La ivermectina no es recomendada para el tratamiento de covid por la Organización Mundial de la Salud ni por la Organización Panamericana de la Salud, dos de las entidades reguladores de medicamentos más poderosas del orbe… y, sin embargo, se está consumiendo e incluso recomendando.

El problema, encontraron investigadores de la BBC, es que se vende y anuncia como un “producto milagro” y los países lo creen, médicos de varios países lo han recomendado y millones de personas lo han ingerido. ¿Qué tan cierta es su efectividad?, ¿En verdad es tan buena como la presumen? Esto fue lo que se halló.

Ivermectina: ¿una solución o una promesa nada más?

No tiene ni un año que el doctor Sylvain Aldighieri, de la OPS, mencionó que la organización no apoyaba el uso de la ivermectina para la atención de los pacientes infectados. Fue en enero de 2021, cuando el experto dijo que no a su uso.

“El beneficio de la ivermectina es incierto. Hemos analizado 14 estudios y no estamos recomendando el uso de la ivermectina”, dijo Aldighieri en esa ocasión.

BBC encontró que una gran cantidad de promotores, miles de ellos activistas que se oponen a las vacunas, siguen realizando una fuerte campaña a favor del uso de la ivermectina y que la gente en redes sociales ha creado grupos de consumidores donde se ayudan a conseguir el medicamento.

¿Qué es la ivermectina

Los National Institutes of Health informan que la ivermectina es un medicamento antiparasitario aprobado por la FDA para el tratamiento de una enfermedad intestinal importante en personas inmunodeficientes conocida como “estrongiloidiasis” y la oncocercosis, que comúnmente es llamada “Ceguera de los ríos”, una enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede provocar discapacidad visual y afecciones cutáneas desfigurantes.

Dichos institutos destacan que si bien la ivermectina es bien tolerada y se está analizando como un tratamiento potencial, no se encuentra aprobada por la Food & Drug Administration (FDA) para el tratamiento de infecciones virales como el coronavirus.

Según la FDA, los posibles efectos secundarios de la ivermectina incluyen:

+ hepatitis

+ descenso repentino de la presión arterial

+ vómito

+ erupción cutánea

+ dolor de estómago

+ efectos adversos neurológicos (convulsiones, mareos y confusión)

+ náuseas

+ diarrea

+ hinchazón de las extremidades o la cara

+ erupción cutánea grave

“No hay pruebas de que la ivermectina prevenga la muerte de los infectados”

Se sabe que algunas personas pueden desarrollar una infección severa y que otros pueden perder la vida, pero la ivermectina no sería la solución, advierte el doctor Kyle Sheldrick, quien está llevando a cabo una investigación para ver los resultados de los estudios ivermectinianos. 

“No hemos encontrado una sola prueba clínica que afirme que la ivermectina previene los decesos ocasionados por el coronavirus que no tuviera o signos evidentes de invención o errores tan notorios y críticos que invalidaran el estudio", señaló Sheldrick.

El equipo del doctor también investigó 26 estudios que analizaban los efectos de la ivermectina y encontraron evidencia en 5 de que los datos pudieron haber sido falsificados. ¿Cómo se pudieron dar cuenta? Porque según BBC, estos tenían cifras o filas virtualmente imposibles de personas muy parecidas a los que literal les habían puesto “copy -paste”, en algunos las sumas daban otros resultados, se habían equivocado en los porcentajes y aun así se había publicado o las autoridades sanitarias del lugar de realización no sabían que se habían hecho esos estudios.

¿Por qué se consume entonces? Se sabe que es un medicamento antiparasitario aprobado por la FDA para el tratamiento de una enfermedad intestinal importante en personas inmunodeficientes y otros padecimientos, pero para covid hay instituciones como la OMS y la OPS que todavía no le dan el “visto bueno”. ¿Será un “producto milagro” o un invento genial de los encargados de marketing que sigue influyendo en que varias personas la consuman y la recomienden?

Recuerden que no es bueno automedicarse y que si tienen alguna duda, lo mejor es que vayan con su médico de confianza.

(Con información de la BBC)