Investigadores del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, acaban de encontrar que el lugar en donde vivimos jugaría un papel importante en nuestro riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.

La exposición a la contaminación del aire y al ruido de los coches durante mucho tiempo tendrían mucho que ver y representarían un mayor riesgo para el individuo que viva en esos entornos. Si fumas o padeces hipertensión, tendrías mayor riesgo.

¿Vives cerca de una avenida? Podrías tener mayor riesgo de insuficiencia cardíaca

¡Cuidado si vives junto a Periférico! (o junto a cualquier avenida, en realidad) los autores explican que la exposición prolongada a contaminantes atmosféricos específicos y al ruido del tráfico vial, aumentaba el riesgo de insuficiencia cardíaca, por lo que se necesitan medidas educativas y de prevención.

La insuficiencia cardíaca significa que el corazón funciona con menos eficiencia de lo normal. Debido a varias causas posibles, la sangre circula por el corazón y el cuerpo a un ritmo más lento y se incrementa la presión en el corazón. Como resultado, el corazón no puede bombear suficiente oxígeno y nutrientes para satisfacer las necesidades de nuestro cuerpo.

Este padecimiento es causado por muchas afecciones que dañan el músculo cardíaco, que incluyen arteriopatía coronaria, infarto de miocardio, cardiomiopatía y otras condiciones como hipertensión arterial, enfermedad de las válvulas, enfermedad de la tiroides, enfermedad renal, diabetes o defectos en el corazón.

Los resultados fueron publicados el 6 de octubre en el Journal of The American Heart Association y para llegar a sus resultados, los especialistas investigaron las asociaciones entre las exposiciones medias de 3 años a la contaminación del aire y el ruido del tráfico y la insuficiencia cardíaca incidente usando un análisis de supervivencia conocido como “modelo de regresión de Cox”.

La incidencia de insuficiencia cardiaca fue definida como el primer contacto hospitalario (ambulatorio, hospitalario o de emergencia) entre el momento en el que inició la cohorte (1993 o 1999) y el 31 de diciembre de 2014.

“De las 22 mil 189 enfermeras examinadas de 44 años o más, 484 desarrollaron insuficiencia cardíaca. Pudimos detectar asociaciones de los contaminantes con cocientes de riesgo (HR) de 1.17, 1.10 y 1.12 por incremento de 5.1 µg / m3 en partículas con un diámetro <2.5 µm, 8.6 µg / m3 en NO2 y 9.3 decibeles en ruido de tráfico, respectivamente”, se puede leer en el artículo original.

Como lo mencionamos anteriormente (y ellos también lo mencionan), las enfermeras que tuvieron hipertensión o eran ex fumadoras presentaron un riesgo mayor de insuficiencia cardíaca.

“Descubrimos que las exposiciones a largo plazo a la contaminación ambiental y al ruido del tráfico se relacionaron de manera independiente con la insuficiencia cardíaca”