Aunque no todas las personas la tienen, la mayoría de los mexicanos (y de otros países latinoamericanos) tienen una marca o cicatriz muy característica en el brazo, ¿sabes qué es esa marca que muchos tenemos en el brazo y por qué está ahí? Nosotros te contamos. 

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¿A qué se debe esa marca que está en el brazo?

Contrario a lo que muchos podrían pensar, esta característica marca o cicatriz, que para algunos tiene la forma de labios, ubicada en la parte superior de nuestro brazo, no se debe a una enfermedad, ni a una lesión grave: es la prueba de que te han vacunado.

Esta curiosa cicatriz, característica de los mexicanos y otros países, se trata de una marca que deja a su paso la vacuna contra la tuberculosis, que los médicos y profesionales de salud conocen como vacuna bcg, y que suele aplicarse a los recién nacidos:

  • Ante de dejar el hospital luego de su nacimiento.
  • Durante la primera semana de vida.
  • A partir de las 32 semanas de vida si fueron prematuros.

A diferencia de otras, la vacuna contra la tuberculosis se aplica de forma intradérmica: es decir, se aplica de forma más superficial, ya que la aguja y el contenido ingresan solo en la primera capa de la piel, conocida como epidermis.

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Pero, ¿por qué se forma la cicatriz?

Incluso si puede parecer extraño que una vacuna cause una marca que dure toda la vida (y que hasta se vuelva una señal reconocida), esta cicatriz es una reacción perfectamente normal, que ocurre en el 90% de los vacunados, y que puede indicar una correcta vacunación.

Hay que aclarar, eso sí, que no en todos los casos las personas quedarán con esta marca, y no significa que han sido incorrectamente vacunados o que no se les ha aplicado la bcg, sino que su cuerpo ha tenido una reacción diferente, que evitó la aparición de la cicatriz.

La Dra. Anai Romero, egresada de la Universidad de Guadalajara, explicó que esta curiosa marca, producto de la reacción a la vacuna, sigue todo un proceso que es importante conocer:

  • La primera parte, que comienza más o menos a los 10-15 minutos, es la aparición de una ronchita rosada conocida como pápula.
  • Luego de dos o tres semanas, la pápula pasará a ser solo una mancha roja no abultada.
  • A la cuarta semana se pondrá más o menos dura y dará lugar a un nódulo e hinchazón (como si de un piquete de mosquito se tratara), a la sexta semana, que es muy importante no tocar, rascar o exprimir, pero sí limpiar.
  • A la semana 12 de la aplicación, este sitio donde ocurrió la vacuna tendrá una costra, que se caerá por sí sola, y que en su lugar dejará la famosa marca en nuestro brazo izquierdo.

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¿Cuándo hay que preocuparse?

Como ya dijimos, la marca es ocasionada como reacción natural a la vacuna contra la tuberculosis, pero no se trata de la única que puede ocurrir, ya que según informa la Secretaría de Salud, también es común que los ganglios de la axila se lleguen a inflamar.

Esta inflamación en los ganglios tras la vacuna puede llegar a sentirse como “bolitas” y suele resolverse por sí sola, de forma espontánea, por lo que no hay que asustarse, pues no es una señal de alerta.

Lo que sí es una señal de alerta, explica la Dra. Romero, es la presencia del nódulo o úlcera en el sitio de vacunación antes de la cuarta semana, ya que podría indicar que el bebé ha tenido una infección activa de tuberculosis.

(Con información de: Secretaría de Salud, Salud180, Animal Político.)