Existe un parásito que casi no es tan conocido y debería serlo: Angiostrongylus cantonensis. ¿Por qué lo decimos? Porque los expertos advierten que cuando infecta a los caracoles terrestres, se enquista en el interior de estos y puede afectar “sin querer” a las personas y a otros mamíferos.

Todo comienza porque el otro nombre del Angiostrongylus cantonensis es “gusano del pulmón de la rata” y si bien no hay tantos gusanos, hay un gran número de roedores.

¿Puedes morirte por comer en la calle? Cuidado con el Angiostrongylus cantonensis

Ok, quizá te espantamos un poco con lo de “comer en la calle”, pero el manual MSD indica que podemos adquirir la infección por Angiostrongylus cantonensis si consumimos camarones, caracoles, babosas, cangrejos terrestres, sapos o ranas que se encuentran poco cocinados o crudos.

¿Dónde puedes encontrar estos alimentos? En el mercado, quizá… o en las marisquerías. Ten cuidado donde comes y si puedes hacer comida por tu cuenta, hazlo.

La Universidad Surcolombiana señala que Angiostrongylus cantonensis puede provocar tres afecciones graves en humanos que tienen una infección accidental:

  • meningoencefalitis eosinofílica: definido por el Hospital Clinicoquirúrgico Docente "Gral. Calixto García" como una parasitosis en la que las larvas emigran al cerebro donde producen encefalomalacia, granulomas eosinófilos e inflamación de las meninges (¿Te suena la meningitis?)
  • angiostrongiliasis abdominal
  • angiostrongiliasis ocular

No me suena la meningitis, ¿Qué es eso?

La meningitis es una enfermedad muy grave y puede ser mortal. Se trata de un padecimiento que conlleva una inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal y que generalmente desencadena síntomas como dolor de cabeza, fiebre y rigidez en el cuello.

Existen varios tipos de meningitis y la más común es la meningitis viral, que se contrae cuando un virus ingresa al cuerpo a través de la nariz o la boca y viaja al cerebro.

Estos son los posibles signos y síntomas en cualquier persona mayor de 2 años informados por Mayo Clinic:

  • Fiebre alta repentina
  • Rigidez en el cuello
  • Dolor de cabeza intenso (parece diferente de lo normal)
  • Dolor de cabeza acompañado de náuseas o vómitos
  • Confusión
  • Dificultad para concentrarse
  • Convulsiones
  • Somnolencia
  • Dificultad para despertarse
  • Sensibilidad a la luz
  • No tener apetito ni sed
  • Erupción cutánea

Ojo con tus ojos y cuida tu estómago: 

El manual MSD señala que en ocasiones, el parásito de Angiostrongylus cantonensis puede invadir las zonas oculares.

“Si Angiostrongylus cantonensis está en los tejidos intestinales, puede promover la inflamación localizada, lo que a su vez genera dolor abdominal, vómitos y fiebre; dicha infección puede simular una apendicitis”, advierte el manual.