México ha entrenado a una lista poco privilegiada de los Estados Unidos ya que nuestro país vecino le ha pedido a sus ciudadanos no viajar a territorio Azteca debido a los altos contagios por covid que se han presentado en los últimos días.

Actualmente en México hay 267 mil 929 casos activos de covid-19 y en las últimas semanas los contagios han aumentado por la variante ómicron.

Para aprender más de...Covid-19 prolongado: 7 datos que debes conocer

¿Qué es?
También referido como síndrome post-covid-19 o covid-19 persistente, se define como la persistencia de signos y síntomas que surgen durante o después de padecer covid-19, duran más de 12 semanas y no se explican por un diagnóstico alternativo. Sin importar la levedad o gravedad de la infección, cualquiera puede desarrollar este síndrome.
Clasificación:
Se identifican tres tipos generales de síntomas del covid- 19 persistente: síntomas residuales que continúan tras la recuperación de la enfermedad grave; síntomas debido a una falla funcional en uno o múltiples órganos que persiste tras la recuperación y síntomas o síndromes nuevos que surgen tras una infección leve o asintomática.
Síntomas según sistemas:
El síndrome post covid-19 presenta síntomas que pueden afectar a uno o múltiples sistemas corporales. En el sistema respiratorio: tos y dificultad para respirar; en el cardiovascular: dolor torácico, opresión y palpitaciones; en el sistema gastrointestinal: dolor abdominal, náuseas, diarrea y pérdida de peso.
En el sistema neurológico es donde se presentan más síntomas: dolor de cabeza, mareos, zumbidos en el oído, pérdida del gusto o el olfato, trastornos del sueño, sensaciones anormales de cosquilleo, calor o frío en la piel, dolores musculares, niebla mental, problemas de memoria o concentración, ansiedad y depresión.
Otros síntomas son fatiga, fiebre, dolor de cuerpo, de articulaciones, de garganta y oídos. La Encuesta Internacional de Síntomas recopiló información en 56 países y se reportaron 205 síntomas del síndrome post-covid-19 con una duración promedio de más de 90 días y seis meses en los más graves, quienes presentaron cada uno un promedio de 13 síntomas.
Sin tomar en cuenta a pacientes con secuelas de daños en los órganos o aquellos con enfermedades previas, el perfil de las personas que padecen un covid-19 prolongado son personas, en su mayoría mujeres en el rango de 35 a 50 años.
Falta mucho que aprender:
Todavía falta mucho por estudiar al respecto y es temprano para establecer rigurosamente los factores de riesgo, la totalidad de los síntomas, la población afectad, las discapacidades que se desarrollan, el nivel de prevalencia y mortalidad y otros aspectos sociales como el impacto laboral, psiquiátrico y en los sistemas de salud.

EU pide a sus ciudadanos no viajar a México por covid

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos alertaron a sus ciudadanos para que no viajen a México y a otros como Brasil, Ecuador, Paraguay, Singapur, Kosovo, San Vicente, las Granadinas, Filipinas, Moldavia y Guyana Francesa.

México ahora ha entrado a una lista negra de Estados Unidos en donde se encuentran casi 130 países clasificados en el nivel 4 de peligrosidad por covid-19.

¿Qué recomienda la CDC a sus ciudadanos en caso de viajar a México?

Los CDC dan las siguientes recomendaciones a los ciudadanos norteamericanos que decidan viajar a México:

  • Si debes viajar a México, asegúrate de estar vacunado y al día con tus vacunas contra covid-19.
  • Sigue todos los requisitos y recomendaciones en México
  • Cualquier persona de dos años o más debe usar un cubrebocas que le quede bien en los espacios públicos interiores.

(Foto: Especial)

Además indica que aún estando vacunado contra covid-19 puedes estar en riesgo de contraer y propagar el coronavirus.

Vacunas sí protegen contra ómicron

La buena noticia es que si estás vacunado, no debes temer al ómicron ya que éstas protegen contra esta nueva variante, sin embargo, debes seguir cuidándote y respetando las medidas sanitarias requeridas para no contraer covid-19.

La respuesta inmunitaria que generan las vacunas contra el SARS-CoV-2 es suficientemente potente y variada como para responder de manera efectiva contra la ómicron y otras variantes del virus del coronavirus, según sendos estudios del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III de Madrid.

El primero, publicado hace poco más dos meses, sostiene que la respuesta inmunitaria de los linfocitos T citotóxicos generada por las vacunas disponibles es lo bastante potente y variada como para responder de manera efectiva contra todas las variantes del virus.

El segundo, que acaba de publicarse, sugiere además que la protección inmunitaria celular citotóxica y auxiliar generada por las vacunas no se ve afectada por la variante ómicron.

Ambas investigaciones pretendían evaluar la eficacia de las vacunas contra las cepas actuales y futuras del virus SARS-CoV-2, algo esencial para controlar la pandemia desde el punto de vista clínico y para gestionar la protección social y la recuperación económica.

Actualmente, todas las vacunas contra el covid-19 se basan en la cepa original denominada Wuhan-1, pero cada vez más se detectan nuevas variantes y subvariantes del SARS-CoV-2 que acumulan mutaciones frente a esta cepa original, lo que podría modificar la eficacia de la respuesta inmunitaria.

Para aprender más de...¿Cómo funcionan las vacunas contra el covid-19?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que actualmente hay más de 200 vacunas contra el covid-19 en desarrollo. Eso no significa que ya estén próximas a ser utilizadas; de hecho, solo 52 se encuentran en las fases de ensayos humanos para comprobar su eficacia o descartarla. Pero ¿cómo funcionan realmente las vacunas anticovid?
Métodos:
Existen 3 métodos para fabricar una vacuna: con agentes patógenos (virus o bacterias) íntegros; con fragmentos del agente patógeno o con el material genético del virus.
(Foto: https://www.scientificanimations.com/wiki-images/, 3D-medical-animation-coronavirus-structure scientificanimations com esp2, CC BY-SA 4.0)
Método 1 con vacunas inactivadas:
Este es una de las 3 estrategias para desarrollar la vacuna bajo el método de agente patógeno íntegro. Aquí se va a aislar el patógeno y se va a destruir o inactivar por medio de sustancias químicas, calor o radiación.
Método 1 con vacunas atenuadas y vectores víricos:
En las vacunas atenuadas se utiliza el virus o un patógeno similar y se mantienen activos pero debilitados; para el vector vírico se usa un virus inofensivo que va a transportar proteínas del patógeno a combatir a fin de que se induzca una respuesta inmune sin causar la enfermedad.
Método 2:
Las vacunas con fragmentos del patógeno solo utilizan partes del virus o la bacteria que son indispensables que el sistema inmune reconozca, estas subunidades suelen ser proteínas o hidratos de carbono.
Método 3:
En la vacuna de ácido nucleico se utiliza una secuencia del material genético para que proporciones instrucciones al cuerpo mediante el ADN o ARN para fabricar proteínas específicas y no todo el virus con la finalidad de que el sistema inmune las reconozca y luche contra ellas.
Actualmente las principales vacunas utilizadas contra el coronavirus utilizan alguno de estos métodos. Los más comunes son el 2 y 3.
(Foto: Spencerbdavis, Solo-mrna-vaccine-4, CC BY 4.0)
¿Qué es?
También referido como síndrome post-covid-19 o covid-19 persistente, se define como la persistencia de signos y síntomas que surgen durante o después de padecer covid-19, duran más de 12 semanas y no se explican por un diagnóstico alternativo. Sin importar la levedad o gravedad de la infección, cualquiera puede desarrollar este síndrome.
Clasificación:
Se identifican tres tipos generales de síntomas del covid- 19 persistente: síntomas residuales que continúan tras la recuperación de la enfermedad grave; síntomas debido a una falla funcional en uno o múltiples órganos que persiste tras la recuperación y síntomas o síndromes nuevos que surgen tras una infección leve o asintomática.
Síntomas según sistemas:
El síndrome post covid-19 presenta síntomas que pueden afectar a uno o múltiples sistemas corporales. En el sistema respiratorio: tos y dificultad para respirar; en el cardiovascular: dolor torácico, opresión y palpitaciones; en el sistema gastrointestinal: dolor abdominal, náuseas, diarrea y pérdida de peso.
En el sistema neurológico es donde se presentan más síntomas: dolor de cabeza, mareos, zumbidos en el oído, pérdida del gusto o el olfato, trastornos del sueño, sensaciones anormales de cosquilleo, calor o frío en la piel, dolores musculares, niebla mental, problemas de memoria o concentración, ansiedad y depresión.
Otros síntomas son fatiga, fiebre, dolor de cuerpo, de articulaciones, de garganta y oídos. La Encuesta Internacional de Síntomas recopiló información en 56 países y se reportaron 205 síntomas del síndrome post-covid-19 con una duración promedio de más de 90 días y seis meses en los más graves, quienes presentaron cada uno un promedio de 13 síntomas.
Sin tomar en cuenta a pacientes con secuelas de daños en los órganos o aquellos con enfermedades previas, el perfil de las personas que padecen un covid-19 prolongado son personas, en su mayoría mujeres en el rango de 35 a 50 años.
Falta mucho que aprender:
Todavía falta mucho por estudiar al respecto y es temprano para establecer rigurosamente los factores de riesgo, la totalidad de los síntomas, la población afectad, las discapacidades que se desarrollan, el nivel de prevalencia y mortalidad y otros aspectos sociales como el impacto laboral, psiquiátrico y en los sistemas de salud.

El artículo publicado esta semana ha analizado el posible impacto de las mutaciones presentes en la variante ómicron que podrían facilitar el escape del virus de las respuestas inmunitarias citotóxicas y auxiliares generadas por las vacunas, en concreto las asociadas a los 551 alelos de HLA clase I y a los 41 alelos de HLA clase II más abundantes en la población humana.

Mediante un análisis computacional, el nuevo estudio ha confirmado algo que ya sugería el trabajo publicado en diciembre: estos casi 600 alelos, presentes en más del 90% de la población humana, contienen suficientes epítopos de células T sin mutaciones de escape a las vacunas en la variante ómicron.

El artículo anterior, llevado a cabo antes de la aparición de la variante ómicron, centró su estudio en los 551 alelos HLA clase I y llegó a una conclusión similar analizando otras variantes previas del SARS-CoV-2.

Para los autores las conclusiones son claras: no hay evidencias de que la protección mediada por la respuesta celular citotóxica generada con la vacunación se vea afectada de manera significativa por las variantes emergentes del SARS-CoV-2.

En su opinión, el SARS-CoV-2 tendría que mutar muchísimo más de lo que lo está haciendo hasta el momento, y de manera muy distinta a la de ahora, para plantear un posible escenario en el que las vacunas no ofrecieran una buena protección mediada por la respuesta inmune celular.

En cualquier caso, la vigilancia que se está haciendo de las variantes es fundamental, tal y como se ha visto con ómicron, cuya influencia se continúa estudiando para conocer aún mejor su comportamiento.

Sigue leyendo: Inicia la vacunación de refuerzo a mayores de 40 años en CDMX

(Con información de: EFE y Forbes)