José pensó que tenía coronavirus porque presentaba síntomas parecidos a los de la gripe. Sin embargo, dio negativo a la prueba varias veces. Se trataba de la fiebre del valle, una condición potencialmente letal que lo tiene recuperándose hasta hoy.

Sus primeros síntomas fueron fatiga extrema (que le obligaba a trotar en el trabajo para mantenerse despierto), tos y dolores en el cuerpo. Se encontraba dos veces vacunado contra el coronavirus y nada cuadraba… sobre todo porque después desarrolló fiebre y sudores nocturnos.

¿Qué es la fiebre del valle? ¿Qué tan grave es esta condición?

Fiebre del valle: enfermedad difícil de prevenir

¿Cuánto polvo crees que respiras por día? Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que es difícil prevenir la infección con fiebre del valle porque la el hongo coccidioides vive en los suelos y las esporas microscópicas se encuentran en el aire.

De acuerdo con los CDC, las personas que tienen un riesgo más alto de presentar fiebre del valle severa deben tratar de evitar inhalar polvo en grandes cantidades. Hasta el momento, los centros indican que el hongo vive en los suelos de:

  • suroeste de Estados Unidos
  • zonas de México
  • zonas de América Central
  • áreas de América del Sur
  • zona sur central de Washington

¿Cuáles son los síntomas de la fiebre del valle?

Mayo Clinic informa que la fiebre del valle es la forma inicial de la infección por coccidioidomicosis. Dicho padecimiento inicial agudo puede transformarse en una enfermedad más severa, incluyendo la coccidioidomicosis crónica y diseminada.

Los síntomas de la fiebre del valle, indica la clínica mayo, incluyen:

  • Tos
  • Dolores articulares e inflamación muscular
  • Falta de aire
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio
  • Sudoración nocturna
  • Sarpullido irregular color rojo, principalmente en las pantorrillas, pero a veces en brazos, espalda o el pecho