Héctor es un hombre de 70 años que durante su niñez desarrolló tartamudez. Relata en exclusiva a SuMédico que cuando tenía la edad de 2 años su mamá sufrió un accidente y él, al ser el hijo más pequeño, se lo llevaron en la ambulancia con su madre; al llegar al hospital vio a un hombre con los ojos salidos, hecho que lo afectó mucho; él afirma que por ello comenzó a hablar con dificultad.

“Mi madre contaba que antes de esa impresión yo hablaba bien, no tenía ningún problema pero creo que después de esa impresión, cualquier persona habría desarrollado algún problema”.

Ante sus problemas de habla, su mamá decidió llevarlo con diferentes especialistas, incluso hubo uno que les dijo que Héctor tenía algún tipo de retraso mental, pero después de acudir con diferentes doctores, uno dio con el clavo y lo diagnosticó con tartamudez.

La doctora Jassibe Elidé Téllez Osorio, Licenciada Terapeuta en Comunicación Humana y Maestra en Administración de Instituciones Educativas, explica a SuMédico que la disfemia, mejor conocida como tartamudez, es una alteración de la comunicación que afecta la fluidez con la que habla una persona.

(Foto: Freepik)

Su rasgo principal es que las personas tienen interrupciones que no pueden controlar a la hora de hablar, sus frases se pueden entrecortar o contener repeticiones de palabras o sílabas, estas características van acompañadas de rasgos emocionales como el miedo a hablar en público o con otras personas, así como situaciones que les generan estrés.

Además puede aparecer también tensión en los músculos de la boca y la cara al hablar, que se mostrarán como guiños de ojos o ciertos movimientos en la mandíbula; se debe tener en cuenta que la tartamudez puede tener mayor incidencia en hombres que en mujeres.

La tartamudez puede generar problemas para relacionarse en sociedad

“El mayor problema social al que se enfrentan los niños es que a veces evitan comunicarse con los demás, por miedo a que se rían de ellos o incluso generar ansiedad ante diferentes situaciones comunicativas, todo ello puede desencadenar en un problema de autoestima o poco éxito en el plano social o escolar”, indica Téllez.

Las personas con disfemia evitan hablar en público o con las demás personas, por el nerviosismo y ansiedad al intentar comunicar algo. También hacen un esfuerzo al intentar comunicarse sin bloquearse.

"Cuando era chico, mis compañeros me molestaban por mi forma de hablar, entonces me tenía que agarrar a golpes para defenderme por lo que fui expulsado de diferentes escuelas porque siempre me andaba peleando, pero uno tenía que defenderse”, indica Héctor sobre los problemas que tuvo en la infancia.

(Foto: Héctor Martínez)

22 de octubre, Día de la toma de conciencia de la tartamudez

Cada 22 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Tartamudez. La fecha fue promovida por la Asociación Internacional de Tartamudos (ISAD). Tiene como objetivo sensibilizar a la población sobre este tema y recordar que existe ayuda desde la fonoaudiología para mejorar las características del habla.

El origen de la tartamudez no está claro pero podría depender de factores genéticos

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de los Estados Unidos, la causa exacta de la tartamudez no se comprende bien, pero claramente intervienen factores genéticos.

Cerca del 60 por ciento de las personas que tartamudean tienen un familiar con tartamudez. La investigación más reciente indica que el problema puede tener un vínculo genético.

Los investigadores del Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación han identificado mutaciones en cuatro genes relacionados con la tartamudez que dura toda la vida.

Héctor señala que nadie en su familia había tenido el problema y él tuvo hijas que tampoco desarrollaron la enfermedad, por lo que señala que la impresión que vivió de pequeño fue lo que le hizo generar este problema.

En México hay más de 1.5 millones de habitantes tartamudos

El Proyecto Ernest  (es una comunidad de adultos que tartamudeaban fuera de control y que hoy en día se desarrollan a través de sus talentos y de sus fortalezas) señala que en México hay más de 1.5 millones de habitantes tartamudos. Este problema afecta al 1.5 por ciento de la población mundial. Aparece más en hombres que en mujeres. Se estima que por cada cuatro hombres tartamudos, hay una mujer con la afección.

¿Cómo se diagnostica este problema?

La especialista Téllez explica que para poder diagnosticar la tartamudez existe un periodo que va de los 2 a los 5 años en el que los niños van desarrollando su capacidad de comunicarse; pueden hablar más o menos fluido; es en este momento cuando puede aparecer la tartamudez.

“Por eso es importante asistir con una terapeuta en comunicación humana cuando aparezcan los primeros indicios para poder diagnosticar la tartamudez. En cuanto antes se haga el diagnóstico, antes se van a tratar otras series de aspectos que acompañan el problema”.

(Foto: Freepik)

El tratamiento depende de la edad del niño

Téllez asegura que el tratamiento dependerá de la edad del niño, “en niños menores de cuatro años, se puede trabajar con los padres y enseñarles la forma de actuar y orientar a su niño para mejorar su comunicación. En niños mayores ya se puede empezar la terapia para controlar el habla”.

Tras el diagnóstico, la familia y el niño van a pasar por varias fases; la especialista señala que es importante aceptarlo y enfrentar esta alteración, no mostrarlo como algo vergonzoso ni negativo y normalizar la situación. 

“En personas adultas es un poco más difícil recuperar la fluidez del habla, pero sí se puede mejorar la comunicación. El tratamiento puede componerse de terapias para controlar los bloqueos o alteraciones del habla, actividades lingüísticas para fomentar el uso de la comunicación pero sin forzar al niño, fomentar la autoestima y trabajar para corregir actitudes que hayan generado problemas para comunicarse con los demás o evitar el habla; también hay que relajar la tensión macular y orientar a los padres para ayudarle al niño”, indica Téllez.

La especialista indica que el tratamiento tendrá una duración variable dependiendo del momento en que se haya realizado la primera visita/consulta. En niños pequeños puede ser suficiente de medio año a un año pero en niños mayores o adultos quizás puedan emplear dos años con terapias y pautas del habla.

Así mismo se pueden trabajar algunas técnicas para facilitar la comunicación, como lo son combatir la ansiedad con técnicas de relajación, fomentar la  respiración, practicar la lectura en voz alta y practicar conversaciones donde se intente controlar la ansiedad y poder hablar de forma pausada.

“La intervención de la tartamudez no se debe de interrumpir bruscamente, siempre tendrá que haber un seguimiento para ver como va evolucionando y evitar que exista una recaída y en caso de que la haya, se debe de actuar lo más rápido posible”, dice Téllez.

Héctor pasó por diferentes tratamientos, pero el doctor fue claro y le dijo que con el tiempo iría mejorando su problema y así ha sido. “Yo puedo sostener una plática larga sin ningún problema, sin trabarme; es cuando intento hablar muy rápido cuando se presentan algunas complicaciones”.

(Foto: Pinterest)

Los padres juegan un papel fundamental para combatir la tartamudez

“El apoyo de los padres es de suma importancia, ya que son ellos los que pasan la mayor parte del tiempo con el niño. Por eso es importante aprovechar cualquier momento para conversar con él sin que nada los interrumpa, no deben de exigirle que hable de forma correcta, ya que esto le puede poner más nervioso y sería contraproducente, deben reducir las preguntas y utilizar un lenguaje claro y sencillo para que sea más fácil seguir la conversación. Pueden leerle cuentos que faciliten la conversación y además, aprovechar para darle un ejemplo de habla fácil”, aconseja Téllez.

También indica que es muy importante el contacto visual cuando están hablando con él niño ya que esto transmite mayor confianza y tranquilidad,; además sirve equivocarse mientras hablan los papás para demostrarle que todos cometemos errores y demostrar que no pasa nada.

Es fundamental que si tu hijo tiene algún problema del habla, lo lleves con un especialista para que atienda este problema lo antes posible y evitar futuros problemas más adelante.

Héctor señala que los padres juegan un papel fundamental para que los niños no sufran de este problema y señala que ahora que la tecnología ha avanzado tanto, es más fácil tratar el problema con mayor rapidez.

Sigue leyendo: ¿Qué es la tartamudez y cómo tratarla?