En un video, la doctora alemana Margareta Griesz-Brisson sostiene que el uso prolongado de cubrebocas provoca que se reinhale el oxígeno respirado y se prive al cerebro del mismo, lo cual provoca una degeneración de dicho órgano y una pérdida irremediable de neuronas, lo que finalmente termina por causar una enfermedad neurodegenerativa. Sin embargo, la evidencia demuestra que sus declaraciones son totalmente falsas. 

La alemana también califica el uso de cubrebocas en niños y adolescentes como un crimen, ya que la falta de oxígeno no “inhibe el desarrollo del cerebro y el daño resultante no puede ser reparado”.  Las declaraciones, que ya fueron traducidas al español, francés e inglés, comenzaron a ser compartidas por redes sociales, sin embargo no hay evidencia ni ningún tipo de información que pueda respaldar lo antedicho.

La agencia de noticias EFE consultó a expertos en ciencia y medicina quienes, mediante hechos, confirmaron que el uso de cubrebocas no causa daño neuronal ni enfermedades neurodegenerativas

(Foto: Unsplash)

¿El uso de cubrebocas causa enfermedades neurodegenerativas?

En entrevista con EFE, Pablo Eguía, vocero de la Sociedad Española de Neurología, confirmó que los cubrebocas no producen falta de oxígeno ni ocasionan enfermedades neurodegenerativas ni tampoco afectan al desarrollo de niños y adolescentes. 

“El tejido del que están compuestos los cubrebocas solo filtra partículas, no filtra gases. Y el oxígeno, al igual que el dióxido de carbono, son gases, por lo que circulan a través del tejido”, explicó Eguía. 

Enfatizó también que lo expuesto por la alemana no es posible dado que ningún cubrebocas es capaz adherirse a la cara de tal forma que el oxígeno se estanque, cualquiera que haya usado una mascarilla se ha dado cuenta que siempre quedan pequeños huecos por los que sale el aire.

Además, Juan Antonio Sanz Salanova, el portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), comentó que durante la fabricación de los cubrebocas hay un riguroso examen y control de calidad para garantizar su respirabilidad.

Un ejemplo de ello, es el experimento que realizó la Universidad de San Diego, en el que se midió la saturación de oxígeno en una persona con siete cubrebocas quirúrgicos utilizados al mismo tiempo y con un pulsioxímetro, los investigadores comprobaron que los niveles de oxígeno en sangre no variaron.

(Foto: Pexels)

El uso de cubrebocas no es nuevo, si tuvieran algún tipo de peligro, ya sería conocido

Los dos expertos coinciden y presentan argumentos basados en evidencia de que el uso de cubrebocas no causa daños neuronales ni enfermedades neurodegenerativas, como la demencia. Mucho menos se ve afectado el desarrollo cognitivo de niños o adolescentes por el uso de esta medida sanitaria. 

“Eso es rigurosamente mentira”, afirma Sanz, quien además considera que la credibilidad de la doctora es “escasa”.

Otra evidencia que demuestra la seguridad de los cubrebocas es el hecho de que éstos se han usado durante años por personal médico y durante periodos prolongados, y no se ha mencionado nunca que haya efectos negativos. 

"En el caso de que las mascarillas tuvieran algún tipo de efecto negativo, de cualquier tipo, sus efectos serían ya conocidos y se habría prohibido su uso”, señala Sanz. 

Griesz-Brisson, doctora ¿antivacunas ?

Margareta Griesz-Brisson está registrada como facultativa y neuróloga en el Consejo Médico General de Reino Unido. Además, según la información disponible en su propia web, está especializada en el campo de la neurofisiología.

También es fundadora y directora de la clínica London Neurology & Pain. Dicha clínica no está registrada como empresa en el Care Quality Comission (CQC), organismo regulador de los servicios sanitarios del Reino Unido en el que deben constar los proveedores de servicios médicos que operen en el país, informa el medio de comunicación alemán Correctiv, miembro de la Red Internacional de Verificación. 

Griesz-Brisson ha sido desmentida en repetidas ocasiones por verificadores alemanes por difundir falsedades sobre el coronavirus. En su canal de Telegram comparte diariamente mensajes antivacunas y contra las restricciones por la pandemia.

Los cubrebocas, en combinación con otras medidas sanitarias, ayudan a reducir la probabilidad de contagio, afirman los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y recomiendan el uso de cubrebocas para el público en general. 

Explican que si una persona está totalmente vacunada y se encuentra en una zona con un elevado número de nuevos casos de covid-19, se recomienda llevar un cubrebocas en interiores en público y en exteriores en zonas concurridas o cuando esté en estrecho contacto con personas no vacunadas.

Las personas que no se hayan vacunado completamente deben llevar cubrebocas en interiores y exteriores donde haya un alto riesgo de transmisión de covid-19, como eventos multitudinarios o grandes reuniones.

Los CDC señalan que se debe usar el cubrebocas que ofrezca la mayor protección posible y que se ajuste. Los cubrebocas, como los N95 no quirúrgicos, ofrecen la mayor protección. Los KN95 y los cubrebocas médicos proporcionan el siguiente nivel de protección más alto. Los cubrebocas de tela ofrecen menos protección.

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Con información de: EFE y Mayo Clinic