De acuerdo con un estudio ordenado por el gobierno federal de Estados Unidos, hasta 250 mil personas mueren al año porque son mal diagnosticadas en las salas de emergencias. Los médicos fallan a la hora de identificar condiciones médicas serias como embolia, sepsis y neumonía.

Un artículo publicado por The New York Times da cuenta del estudio ordenado por la Agencia de Investigación en Salud y Calidad, del cual se desprende que:

  • Alrededor de 7.4 millones de personas reciben un diagnóstico inadecuado,
  • 130 millones de visitas  se hacen cada año a las áreas de emergencia.
  • Unos 370,000 pueden sufrir daños serios como consecuencia.

 

La investigación, realizada por la Universidad Johns Hopkins, analizó información de dos décadas de estudios que cuantificaron el índice de errores de diagnóstico en las salas de emergencia e identificaron las condiciones serias en las que los doctores son más propensos a cometer errores.

Muchos de los estudios se basaron en incidentes ocurridos en Europa y Canadá, lo cual provocó que organizaciones médicas de Estados Unidos criticaran las conclusiones.

El reporte dice que aunque estos errores son relativamente raros, es más probable que ocurran cuando alguien presenta síntomas que no son muy comunes.

“Un doctor puede que no imagine de inmediato que una mujer con problemas de respiración tenga un ataque al corazón o que alguien con dolor de espalda tenga un absceso en la médula espinal”.

En México la situación no es mejor

 En México, desde 2016 el gobierno emprendió un programa para mejorar la atención en los servicios de urgencias.

Consistía en reducir el tiempo de espera para recibir la atención médica, garantizar que la primera acción al arribo del paciente fueraala clasificación en el Triage y priorizar la atención médica con base en el nivel de gravedad.

Y decían que 154 hospitales  operaban esa estrategia.

Es algo que los pacientes ponen en duda pues en el caso Ruth, quien debía ser internada de emergencia para que el herpes zoster no le llegara al ojo y perdiera la visión, el supuesto triage lo realizó un empleado administrativo y dijo que debía tener “muuuuuucha paciencia porque había pacientes más graves”.

Uno de los autores del estudio de la Universidad Johns Hopkins, el doctor David E. Newman-Toker, quien es neurólogo y director de su Centro de Excelencia Diagnóstica, destaca que “es un elefante en el cuarto al que nadie le está prestando atención”.

Mujeres y afroamericanos, con más riesgo

Aclaró que no se trata de echar la culpa a la base de doctores de la sala de emergencias, pero si es preciso subrayar la necesidad de analizar a profundidad donde están ocurriendo los errores para buscar el tipo de entrenamiento, tecnología y apoyo que les permita evitar esos malos diagnósticos.

El estudio también reveló un tema de preocupación. Las mujeres y las personas de color tenían entre 20 y 30% de mayor riesgo de ser mal diagnosticadas.

Este reporte generó un comunicado del presidente del Colegio de Doctores de Emergencia de Estados Unidos, el doctor Christopher  Kang, quien señaló que además de llegar a conclusiones incompletas y erróneas, el documento tiene un tono que caracteriza de manera imprecisa e innecesariamente menosprecia la práctica de la medicina de emergencia en los Estados Unidos.