Los resultados de un estudio de la Universidad de Yale, que busca aminorar los daños en los polos por el cambio climático, abren espacio para cuestionarnos cómo afecta el cambio climático a la salud, y qué sucedería si no evitamos la tragedia que sería el derretimiento de los polos.

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Una nueva estrategia para evitar el derretimiento de los polos

Con intención de evitar el deshielo de los polos, un equipo de científicos de la Universidad de Yale, presentó un programa que podría ser utilizado a futuro: rociar aerosoles especialmente diseñados que los protejan de los rayos del sol.

Los autores del estudio, que fue publicado en Environmental Research Communications, explican que esta estrategia, que puede considerarse factible y económica, contribuiría a evitar que el hielo de los polos se derrita.

El plan consiste en utilizar reactores que se dirijan hacia los polos, rociando partículas de aerosol microscópicas que ayuden a sombrear ligeramente la superficie de hielo, lo que contribuiría a detener la intensidad de los rayos solares que ingresan.

Los propios investigadores indican que esta estrategia no solucionaría el problema del calentamiento global, pero sí podría contribuir aunque fuese un poco para combatir el derretimiento de los polos y ayudar a enfriar el planeta.

Si los polos se derriten, podrían haber nuevas enfermedades

Ximena Barrera, directora de Relaciones de Gobierno y Asuntos Internacionales de la WWF Colombia, explicó que la pérdida de hielo en los polos podría ser un factor que contribuya a que nuevas enfermedades aparezcan.

Según indicó Barrera, es posible que el derretimiento de los polos de lugar a que nuevas enfermedades surjan debido a dos razones principales:

  • Enfermedades que son exclusivas de zonas tropicales, podrían avanzar a las zonas polares y otras debido al aumento de la temperatura global.
  • El permafrost (que es la capa de hielo permanentemente congelado) podría descongelarse, y junto con este virus y bacterias que han permanecido inactivas dentro del hielo, cuyos daños desconocemos.

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El cambio climático causaría más muertes al año

Pero eso no es todo lo que podría suceder, ya que se ha visto que todos los efectos del cambio climático, así como la falta de estrategias de conservación, han alterado y causado la pérdida de hábitats, el declive de la biodiversidad y con ello se ha impulsado la propagación de enfermedades.

De hecho, la World Wildlife Fund (WWF), calcula que más de la mitad (casi un 70%) de las enfermedades que han afectado a la humanidad en los últimos años, se debe a zoonosis o, en otras palabras, han sido enfermedades transmitidas por fauna que se ha movilizado y alejado de sus hábitats naturales.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el cambio climático y sus efectos secundarios, llegarían a causar aproximadamente 250,000 mil muertes más cada año a partir del 2030.

Este aumento en muertes anuales podría ser resultado de muchas enfermedades, algunas de las principales, indica la OMS, serían:

  • Desnutrición.
  • Malaria.
  • Diarrea.
  • Golpes de calor.

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Pero no hay que esperar: el cambio climático ya causa daños a la salud

Según explican los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), así como la OMS, en la actualidad ya se miran los efectos negativos que tiene el cambio climático en la salud de las personas, causando enfermedades e incluso causando muertes.

Estos impactos negativos se derivan principalmente de los eventos climáticos extremos, como las inundaciones, tormentas y olas de calor; estas últimas, según un artículo publicado en la revista Nature, han sido responsables de un 37% de muertes ocurridas entre 1991 y 2018.

Los eventos climáticos extremos, así como las condiciones ambientales actuales, están asociadas a un aumento de problemas de salud, como:

  • Problemas de nutrición, debido a daños en los sistemas de alimentos (como la agricultura)
  • Aumento de enfermedades transmitidas por animales (zoonosis) y las enfermedades por vector (como el dengue o la malaria), debido a la movilización de biodiversidad por cambios de temperatura.
  • Incremento en enfermedades por el consumo de alimentos y agua contaminada.
  • Problemas de salud mental.
  • Más enfermedades respiratorias, debido a la contaminación del aire.
  • Golpes de calor más frecuentes, intensos y mortales.
  • Riesgos de sufrir lesiones y muertes por catástrofes por eventos climáticos.

(Con información de: Bloomberg Línea, Centers for Disease Control and Prevention, World Health Organization, World Wildlife Fund, Nature, Environmental Research Communications.)