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“Empecé a fumar desde la segunda guerra mundial; no he parado”

En el mundo existen 1,100 millones de fumadores y en México hay 14.9 millones. El tabaco mata a una persona cada 4 segundos. El 31 de mayo es el Día Mundial sin Tabaco

ARANTXA LÓPEZMay 30, 2022 
Tiempo de lectura: 17 mins.
El 31 de mayo se conmemora el Día Mundial sin Tabaco (Foto: Especial)

Wolfgang Lichter probó el tabaco por primera vez impulsado por la convivencia con otros, platica en entrevista con SuMédico. Tenía 14 ó 15 años y su país natal, Alemania, estaba bajo ocupación norteamericana tras la segunda guerra mundial.

Como un gesto de amistad, algunos soldados americanos les regalaban cigarros a sus contrapartes alemanas. Wolfgang no ha parado de fumar desde entonces, hoy tiene 76 años. 

Recuerda que el primer cigarro que probó le causó mareos y que en general no fue una experiencia placentera; sin embargo, continuó fumando, también impulsado por la presión social.

Era un hombre joven y era genial fumar. Casi todos los que conocía fumaban en ese momento.

Ha habido algunos períodos de abstención, quizás por uno o dos meses, pero Wolfgang siempre regresa al cigarro tras momentos de estrés o tensión. Pero también, reconoce que fuma más cuando trabaja en sus diseños de joyas y esculturas, que es a lo que se dedica.  

(Foto proporcionada por Wolfgang Lichter)

Fumar brinda una falsa sensación de bienestar, impulsada por cambios en el funcionamiento y la estructura del cerebro, como explica la doctora Guadalupe Ponciano, fundadora de la Clínica contra el Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Según la Comisión Nacional para las Adicciones (CONADIC), en el mundo existen más de 1,100 millones de fumadores. El consumo del tabaco y la exposición al humo es considerado la primera causa de muerte en el mundo totalmente prevenible. Cada año, 8 millones de personas fallecen por el tabaquismo, de ellas un millón no consumían tabaco, es decir eran fumadoras pasivas y estuvieron expuestas al humo de tabaco por convivir con fumadores activos. 

El 31 de mayo se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, fecha que busca alertar, informar y sensibilizar a la población sobre los riesgos de su consumo.

(Foto: Unsplash)

Tabaquismo, enfermedad que se contagia por vías de imitación

¿Por qué una persona comienza a fumar? “Para convivir, para integrarme, para hacer amigos, porque es lo que estaba de moda”, son las respuestas que dan 4 personas entrevistadas por SuMédico acerca de los motivos que les llevaron a probar el cigarro por primera vez. 

Incluso la autora de este reportaje recuerda su primer acercamiento al tabaco cuando tenía 13 años y se encontraba en el baño de una amiga de la secundaria. Ésta le dijo que el resto de las chicas en la escuela ya fumaban, que era algo normal y sobre todo, que no pasaba nada. Tras meditarlo unos segundos y recordar a su papá que nunca fumó y a su mamá que sí lo hacía, la ingenua adolescente se atrevió a dar la primera fumada. No volvió a probar el cigarro hasta los 17 años, impulsada otra vez por un grupo de amigos.

Fumar supone un acto de socialización. El principal motivo de inicio en el consumo de tabaco en ambos sexos es la presión de pares, aunque en las mujeres también destacan eventos emocionales. “Si todos mis cuates fuman, entonces yo también fumo”, es la racionalización que sucede para muchos, minutos antes de probar su primer cigarro, explica en entrevista con SuMédico la doctora Guadalupe Ponciano Rodríguez, profesora de farmacología y epidemiología clínica, fundadora en 2001 de la Clínica contra el Tabaquismo en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo de la misma institución. 

Ella misma agrega que según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2019 en México, la edad promedio de inicio de consumo de tabaco es de los 12 a los 15 años y la prevalencia es igual en hombres y mujeres. En cambio, en la edad adulta, por cada 2 hombres, una mujer fuma. 

Según la CONADIC, la prevalencia de fumadores actuales es del 17.6%, lo que significa que 14.9 millones de mexicanos de 12 a 65 años son fumadores, de los cuales: 5.5 millones fuman a diario; 9.4 millones son fumadores ocasionales y 1.8 millones tiene adicción a la nicotina

(Foto: Unsplash)

La nicotina tarda de 4 a 5 segundos en llegar al cerebro

El tabaquismo ya se considera una enfermedad porque interfiere en las funciones normales del cerebro, indica la especialista. La nicotina es una droga, legal, pero al fin droga, y como sustancia psicoactiva actúa directamente en el nivel del cerebro de la persona que la inhala. 

Cuando una persona inhala el humo de tabaco, o como se dice coloquialmente, cuando “da el golpe”, el humo llega al aparato respiratorio, que tiene una gran superficie y capacidad de absorción, lo que permite que la nicotina llegue al cerebro en no más de 4 o 5 segundos.

Explicado de otra forma, con una sola fumada, el cerebro se inunda de nicotina en un tiempo mucho menor de lo que sucede con otras drogas con peor publicidad que el cigarro como la heroína. En este momento la nicotina interactúa con los receptores nicotínicos que se ubican en varias partes del cerebro, siendo la más importante una zona conocida como el área de placer o recompensas.

“La cerradura son los receptores y la llave es la nicotina”, explica la doctora Ponciano y añade que una vez abiertos, se liberan grandes cantidades de dopamina, molécula que brinda placer y bienestar y en consecuencia, una adicción, no al sabor sino al falso estado de bienestar.  

(Foto: Unsplash)

La nicotina es más adictiva que la heroína y la cocaína

La constante entrada de nicotina y liberación de dopamina provoca cambios funcionales y estructurales en el cerebro. Y esto hace que aunque las personas quieran dejar de fumar, todas las modificaciones en el órgano maestro dificultan y en ocasiones imposibilitan la hazaña. 

Hay cambios en la estructura y en la función del cerebro para transformarlo en un cerebro adicto a la nicotina.

Además advierte que la sustancia activa en el cigarro es más adictiva que drogas ilegales como la heroína o la cocaína. Esto se debe a que el organismo elimina la nicotina en un promedio de 30 minutos a dos horas y por lo tanto no se va a acumular. Esto hace que el cuerpo necesite una renovación casi inmediata de la dosis

Lo inusual es que a diferencia del resto de las drogas, el tabaco no altera la percepción de la realidad y sin embargo, como vemos, es altamente adictivo, explica el doctor Héctor Francisco Gómez Estrada, director de tratamiento de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), una asociación civil sin fines de lucro que se dedica a la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y la investigación científica sobre el consumo de drogas en México desde hace 50 años. 

Según la CONADIC, en México mueren 135 personas diariamente debido a problemas respiratorios, cardiovasculares, crónicos y de cáncer de pulmón asociados al consumo de tabaco. Mientras que a nivel mundial, son 8 millones de personas las que fallecen anualmente por esta enfermedad, de las cuales 51 mil son mexicanos.  

(Foto: Unsplash) 

“Se creía que fumar era una forma de crecer”

Omar Martínez tenía 15 años cuando empezó a fumar, en esa época, tener un cigarro en mano era señal de madurez y crecimiento, explica en entrevista para SuMédico.

En aquella época se creía que fumar era una forma de crecer.

Después de sus primeras andadas, dejó de fumar por cinco años,  hasta que el tabaco lo refugió de un problema personal. “Sin darme cuenta volví a caer como lo estaba antes”, platica Omar de 53 años. Él mismo reconoce que no es tanto el sabor lo que le llama la atención, “la realidad es que es más por adicción que por otra cosa”, puntualiza. 

El doctor Héctor Gómez de los Centros de Integración Juvenil dice que una adicción es la dependencia física o psicológica que algunas sustancias psicoactivas, legales o ilegales,  provocadas por el abuso en el consumo, causa una búsqueda ansiosa de la misma. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió en 1982 a la dependencia como un síndrome que implica un comportamiento que se establece con una gran prioridad para el uso de una o varias sustancias. El consumo recurrente de algún estupefaciente puede generar adicción, situación que se considera un trastorno cerebral porque genera cambios funcionales en el cerebro, explica el especialista del CIJ.

Para que ocurra una adicción, la persona primero genera una tolerancia a la droga, es decir, para obtener los mismos efectos que al inicio de su consumo se tiene la necesidad de incrementar la dosis cada vez más. 

(Foto proporcionada por Omar Martínez)

La pregunta que indica si eres adicto

¿Por qué no todas las personas que fuman se vuelven adictas a la nicotina? La doctora Ponciano y el doctor Gómez concuerdan en que el tabaquismo no ocurre por un solo factor, sino que es multifactorial. 

En algunas personas puede existir un factor genético en el que un individuo es más susceptible porque al metabolizar con mayor rapidez la nicotina, necesitan de una mayor dosis para satisfacer sus necesidades. También se habla de cromosomas particulares que están asociados al tabaco, pero las investigaciones han sido inconclusas. 

De la misma forma se encuentran los factores ambientales, en los que va a depender la forma de crianza de los niños, si alguno o ambos padres fuman, cuánta vigilancia o libertad hay, si hay fácil acceso a drogas legales e ilegales, pocas habilidades para resistirse a la presión de los pares, curiosidad por experimentar o la presencia de trastornos mentales. 

Sin embargo, el principal factor que aumenta el riesgo de desarrollar una adicción es la edad. Cuanto más joven se inicie el consumo de alguna sustancia psicoactiva, mayores son las probabilidades de ser adicto. Esto se debe a que el sistema nervioso central termina su maduración hasta los 25 años de edad, dejando más susceptibles a los menores de edad.

La doctora Ponciano explica que una de las preguntas más útiles para saber si una persona tiene adicción al tabaco es preguntarle cuánto tiempo pasa entre que se levanta y fuma su primer cigarro.

Ella misma añade que en las adicciones hay dos tipos de dependencia, la física y la psicológica. La primera se refiere a personas que empiezan a temblar o sudar si no fuman y la segunda se refiere a los aspectos emocionales que los fumadores hacen inherentes al tabaco, como sentir que fumar es la única o la mejor forma de descargar emociones. 

(Foto: Unsplash)

“Las adicciones no se curan, se controlan y el control es la abstinencia” 

Por su parte, Wolfgang, que hoy radica en México,  asegura que fuma entre 5 a 7 cigarros al día mientras que Omar admite fumar de 12 a 15 cigarros diariamente. Los dos hombres reconocen que tienen una adicción y de la misma forma conocen cuáles son las implicaciones negativas y los riesgos que el hábito representa. Sin embargo, a pesar de los intentos por renunciar, ninguno ha triunfado. 

En el mundo existen más de 1,100 millones de fumadores, indica la CONADIC. En el caso de la Ciudad de México, una encuesta realizada por dicho organismo encontró que el 75.4% de los fumadores están interesados en dejar de fumar y que el 42.6% intentaron dejar de fumar

Sin embargo, como explica la doctora Ponciano, la razón por la que es tan difícil dejar de fumar es porque las adicciones son de por vida. Esto se debe a dos cosas. La primera es que el cerebro ha sufrido cambios irreparables tras la constante entrada de nicotina y liberación de dopamina y la segunda es que el cerebro guarda una memoria bioquímica en la que permanece el recuerdo de sensaciones “positivas” asociadas a la sustancia psicoactiva.

Cuando una persona que ha dejado de fumar por años y vuelve a fumar aunque sea un cigarro, lo que sucede es que la nicotina llega al cerebro y abre esas vías de recuerdo de sensaciones. Peor aún si la persona se encuentra en un estado emocional vulnerable, ya que una recaída no es con uno o dos cigarros, sino con la cajetilla entera. Por eso es tan fácil que los fumadores intenten dejar de fumar y vuelvan a recaer constantemente, dice la doctora. 

Las adicciones no se curan, se controlan y el control es la abstinencia.

(Foto: Unsplash)

La culpa de reconocer que no hay nada positivo en fumar 

Según la CONADIC, el tabaco mata a una persona cada 4 segundos, además de que el tabaquismo es un factor de riesgo de 6 de las 8 principales causas de muerte en el mundo y de 4 de las 6 enfermedades no transmisibles responsables de casi dos tercios de las muertes a nivel global: el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias y la diabetes. 

Un cigarro contiene alrededor de 7,000 sustancias químicas de las cuales 250 son tóxicas o cancerígenas, de acuerdo con la OMS, que además apunta que quienes fuman a diario pierden alrededor de 10 años de vida. 

Wolfgang y Omar concuerdan en dos puntos fundamentales sobre fumar, a pesar de que las entrevistas se les realizaron de forma individual. El primer punto es que lo peor de fumar son los efectos negativos que éste hábito confiere a la salud

Por su parte, Wolfgang dice que se siente algo culpable por conocer los riesgos de fumar y aún así continuar haciéndolo, aunque señala que tras 60 años como fumador activo no se le ha presentado ninguna afectación física, quizás, sospecha, ser una persona físicamente activa lo ha ayudado. Él menciona que acude al gimnasio 3 a 4 veces por semana. 

Omar dice que para él la peor parte de fumar es que “es un ataque directo a tu salud y la salud de todos los que te rodean”, además de que empeora la apariencia física y causa dientes amarillos y mal aliento.

No puedo hablar de algo positivo (sobre fumar).

El segundo punto en el que coinciden los dos fumadores es sobre el mensaje que dan a las personas sobre el tabaquismo. “Si nunca has fumado no empieces” dice Wolfgang y  “si ya iniciaron, que sepan en lo que se meten y lo que pueden evitar”, indica Omar.

 La OMS enlista los siguientes beneficios por dejar de fumar

  1. A los 20 minutos disminuye el ritmo cardiaco y baja la tensión arterial; 
  2. Después de 2-12 semanas mejora la circulación sanguínea y aumenta la función pulmonar; 
  3. En 1-9 meses disminuye la tos y la dificultad para respirar;
  4. En 1 año, el riesgo de cardiopatía coronaria es un 50% inferior al de un fumador; 
  5. En 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye hasta 50% al igual que el de padecer cáncer en boca, garganta, esófago, vejiga y páncreas.

Para saber más de...5 enfermedades que provoca el tabaquismo

¿Por qué es nocivo?
El cigarro en todas sus presentaciones y su principal componente, el tabaco, son productos extremadamente nocivos para la salud. Estos productos contienen más de 7000 sustancias químicas, de las cuales 250 son tóxicas o cancerígenas. Incluso los fumadores pasivos corren el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el tabaco.
Letalidad:
Quienes fuman a diario pierden alrededor de 10 años de vida por el hábito y cada día mueren más de veinte mil personas como consecuencia del consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno. Estas son las enfermedades más comunes derivadas del tabaquismo.
Enfermedades cardiovasculares (ECV):
El humo del tabaco daña las arterias coronarias y provoca la formación de placas y coágulos que bloquean el flujo sanguíneo, evento que es la principal causa de infartos, derrames cerebrales, insuficiencia cardíaca y otras ECV. Fumar duplica el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular y cuadruplica el riesgo de presentar una enfermedad de este tipo.
Cáncer:
El consumo de tabaco aumenta el riesgo de padecer muchos tipos de cáncer. Desde el bucal, el de garganta, leucemia mielógena aguda, cáncer de los senos nasales y paranasales, cáncer colorrectal, renal, hepático, pancreático, gástrico, de pulmón, ovárico, en las vías urinarias, de mama y cervicouterino.
Complicaciones en el embarazo:
El consumo del tabaco y la exposición a las sustancias nocivas del producto causa diversas complicaciones del embarazo como: muerte fetal, aborto espontáneo, embarazo ectópico, parto prematuro y bebés con bajo peso al nacer que desarrollan problemas de salud a los largo de su vida.
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
El humo de tabaco dilata y rompe los alveolos pulmonares lo que provoca una disminución de la capacidad del flujo del oxígeno a la sangre y genera una acumulación de moco purulento que dificulta la respiración y la hace dolorosa. Uno de cada cinco fumadores desarrollará esta enfermedad en su vida.
Tuberculosis:
Es una enfermedad que daña a los pulmones, deteriora la función pulmonar y puede causar muerte por insuficiencia respiratoria. Una cuarta parte de la población mundial padece una infección tuberculosa latente que podría activarse y los fumadores corren un mayor riesgo de un desarrollo grave de la enfermedad.

Programas de la UNAM y los CIJ contra el tabaquismo 

Cuando existe una adicción, lo mejor que se puede hacer, además de reconocerlo, es pedir ayuda profesional. En el caso de la adicción al cigarro, ésta combina la intervención farmacológica con la intervención psicológica. La doctora Ponciano asegura que los mejores tratamientos para dejar de fumar son aquellos que enfrentan la dependencia física con medicamentos y la dependencia psicológica con la terapia cognitivo conductual.

En la Clínica contra el Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UNAM se está ofreciendo un tratamiento gratuito y cuya modalidad surge a raíz de los impedimentos de la pandemia que todavía no permiten retomar las sesiones grupales. Se trata de un podcast en Spotify que la persona interesada deberá escuchar semanalmente durante 3 meses y en el que se asignarán tareas que ayudarán a que se deje de fumar poco a poco, al cabo de 12 semanas se realizará una evaluación y seguimiento.

También existe un tratamiento exclusivo para vapeadores en el que se realiza una valoración física para constatar la salud pulmonar. Para obtener acceso al tratamiento el interesado debe llamar al teléfono 56 23 23 00 con la extensión 32446 o 43102 y el correo de la especialista es ponciano@unam.mx.

Por su parte, los Centros de Integración Juvenil cuentan con una amplia red de atención a lo largo de la República Mexicana. Hay 106 unidades de prevención y tratamiento ambulatorio, 11 unidades de hospitalización, 2 unidades para brindar tratamiento con metadona y 1 unidad de investigación científica. 

Las personas pueden acceder a los servicios acudiendo a cualquier unidad operativa o bien mediante los teléfonos de WhatsApp 55 4555 12 12, 55 1856 2724; 55 3069 0030; 55 1856 5224. También se puede contactar al CIJ en su página de Facebook CIJ_Contigo 1 y mediante el correo cij@cij.gob.mx. Asimismo la persona interesada puede realizar un autodiagnóstico para identificar cualquier adicción en la página https://www.cij.gob.mx/Autodiagnostico/.  

Una vez haber contactado a los CIJ, la persona recibirá una valoración médica y posteriormente un tratamiento psicológico o farmacológico. 

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