El planeta está siendo atacado por una enfermedad para la que casi no se tienen vacunas, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS). En palabras de la organización, al cólera no le importó que siguiéramos en pandemia de coronavirus o que los otros padecimientos estén siempre presentes y ahora hay gente afectada.

De acuerdo con la OMS, las naciones perjudicadas por desastres climáticos y otras crisis están siendo los más afectados por el cólera. ¿Lo peor de todo? No hay forma de ayudar, pues las inyecciones que se tienen para prevenir este padecimiento se han vuelto "extremadamente escasas".

¿Por qué es peligroso el cólera?

De acuerdo con la OMS, solo en 2022 se reportaron brotes en 31 países, pero el problema radica en que estos casos de cólera han sido más extendidos y letales de lo habitual, por lo que la cifra representa un 50 % más que en años pasados.

Mayo Clinic informa que el cólera es un padecimiento bacteriano que generalmente se propaga por medio del agua contaminada. Esta afección causa deshidratación y diarrea, por lo que en algunas personas puede provocar la muerte.

Dicha enfermedad es peligrosa porque la deshidratación en exceso puede ocasionar un desequilibrio de electrolitos y esto llevar a un choque hipovolémico (padecimiento que puede terminar con vidas en minutos si no es tratado) o calambres musculares.

Por el momento, Haití, Siria y Malawi se encuentran entre los países más afectados, informó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

La causa de la escasez de vacunas es debido a los brotes simultáneos, que han ocasionado una penuria de vacunas que ha llevado al mecanismo internacional de coordinación de inmunizaciones a la decisión de reducir las dosis administradas a cada paciente y que ahora se reciba una, en lugar de dos.

“Las existencias se mantienen muy bajas y la producción se encuentra en su capacidad máxima", lamentó Tedros, quien pidió a los países que hayan sufrido brotes de cólera recientemente que incrementen su prevención ante posibles nuevos contagios.

(Con información de EFE)