Una nueva investigación encontró nuevos datos sobre la miocarditis tras la vacunación. De acuerdo con los expertos de Israel, este problema del corazón es más frecuente en varones jóvenes, aunque todavía no se puede considerar un evento adverso común.

Los resultados de la investigación, que involucró la administración de la vacuna Pfizer, revelaron que las personas más susceptibles a la miocarditis fueron los jóvenes de 14 a 30 años y que entre los hombres de 16 a 19 años, aproximadamente 1 de cada 15,000 desarrolló miocarditis después de una dosis de refuerzo.

Miocarditis tras vacunación: ¿Debemos preocuparnos?

La miocarditis es definida por Mayo Clinic como la inflamación del músculo cardíaco. Dicha inflamación puede disminuir la capacidad del corazón de bombear sangre.

Esta inflamación puede causar señales como dolor en el pecho, falta de aire y ritmos cardíacos rápidos o arritmias (irregulares).

Anteriormente existían estudios que apuntaban una posible asociación entre la miocarditis y las vacunas, pero ahora se encontró una verdadera relación, detalla la American Heart Association.

La institución apunta que, en palabras del gobierno de Israel, la tasa de incidencia de miocarditis después de la primera y la segunda dosis de la vacuna Pfizer fue baja, sin embargo, sí se pudo ver el evento.

Esta asociación informa que se pudo ver principalmente en hombres jóvenes después de una segunda vacunación, lo que sugiere una posible relación entre la inyección y la miocarditis.

Para aprender más de...¿Cómo funcionan las vacunas contra el covid-19?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que actualmente hay más de 200 vacunas contra el covid-19 en desarrollo. Eso no significa que ya estén próximas a ser utilizadas; de hecho, solo 52 se encuentran en las fases de ensayos humanos para comprobar su eficacia o descartarla. Pero ¿cómo funcionan realmente las vacunas anticovid?
Métodos:
Existen 3 métodos para fabricar una vacuna: con agentes patógenos (virus o bacterias) íntegros; con fragmentos del agente patógeno o con el material genético del virus.
(Foto: https://www.scientificanimations.com/wiki-images/, 3D-medical-animation-coronavirus-structure scientificanimations com esp2, CC BY-SA 4.0)
Método 1 con vacunas inactivadas:
Este es una de las 3 estrategias para desarrollar la vacuna bajo el método de agente patógeno íntegro. Aquí se va a aislar el patógeno y se va a destruir o inactivar por medio de sustancias químicas, calor o radiación.
Método 1 con vacunas atenuadas y vectores víricos:
En las vacunas atenuadas se utiliza el virus o un patógeno similar y se mantienen activos pero debilitados; para el vector vírico se usa un virus inofensivo que va a transportar proteínas del patógeno a combatir a fin de que se induzca una respuesta inmune sin causar la enfermedad.
Método 2:
Las vacunas con fragmentos del patógeno solo utilizan partes del virus o la bacteria que son indispensables que el sistema inmune reconozca, estas subunidades suelen ser proteínas o hidratos de carbono.
Método 3:
En la vacuna de ácido nucleico se utiliza una secuencia del material genético para que proporciones instrucciones al cuerpo mediante el ADN o ARN para fabricar proteínas específicas y no todo el virus con la finalidad de que el sistema inmune las reconozca y luche contra ellas.
Actualmente las principales vacunas utilizadas contra el coronavirus utilizan alguno de estos métodos. Los más comunes son el 2 y 3.
(Foto: Spencerbdavis, Solo-mrna-vaccine-4, CC BY 4.0)

Ya existían antecedentes

A inicios de 2022, se llevó a cabo un estudio en la población pediátrica que encontró resultados positivos: la tasa de problemas del corazón después de la vacunación covid en menores de 12 a 15 años fue mayor de la esperada, en especial después de recibir la segunda dosis.

El New York Times apunta que la inflamación del músculo cardíaco se presentó en 1 de 12 mil 361 niños de 12 a 15 años dentro de la misma semana en que se les puso la segunda dosis.

Dicha cifra de problemas del corazón después de la vacunación covid es mayor a la estimación que tenían los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que era de 1 por cada 16 mil 129 personas de 12 a 17 años.