POLÍTICAS PÚBLICAS

¿Cuáles son las políticas públicas y programas para la retención del dolor crónico?

Durante el Foro “El desafío de la conciencia social ante el dolor crónico. La ruta para una comunidad movilizada" especialistas abordaron algunos de los programas y leyes en México que buscan distribuir medicamento y atención médica, así como algunas de las principales problemáticas

Algunas de las principales problemáticas del dolor crónico es la falta de distribución de medicamentos
Algunas de las principales problemáticas del dolor crónico es la falta de distribución de medicamentos Créditos: Pexels
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Durante el Foro “El desafío de la conciencia social ante el dolor crónico. La ruta para una comunidad movilizada", que tuvo lugar en la Academia Nacional de Medicina, expertos en medicina y políticas públicas se dieron cita para poner sobre la mesa algunos de los principales programas de atención para el dolor crónico así como algunas de las problemáticas para el acceso a medicamentos especializados para tratarlos.

“El objetivo de estas mesas de diálogo es hacer ver el dolor crónico como un problema serio, como una enfermedad como tal, porque no es un síntoma. Es necesario exponer que hay distintas formas de atender a una población que crece cada vez más y que exige sus derechos de salud y los tratamientos adecuados para este problema”, detalló el doctor Raúl Carrillo Esper, vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina y moderador de la primera mesa de diálogo Políticas públicas del manejo del dolor crónico.

Políticas públicas y programas para la atención del dolor crónico en México 

Durante su participación, en la primera mesa de diálogo, la doctora Erendira Vicencio Rosas, coordinadora Nacional de Atención Paliativa del ISSSTE, señaló que en los últimos 20 años hubo un aumento significativo de problemas de salud, en especial problemas relacionados con  dolor crónico y atención paliativa

“El ISSSTE se ve oblicago a dar atención a las personas que sufren enfermedades terminales y avanzadas, por ello desde 2021 a través del programa “paliativista” se busca la atención del dolor crónico y la atención para aquellas personas que son avanzadas y que limitan la calidad de vida”, detalló la especialista. 

El objetivo de este programa es que se incluyan los tres niveles de atención médica (primero contacto con médicos generales, hospitales generales y hospitales de alta especialidad) para aquellas personas con dolor crónico o atención paliativa.

Así mismo, la especialista refirió que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) cuenta con programas como la estrategia Ecos para el Bienestar donde equipos comunitarios llevan atención paliativa y brindan información a las familias y personas interesadas para sensibilizarlas sobre cuidados paliativos y dolor crónico. 

“Nos interesa implementar educación en atención primaria de cuidados paliativos en el personal médico. Del 2021 al 2024 ya contamos con 21 cursos y talleres. Capacitamos alrededor 15 mil personas para cuidados paliativos. También procuramos hacer campañas de sensibilización entre el personal de seguridad. Alrededor de 3 mil personas han sido capacitadas para entender que el paciente necesita ciertos cuidados para ingresar al centor de atención”.

La especialista puntualizó en la necesidad de sensibilizar tanto al personal médico como a la población en general  para lograr un mejor cuidado y atención de los pacientes con dolor crónico o que requieren atención paliativa. “Yo a todos los invito a seguir trabajando por esta acción para los cuidados paliativos pero también por este tratamiento y acceso para el dolor crónico

Principales problemáticas para acceder a medicamentos para tratar el dolor crónico 

La química Carmen Margarita Rodríguez Cueva, presidenta del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Profesionales en Regulación Sanitaria, señaló en su participación que actualmente los medicamentos que atienden a la población mexicana son regulados por distintas normas y leyes como la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General de Salud, el Reglamento de Insumos para la Salud y también a través de la Norma 059 de las buenas prácticas de fabricación de medicamentos.

Todas ellas solicitan procesos que, desde el punto de vista de la especialista, son necesarios pero ralentizan el proceso de distribución y acceso a los medicamentos pertinentes para las y los pacientes que los requieren. 

“Todo este reglamento nos pone en situaciones complicadas por el tiempo que ocupa cumplir con todas esas disposiciones. Aún cuando se cumplen hay tiempos largos de autorización que podrían eliminarse, como la retención en la aduana indebidamente. Hay tiempos que podrían reducirse para su mejor distribución a espacios que necesitan los medicamentos”, compartió. 

Para ilustrar esta situación, Luz Adriana Templos Esteban, jefa de la División de Cuidados Paliativos y Clínica del Dolor Hospital Manuel Gea González, durante su participación habló sobre el acceso a la medicina para tratar dolor crónico y qué la Comisión Lancet sobre Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor identifica una brecha sobre la necesidad de acceso. 

En países de poblaciones que se consideran pobres solo se accede a 1% de los medicamentos opioides. Algunas de las barreras para alcanzar a tener una distribución óptima de estos medicamentos y mejorar el dolor crónico son:

  • Problemas para la obtención de las sustancias 
  • Falta de capacitación y sensibilización
  • Temor a la adicción
  • Recursos limitados
  • Actitudes culturales
  • Temor al enjuiciamiento 

La morfina es un medicamento base para el tratamiento de dolor crónico, pero hay desigualdad para el acceso y disponibilidad de analgésicos en países latinoamericanos. La especialista que la crisis de opioides es el principal problema para tratar adecuadamente el dolor crónico.

“Se calcula que en América latina 3.5 millones de personas sufre por alguna patología oncológica o no, 7.6% de ellos tiene acceso  a los cuidados paliativos y sólo 8 de 17 países reconocen los cuidados paliativos como una especialidad médica. Además, sólo 53% de los países en America latina cuenta con un plan nacional de cuidados paliativos.”

La jefa de la División de Cuidados Paliativos detalló que en México tenemos 120 equipos (190 unidades médicas están funcionando para brindar cuidados paliativos y dolor), pero no todas estas unidades dan servicio a todas horas o no tienen espacio adecuado disponible. Sólo el 33% de las unidades tienen disponibilidad oportuna para el consumo de opioides e insumos.

“Nuestro país tiene mejor política pública dictaminada, solo hace falta implementarla. También necesitamos estadisticas sobre el uso y manejo de opioides así como una capacitación del paciente y familia para monitorear de forma multidisciplinaria.”

Procesos de atención al dolor crónico disponibles

Por último, el doctor Ángel Juárez Lemus, presidente de la Asociación Mexicana para el Estudio y Tratamiento del Dolor (AMETD) y anestesiólogo  enfocado al dolor del paciente, detalló que el dolor crónico postquirúrgico es desconocido por pacientes y médicos. 

Se considera que se presenta cuando tienen más de 3 meses después de la cirugía y puede ocurrirle hasta a un 10% de los pacientes.“Es esencial que todo el personal de la salud relacionado con eventos quirúrgicos tenga conciencia del Dolor Crónico Postquirúrgico, su prevención, diagnóstico y tratamiento”, señaló.

Los factores de riesgo para tener dolor crónico son: edad joven, ser mujer, tener dolor crónico preoperatolrio, problemas psicológicos, factores genéticos, tipo y sitio de cirugía, dolor postoperatorio. 

Así mismo, comentó que muchas personas no se operan para tener una mejor salud, tener una columna derecha o tener en mejores condiciones alguna parte de su cuerpo, muchas veces se operan para ya no tener dolor. Por ello, es importante prevenir el dolor crónico a través de la identificación de grupos de riesgo, técnicas quirírgicas, analgésicos preventivos y anestesia local.

Por último, refirió que actialente la terápia física, psicológica, farmacológica y manejo intervencionista para manejar el dolor son algunos de los procesos disponibles para tratarlo antes y después de una cirugía.