Cookies
Este sitio web utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia. Aviso de privacidad
Vida sana
Pareja & sexo
Soy mamá
Familia
Especialidades
Herramientas


© 2022 Todos los derechos reservados. Grupo La Silla Rota. PUBLICACIONES COMUNITARIAS S.A. de C.V.

El corazón se "esponjaría" con el ejercicio: especialistas

El ejercicio físico vigoroso (o intenso) está asociado con una “descompactación” del corazón, que tiene cambios y adopta una morfología esponjosa

ADRIÁN AGUIRREOct 06, 2020 
Tiempo de lectura: 4 mins.
Foto en portada: needpix

Lo + leído

¿Cómo afecta el ejercicio al corazón? De acuerdo con la Escuela de Medicina de Harvard, el ejercicio regular mejora los factores relacionados con la salud cardiovascular, lo que resulta en una disminución de la presión arterial, una mejor regulación del azúcar en la sangre, niveles de colesterol más saludables y promueve cambios fisiológicos positivos, como la estimulación de la dilatación de las arterias del corazón con mayor facilidad.

Pero eso no es todo. Un estudio publicado en el Journal of American College of Cardiology descubrió que el ejercicio físico vigoroso (o intenso) está asociado con una “descompactación” del corazón, que tiene cambios y adopta una morfología esponjosa.

La investigación sobre los efectos del ejercicio en el corazón, encabezada por el director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), Valentín Fuster, señala que la identificación de una estructura cardíaca "no compactada" puede en ocasiones confundirse con una "miocardiopatía" del corazón, que es una confusión que puede llevar a la decisión de desaconsejar la práctica de ejercicio en casos en los que no sería necesario interrumpirlo.

Aquí te decimos cómo afecta el ejercicio al corazón según los especialistas.

Puedes leer: Análisis de sangre podría ayudar a detectar ataques cardíacos

¿Cómo afecta el ejercicio al corazón?: Ejercicio vigoroso lo “esponjaría”

El estudio realizado por elementos del CNIC sobre los efectos del ejercicio en el corazón tuvo como objetivo evaluar la relación entre el fenotipo de no compactación del ventrículo izquierdo (VI) en la resonancia magnética cardíaca (RMC) y la actividad física (AF) medida con un acelerómetro en una cohorte (tipo de investigación donde se evalúan dos grupos, uno de los cuales tiene un factor que el otro no posee)  de participantes no deportistas de mediana edad.

“En los participantes libres de enfermedad cardiovascular, la AF se midió mediante acelerómetros asegurados en la cintura. Se realizó una RMC en 705 sujetos y la actividad física vigorosa (AFV) se registró como minutos totales por semana”, explican los autores, quienes observaron que los deportistas presentan una adaptación de su corazón al entrenamiento que, entre otros fenómenos, puede incluir un aumento de las "trabéculas" en su interior ("hipertrabeculación").

Si te preguntas qué tiene que ver esto con los efectos del ejercicio en el corazón, queremos decirte que esto es benigno, pero puede confundirse con la "miocardiopatía no compactada", que es una patología genética hereditaria que puede causar muerte súbita.

También te puede interesar: ¿Qué es la fibrilación auricular?

Según el CNIC, gracias al empleo de las técnicas de resonancia magnética cardiaca se puede cuantificar este fenómeno en una población general (no profesionales del deporte), una información con importantes implicaciones prácticas.

¿Cómo afecta el ejercicio al corazón? El hallazgo más novedoso del proyecto sobre los efectos del ejercicio en el corazón fue que una tercera parte de los individuos (hombres y mujeres) con un nivel elevado de actividad física vigorosa habitual cumplía además los criterios diagnósticos de "miocardiopatía no compactada", pero "obviamente" no estaban enfermos.

“La AF recreativa vigorosa debe considerarse como un determinante posible pero no infrecuente de la hipertrabeculación del VI en sujetos asintomáticos”, concluyeron los especialistas en el artículo original sobre los efectos del ejercicio en el corazón.

La investigación se publicó ayer, 5 de octubre, en The Journal of American College of Cardiology y forma parte de un proyecto que comenzó en el año 2010 y que se ha renovado hasta 2030.

(Con información de EFE)

Valora este artículo

¿Quieres hacer una corrección? Envia tu corrección

Lo + leído

Últimas noticias

El editor recomienda