Como sacado de una película de ciencia ficción, un experto en neurociencias y otro en ingeniería predicen que en un futuro no muy lejano, las personas podrían conectarse a internet no solo desde su celular, sino desde su propio cerebro.

El escenario futurista en el que las personas acuden a tiendas electrónicas para comprar su diadema o gorra con conexión cerebral a internet y capaces de leer el pensamiento, fue planteado por el neurocientífico de la Universidad de Columbia, Rafael Yuste y el ingeniero Darío Gil, director mundial del área de investigación de IBM, durante una visita a la Casa Blanca para participar en el Consejo de Seguridad Nacional.

Por si fuera poco, la función de "autocompletar" palabras que los celulares ofrecen hoy en día,  se trasladará a este paradigma tecnológico para autocompletar... la imaginación. 

(Foto: Pixabay)

¿Qué otras predicciones hay?

En una entrevista con el periódico El País, Yuste y Gil comparten otras formas en las que la neurotecnología y la inteligencia artificial van a cambiar el funcionamiento del mundo. El primer cambio que se vislumbra es que estas tecnologías van a cambiar la naturaleza del ser humano. "Nos vamos a convertir en híbridos. Esto es una cosa que va a ocurrir sí o sí. No tengo ni la más mínima duda." Afirma, el neurocientífico Rafael Yuste.

Lo que esto significa es que la naturaleza humana va a cambiar porque "habrá gente que este aumentada y gente que no, y eso cambiará la especie humana". El teléfono celular hoy sirve para realizar muchas actividades de la vida cotidiana como encontrará una calle o hacer una transferencia de dinero, aunque eso sucede no por el celular, sino porque éste tiene una conexión a internet.

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En el futuro esa conexión va a estar en la cabeza por medio de una interfaz cerebro-computadora. De esta forma se trasladará una parte del procesamiento mental al exterior, como la memoria que será externa y y nos mandará información de regreso, lo cual aumentará las capacidades cognitivas y mentales de los seres humanos. Ésta tecnología probablemente no será invasiva y será distribuidas a toda la población de forma masiva, aunque como hoy sucede con la brecha digital, en el futuro habrá personas que estén aumentadas y otras que no. 

(Foto: Pixabay)

Será en un futuro cercano

Rafael Yuste considera que el cambio será gradual, "primero llegarán dispositivos y aplicaciones que nos permitan registrar y descifrar la actividad mental. Será en 10 años". Las primeras aplicaciones permitirán escribir mentalmente o traducir de forma simultánea; diez años más tarde serán gorras, cascos o diademas que faciliten introducir información en el cerebro.

"Si tú quieres acabar la frase en la que estás pensando, un algoritmo la completará. Imagina que te la completa no sólo con lo que quieres escribir, sino que también con qué tienes que comprar en el supermercado, qué relaciones buscar y qué decir.   

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Con información de: El País