en el que nacemos y con la gente que padece síndrome de intestino irritable pasa lo mismo.

¿Qué causa el síndrome de intestino irritable? La gravedad puede ser la respuesta

¿Te sientes mejor cuando vas a la playa? Puede ser que la altura del mar te haga bien cuando padeces síndrome de intestino irritable.

En palabras de Spiegel, nuestros sistemas corporales son constantemente empujados hacia abajo y si dichos sistemas no son capaces de manejar el arrastre gravitacional, entonces puede provocar diversos problemas que van desde el dolor y los mareos hasta los latidos cardíacos rápidos y los problemas de espalda.

“Calambres, dolor, mareos, sudoración, latidos cardíacos rápidos y problemas de espalda, son todos síntomas que se pueden ver con el síndrome de intestino irritable. Incluso puede llevar al crecimiento excesivo de bacterias en el intestino, que es un problema que también se encuentra relacionado con el SII", indica la experta.

Existen varias teorías sobre las causas del síndrome de intestino irritable, pero los expertos del Cedars-Sinaí apuntan que la gravedad pude comprimir la columna y reducir la flexibilidad y también hacer que los órganos se vayan hacia abajo, moviéndose desde su posición ideal.

“El contenido abdominal es pesado, como un saco de papas que estamos destinados a cargar toda nuestra vida. Nuestro cuerpo evolucionó para levantar esta carga con un conjunto de estructuras de soporte. Si dichos sistemas fallan, los síntomas del síndrome de intestino irritable pueden darse acompañados de problemas musculoesqueléticos”, advierte la doctora.

Spiegel añade que las señales están ahí y que la intolerancia a la gravedad puede ser real, pues cuando la biología de la serotonina es anormal, las personas pueden desarrollar síndrome de intestino irritable, ansiedad, depresión, fibromialgia y fatiga crónica.

“Todas estas pueden ser formas de intolerancia a la gravedad”, concluye.