¿Se aproxima una pandemia por hongos? No se descarta la posibilidad, pues la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que la presencia de hongos en pacientes es cada vez más común y los tratamientos que hay no están lo suficientemente desarrollados. 

La OMS presentó de manera inédita una lista con los 19 hongos infecciosos más peligrosos para la salud pública. Las enfermedades infecciosas se encuentran dentro de las primeras causas de mortalidad y discapacidad en el mundo. 

(Foto: Especial)

Se estima que las infecciones de bacterias resistentes a los antibióticos causan 1.27 millones de muertes y contribuyen a otros 4.95 millones de decesos a nivel global. Las enfermedades fúngicas invasivas van en aumento, sobre todo en la población inmunocomprometida. 

El diagnóstico y tratamiento de las infecciones por hongos se ven limitados porque no existen métodos de detección o tratamientos ampliamente desarrollados, además de que han emergido hongos que tienen resistencia a los medicamentos, planteó la OMS en su reporte

Sin diagnóstico ni tratamientos, ¿la próxima pandemia será por hongos?

A pesar del incremento de las infecciones fúngicas, éstas reciben poca atención y recursos, lo que genera que no existan muchos datos acerca de estas enfermedades o su carga mundial. 

En 2017, preocupados por el aumento de las superbacterias resistentes a los antibióticos, la OMS desarrolló una lista de las bacterias más peligrosas, incluyendo líneas de investigación y posibles tratamientos. Basados en esa lista, la organización decidió tomar la misma acción contra los hongos.

La lista de los hongos más peligrosos se enfocó en priorizar aquellos patógenos que pueden causar infecciones fúngicas sistémicas agudas y subagudas invasivas para los que existe resistencia a los fármacos u otros problemas de tratamiento y gestión.

Los patógenos incluidos fueron clasificados y luego categorizados en tres grupos de prioridad (crítica, alta y media).

  • El grupo crítico incluye: Cryptococcus neoformans, Candida auris, Aspergillus fumigatus y Candida albicans. 
  • El grupo alto incluye Nakaseomyces glabrata (Candida glabrata), Histoplasma spp, agentes causantes de eumicetos, Mucorales, Fusarium spp., Candida tropicalis y Candida parapsilosis. 
  • El grupo medio incluye: Scedosporium spp., Lomentospora prolificans, Coccidioides spp., Pichia kudriavzeveii (Candida krusei), Cryptococcus gattii, Talaromyces marneffei, Pneumocystis jirovecii y Paracoccidioides spp.

(Foto: Especial)

Cambio climático, comercio y covid-19: precursores de pandemia de hongos

Estas enfermedades afectan de manera grave sobre todo a quienes tienen un sistema inmune comprometido, como personas con VIH, trasplantes de órganos, enfermedades crónicas respiratorias y tuberculosis. 

Las nuevas pruebas indican que la incidencia y el alcance geográfico de las enfermedades fúngicas se están ampliando en todo el mundo debido al calentamiento global y al aumento de los viajes y el comercio internacionales. Durante la pandemia de covid-19, la incidencia notificada de infecciones fúngicas invasivas aumentó significativamente entre los pacientes hospitalizados.

El uso inadecuado de fungicidas, por ejemplo en la agricultura, está aumentando el problema al desarrollar especies más resistentes a tratamientos, por ejemplo en el caso del aspergillus fumigatus, que es un hongo que se ha relacionado a distintos tipos de cáncer. 

¿Qué medidas se deben tomar contra las infecciones fúngicas?

La OMS propone tres áreas principales de acción dirigidas a los gobiernos y profesionales de salud con el fin de mejorar la respuesta global ante estos patógenos que pueden causar un gran daño a la salud pública

  1. fortalecimiento de la capacidad de los laboratorios y la vigilancia: se debe mejorar la capacidad de diagnóstico micológico para gestión y vigilancia
  2. inversiones sostenibles en investigación, desarrollo e innovación:  se necesitan más inversiones en investigación micológica básica, I+D de medicamentos antifúngicos y diagnósticos.
  3. intervenciones de salud pública: se debe incluir la incorporación de las enfermedades fúngicas y los patógenos prioritarios en los programas de formación médica clínica y de salud pública en todos los niveles de formación.

SIGUE LEYENDO:

(Con información de OMS)