Cookies
Este sitio web utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia. Aviso de privacidad
Vida sana
Pareja & sexo
Soy mamá
Familia
Especialidades
Herramientas


© 2022 Todos los derechos reservados. Grupo La Silla Rota. PUBLICACIONES COMUNITARIAS S.A. de C.V.

Obesidad en los políticos es síntoma de corrupción: estudio

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas.

INGRID SILVASep 28, 2021 
Tiempo de lectura: 5 mins.
Fotografía: Gestión

Lo + leído

Tener un instrumento para medir la corrupción resultaría imposible, pues los datos no se tendrían tampoco con exactitud, sin embargo, un nuevo estudio publicado por Pavlo Blavatskyy, profesor de la Universidad de Montpellier en Francia, los países más corruptos del mundo postsoviético tienden a tener los políticos con mayor exceso de peso

En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la obesidad y el sobrepeso como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud:

“La obesidad y el sobrepeso, alguna vez considerados problemas de países de ingresos altos, están aumentando extraordinariamente en los países de ingresos bajos y medianos, especialmente en las zonas urbanas”.

Te recomendamos: 7 beneficios del tamarindo para tu salud que debes conocer

Estudio asegura que obesidad en los políticos es síntoma de corrupción

Blavatskyy que también es especialista en Psicología, utilizó una red neuronal para describir la conexión entre funcionarios del gobierno con sobrepeso y la corrupción de un país y lo hizo mediante el estudio a 15 estados post soviéticos utilizando un algoritmo para analizar fotografías de casi 299 ministros del gabinete de las repúblicas en 2017, clasificando conforme masa corporal media y encontró que el Índice de Masa Corporal (IMC) medio del gabinete de un país estaría altamente correlacionado con su nivel de corrupción, el cual fue medido por índices del Banco Mundial y Transparencia Internacional.

Según la OMS el IMC es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

Un IMC superior a 25 se considera sobrepeso, y superior a 30, obesidad

Así, para sus conclusiones, el investigador comparó el IMC con cinco medidas establecidas de corrupción percibida, entre ellas, el índice anual de Transparencia Internacional y los indicadores de corrupción del Banco Mundial y explicó:

“El índice medio de masa corporal estimado de nuestros ministros está altamente correlacionado con las cinco medidas convencionales de corrupción percibida. La gran corrupción política latente es literalmente visible a partir de altos funcionarios públicos”.

En ese sentido, conforme a las medidas obtenidas, por países postsoviéticos menos corruptos son: Estonia, Lituania, Letonia y Georgia que son países que también cuentan con los gabinetes más delgados mientras que Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán son los peores países por corrupción y de los dos últimos, junto con Ucrania también tienen los ministros con mayor IMC y peso, según las estimaciones del investigador.

Por otro lado, se encontró que la obesidad es un problema común entre los altos cargos del gobierno de la ex Unión Soviética:

“Casi un tercio de los ministros en los 15 estados fueron clasificados como severamente obesos, incluido el 54% de los ministros uzbecos y el 44% de los ministros takiyos. Se estimó que solamente el 3% estaba en la categoría de peso normal”.

El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, pues es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, hay que considerarla como un valor aproximado porque puede no corresponderse con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.

¿Políticos con obesidad y votantes “sanos”?

El especialista señala que la mayoría de las medidas a cuantificar están basados en la percepción del público, que tiende a cambiar con lentitud, por lo tanto, el IMC de los ministros como una variable indirecta, puede resultar útil, especialmente a corto plazo”.

Al respecto, algunos comentarios respecto al estudio por parte de Blavatsky son que hay una aparente inconsistencia pues Transparencia Internacional basa su índice en observaciones subjetivas y:

“Se sabe que las percepciones individuales son pegajosas y cambian relativamente con el tiempo”.

Por otro lado está la cuestión de que muchos podrían pensar que esta relación puede relacionarse simplemente con la cultura; hay países con una cultura más sedentaria o propensa al sobrepeso, aunque también se observó que países con ministros del gabinete con una obesidad mayor tienen a tener una población con menos sobrepeso, aunque en otros casos, como en los estados bálticos, los políticos eran más delgados que la población en general: la corrupción también podría tener a políticos con obesidad pero votantes sanos.

Por lo anterior, el investigador invita a reflexionar sobre los resultados obtenidos pues se requiere mayor investigación al respecto y en otros países del mundo.


Las causas de la obesidad

La OMS también refiere que la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. A nivel mundial ha ocurrido lo siguiente:

- Aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa

- Descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo

- Nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

También te sugerimos: ¿El "agua mineral" realmente aporta minerales?

Finalmente la OMS puntualiza lo siguiente:

“A menudo los cambios en los hábitos alimentarios y de actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; la agricultura; el transporte; la planificación urbana; el medio ambiente; el procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y la educación”.

¿Qué opinas?

Con información de: Organización Mundial de la Salud y Diario Sevilla

Valora este artículo

¿Quieres hacer una corrección? Envia tu corrección

Lo + leído

Últimas noticias

El editor recomienda